Fiesta

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Había pasado un tiempo desde su enfrentamiento con el Santa y el Jesús diabólico, y el grupo había logrado superar muchas pruebas, tanto internas como externas. El aire estaba fresco y festivo, las luces de colores brillaban por toda la sala, sonaba reguetón, y la música animada de reguetón llenaba el ambiente. En el centro de la pista de baile, las chicas estaban rodeadas de amigos, risas y alegría, como si por fin pudieran dejar atrás todo el dolor del pasado especialmente a Corina Smith.

Alguien dijo por Corina Smith, y todos dijeron por Corina Smith y brindaron.

Rebeca se encontraba con Daniela y Mariana en un rincón de la fiesta, conversando con una copa en mano. El ambiente era completamente distinto al que habían vivido en el templo. La alegría y la libertad reinaban ahora en sus corazones.

"¿Pueden creerlo? ¿De verdad estamos aquí, celebrando después de todo lo que pasó?" preguntó Rebeca.

"¡Nunca pensé que llegaría este momento!" respondió Daniela, riendo mientras tomaba un sorbo de su bebida. "Es como si de repente todo el peso del mundo se hubiera quitado de encima."

Mariana, siempre la más tranquila del grupo, se rió. "Creo que todo lo que necesitamos era un poco de tiempo para sanar, y tal vez, unas buenas canciones de reguetón para animarnos."

El DJ subió el volumen de la música, y pronto todos en la pista comenzaron a moverse al ritmo. La fiesta estaba en su punto máximo, y nadie parecía preocuparse por nada. La victoria sobre el Santa diabólico era un recuerdo lejano, y ahora era tiempo de vivir el presente.

De repente, Rebeca se giró hacia Daniela y Mariana con una idea. "¿Qué les parece si hacemos algo realmente loco?

"¡Eso suena genial!" dijo Mariana, mientras se ponía en pie, lista para unirse al desafío.

"¿Nosotras solas? ¿Después de todo lo que hemos pasado?" preguntó Daniela, aunque su tono era de pura diversión. "¡Vamos a hacerlo! ¿Pero qué?

Rebeca miró a sus amigas. "¡Esto es lo que necesitábamos! ¡Nada de monstruos, nada de oscuridad! Solo nosotras, la música y la diversión."

El ambiente era puro, y por primera vez en mucho tiempo, sentían que no había nada que las frenara. La fiesta era una celebración no solo de la vida, sino también de las lecciones que habían aprendido en su camino: perdón, amor y la importancia de elegir el bien.

Cuando la canción cambió a un ritmo más tranquilo, Cocoaguirre se acercó a ellas"¿Qué tal, niñitas? ¿Un descanso de tanto baile?"

"¡Necesitábamos liberar todo ese estrés!" respondió Daniela, jadeando de risa.

"Bueno, entonces, ¡a brindar por nosotras!" exclamó Cocoaguirre, levantando su copa.

Rebeca, Daniela, Mariana y Cocoaguirre se unieron en un brindis, celebrando no solo la victoria sobre el Santa diabólico, sino también su crecimiento personal y la paz que finalmente habían encontrado.

"Por nosotras y por todo lo que hemos superado," dijo Rebeca, con una sonrisa genuina, mirando a sus nuevas amigas. "No importa lo que venga, siempre lo haremos juntas. Y por Corina Smith."

"Por Corina Smith" - dijeron todas.

Con el sonido de las risas y las voces llenando la sala, la fiesta continuó hasta altas horas de la madrugada. Esa noche, no había lugar para las sombras, solo para la alegría, la libertad y el amor que, finalmente, habían recuperado.

Jesús mataHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora