141

419 47 2
                                        


La mañana  se filtraba lentamente a través de las cortinas, bañando la habitación en una luz tenue, la noche anterior aún pesaba en el aire, como si las palabras que __ había dejado escapar no se hubieran disipado del todo,  aún medio dormida, __ giró en la cama, buscando instintivamente el calor de un cuerpo que no emitía calor, sus dedos rozaron las sábanas frías del otro lado, su ceño se frunció en automático, pero todavía no estaba completamente despierta para procesarlo

Fue cuando sus dedos recorrieron el espacio vacío por segunda vez que algo en su interior se encendió, un ligero temblor recorrió su pecho, abrió los ojos de golpe, Alice no estaba ahí, el corazón de __ latió con fuerza, primero en un ritmo desorientado, apenas un aviso de alarma, pero en cuestión de segundos, la sensación se convirtió en una amenaza tangible

Su respiración se aceleró, no podía ser, la presión en su pecho se intensificó mientras su mente saltaba a la única posibilidad que su miedo le permitía considerar, se había ido

Otra vez.

__ sintió un nudo en la garganta mientras se incorporaba en la cama de golpe, su cuerpo reaccionando antes de que su mente pudiera procesar  todas las posibilidades de por que Alice no estaba ahí  en ese momento, las sábanas cayeron al suelo mientras se levantaba apresurada, sintiendo su propio pulso desbocado en los oídos, caminó rápido, casi tropezando con sus propios pies, sin preocuparse por nada más que salir de esa habitación, no se detuvo a calzarse, ni siquiera a mirar a su alrededor, todo lo que importaba era encontrar a Alice, saber si su peor miedo se había hecho realidad

El pasillo se sintió más largo de lo habitual mientras avanzaba a toda velocidad, ignorando cualquier otra cosa a su paso, su respiración era errática, sus latidos eran un tambor incesante contra su pecho, cruzó la sala sin siquiera girar la cabeza

No vio nada

No escuchó nada

El único sonido que resonaba en su mente era el de su propia desesperación, cuando alcanzó la puerta, su mano temblorosa se cerró alrededor del pomo con fuerza, la necesidad de abrirla, de salir corriendo, de buscarla aunque no supiera a dónde... la impulsaba a actuar sin pensar pero justo cuando iba a girar la perilla, una voz la detuvo

—¿A dónde vas con tanta prisa? - El tono de su voz tenía un deje de gracia, como si la escena le resultara entretenida pero __ no reaccionó de inmediato, sus músculos seguían tensos, su respiración agitada, pasaron apenas dos segundos antes de que se obligara a girar la cabeza, entonces, Alice  vio su expresión desencajada, vio sus ojos brillando por el miedo crudo que aún no se desvanecía, vio cómo sus labios estaban entreabiertos, como si quisiera decir algo pero no encontrara las palabras, la ligera burla en su tono desapareció de inmediato —¿Estás bien?

Alice ya no sonaba divertida, sonaba preocupada

El cambio de expresión en su rostro fue inmediato, y antes de que __ pudiera siquiera pensar en responder, su cuerpo decidió por ella en un parpadeo, antes de que __ pudiera hacer cualquier otra cosa, Alice ya estaba frente a ella

El aire se desplazó con su velocidad, las manos frías de Alice la sostuvieron con firmeza pero con cuidado, guiándola lejos de la puerta antes de que pudiera desplomarse

—Siéntate —le ordenó con suavidad, __ no pudo hacer otra cosa más que obedecer, se dejó caer en el sofá, sintiendo cómo sus piernas dejaban de sostenerla, su corazón seguía latiendo rápido

Los ojos dorados de la vampira la escudriñaron con intensidad, analizando cada pequeño detalle, el leve temblor en sus manos, el ascenso y descenso irregular de su pecho, la forma en que sus ojos evitaban los suyos, como si aún estuviera atrapada en el miedo, Alice no necesitaba palabras para entender lo que acababa de pasar

My Moon Alice Cullen y tuHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora