El ambiente en los vestidores estaba cargado de tensión, la luz blanca del lugar reflejándose en las taquillas metálicas. Gala apenas tuvo tiempo de cerrar la puerta detrás de ella cuando fue tomada de la muñeca, jalándola hacia sí con un gesto firme pero sin brusquedad, como si esa cercanía fuera un mandato inevitable.
—¿Qué haces aquí? —preguntó Karime, su voz baja y envolvente, con una mezcla de intriga y un leve deje de diversión en los labios.
—Buscándote —respondió Gala, su tono tan directo que no dejaba espacio para malinterpretaciones, totalmente sin intención de ocultar el deseo que brillaba en sus ojos.
Karime ladeó la cabeza ligeramente, analizándola con una intensidad que hizo a Gala tambalearse internamente. Antes de que pudiera replicar, Gala dio un paso adelante y, con una determinación audaz, la empujó suavemente contra uno de los casilleros, atrapándola entre sus brazos. Sus miradas se encontraron por un instante eterno antes de que los labios de ambas colisionaran.
El beso fue profundo, lleno de una urgencia que parecía querer borrar la distancia que solía existir entre ellas. Karime dejó escapar un suspiro suave contra los labios de Gala, una rendición tácita que encendió aún más a la joven residente. Las manos de Gala se movieron por instinto, deslizándose hacia la cintura de Karime, sintiendo la textura de la bata perfectamente planchada que siempre la caracterizaba.
—Eres imposible —murmuró Karime entre besos, su tono cargado de una mezcla de diversión y rendición, mientras sus dedos se posaban suavemente sobre los hombros de Gala.
—¿Te molesta? —preguntó Gala con una pequeña sonrisa, antes de bajar hacia su cuello, dejando besos lentos, calculados, como si quisiera grabar cada segundo en su memoria.
Karime se arqueó ligeramente hacia el contacto, cerrando los ojos y permitiéndose disfrutar del momento. Sin embargo, algo captó su atención al abrirlos: la mochila que Gala llevaba aún colgada de un hombro.
—¿Va llegando, doctora Montes? —preguntó Karime en un susurro bajo y una breve risa, deteniendo brevemente el recorrido de los labios de Gala.
—Si ¿por qué? —Gala levantó la cabeza, confundida pero divertida por el cambio de tema, hasta que siguió la mirada de Karime hacia la mochila.
—Aún no estás en uniforme —Karime sonrió, acariciando con suavidad la mandíbula de Gala con sus dedos. — Me gusta verte también con ropa normal. Te ves hermosa.
El comentario hizo que Gala se sonrojara, pero en lugar de responder de inmediato, dejó caer su mochila al suelo y, con un movimiento decidido, tomó la mano de Karime, girándola con suavidad sobre su propio eje como si fuera un baile improvisado, esto antes de colocar una mano en su espalda baja, acercándola un poco mas.
—Tu te ves bien con absolutamente todo.
Karime soltó una risa con una mezcla de incredulidad y diversión que quedó ahogada por los labios de Gala, que regresaron a los suyos con una intensidad renovada. Los besos se hicieron más profundos, y las manos de ambas comenzaron a explorar, dejando que cada caricia intensificara la conexión que las envolvía.
Gala dejó que sus labios bajaran nuevamente hacia el cuello de Karime, esta vez tomándose su tiempo para disfrutar del distinguido aroma que emanaba de su piel. Era una mezcla entre el perfume floral y cítrico que parecía ser parte de ella y la esencia natural de su cuerpo. Karime inclinó ligeramente la cabeza, ofreciéndole más acceso, hasta que algo la sacó del momento.
Su Apple Watch vibró con una notificación, y ella lo miró de reojo. Sus ojos se ensombrecieron con una pizca de sufrimiento.
—Gala... —susurró Karime, su tono cargado de pesar mientras llevaba sus dedos al cabello de la pelirroja, deteniéndola con suavidad.
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Anatomy Of Two | Garime
Fanfiction"La anatomía de dos personas se revela no solo en sus cuerpos, sino en los silencios, las miradas y las emociones que comparten."
