Reese Weasley
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Antes de bajar del coche, me repetí mentalmente alejar cualquier pensamiento de mi mente, y mantener la protección para evitar que Edward lograra ver algo.
Mañana sería la batalla. Había tratado de mantenerme lo más serena posible frente a los Cullen y todos los testigos.
Ayer me había excusado con las náuseas matutinas, que cada vez disminuían más y más, para mi suerte. Pero hoy no había escapatoria.
Haríamos una última reunión antes de ir al matadero por la mañana. Una pequeña fogata, donde todos podríamos tratar de conciliar alguna distracción a los oscuros pensamientos de los Vulturi acercándose.
Jacob se había quedado pata entrenar a los nuevos integrantes de la manada. La presencia de los vampiros por los alrededores había detonado el gen lobo de la tribu en varios niños, pre adolescentes en su mayoría.
Sam había tomado la decisión de entrenarlos, más no participarían en la lucha o en ningún conflicto próximo con alguna criatura sobrenatural. Eran demasiado jóvenes para comprender los riesgos, y todos en la manada estaban de acuerdo con la decisión.
Por lo que ahora me encontraba sola en la entrada de la casa Cullen. Sabía que los gemelos estaban por aquí, pues reconocí el coche de los Clearwater no muy lejos de la entrada, confirmando la presencia de Leah y las guardias alrededor de los territorios.
-. ¡Reese! Me alegra que hayas venido.- Rosalie fue la primera ne recibirme, abrazándome a mí y mi vientre apenas notorio.- Cada día parece tomar más forma, ¿no crees?
-. ¿Quieres la verdad o la emoción fingida?.- Recibí un codazo como respuesta.- ¡Es broma! Mis pantalones lo están notando también. Ayer no me subió uno porque mis jodidas caderas se ensancharon.
-. Oh, y preparate para más.- llegó Esme, recibiéndome con un abrazo.- ¿Cómo van las náuseas?
-. Tolerables. Cada día van mejor. Supongo que el problema es estar cerca de mi familia.
-. ¡Te oímos, grosera!
El grito de Ron y Ginny dentro de la casa me confirmó que todos ya estaban aquí. Habían tenido el último entrenamiento por la mañana, así que no es de extrañar que siguieran aquí hasta la fogata.
Saludé al resto de las personas en la casa. Benjamin me recibió con una bonita flor de lavanda, mientras que Kate y Carmen quisieron saber más sobre el bebé, y cuánto faltaba para saber el género.
Últimamente había notado que el tema favorito entre vampiras, eran los embarazos. O al menos en la mayoría.
Por parte de Rosalie no era un secreto que su debilidad eran los niños. Pero me sorprendía incluso por parte de Esme. Había tenido que encerrarla en un cuarto para que dejara de planear la ropa que compraría, o los preparativos para la fiesta de revelación de género.
Merlín. Ni siquiera había decidido si deseaba un parto muggle o en San Mungo.
-. Me alegra que estés aquí por fin.- Eleazar me alejó de los Cullen, acercándome a donde él estaba sentado con Carlisle.- Creímos que era importante mencionarte los detalles de mañana.
Edward pronto se sumó a la conversación, viendo atentos a los mayores.
-. Alice solo mencionó que llegarían cuando la nieva se endureciera. Por lo que mañana a medio día debería comenzar todo.- Menciono Carlisle.
-. Iremos en grupos divididos. Creímos que sería más fácil y estratégico mantener la formación de los entrenamientos.- Asentí, de acuerdo con Eleazar. Los vampiros debían ir primero en la línea, mientras nosotros los cubríamos de posibles amenazas, y a su vez los lobos nos cuidaban a nosotros.- Por lo que ese será el orden de llegada también. No deseamos que los Vulturi piensen que estamos allí para pelear.
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Fascinated¹ | JACOB BLACK
Fanfiction"Eres mi universo, rojita. Lo eres ahora, y lo serás para siempre." Ella está huyendo de aquellos que asesinaron a sus padres, dejando a su familia atrás, y a todo el mundo mágico en el que vivió. El trata de mantener el equilibrio una vez más en Fo...
