Capítulo 48 "Viejas Heridas"
Samuel
Seis meses después
-Increíble cómo el otoño hace bonita cualquier ciudad o cualquier lugar -dijo Lindsay.
-Prefiero la primavera, es una temporada con temperatura agradable y es mucho más colorida que el otoño -le respondí.
-Fue un comentario para aligerar el ambiente -aclaró.
-Lo sé. -Volteé a verla-. Gracias por acompañarme, justo ahora estoy que tiemblo del miedo.
-Puedo abordarla primero, si eso te hace sentir más cómodo. -Asentí-. Entonces así lo haremos.
Llevaba más de dos semanas en España, dos semanas que habían sido una especie de tortura para mí. No había pisado Madrid durante casi diecinueve años, no guardaba ningún recuerdo claro de la ciudad, pero aun así no pude evitar sentir demasiadas cosas desde que habían anunciado la llegada a la capital española, en ese vuelo que había tomado quince días atrás.
Era como estar en un sueño lúcido, uno en el que no sabía cómo despertar. Cada calle que recorría, cada comida que probaba, cada persona amable que me saludaba con una sonrisa, parecían ser conocidas para mí, aunque yo no las recordara de nada.
Era mi último sábado en suelo madrileño, el lunes junto a Lindsay volvería a Nueva York por acción de gracias. Así que en un arranque de valentía tomé una decisión que me mantuvo en estado de alerta: visitar a mi madre en el centro de rehabilitación.
Nadie más que Lindsay sabía acerca de aquella visita, no había sido necesario llamar a mi padre para obtener la dirección del lugar, no cuando el nombre de ese centro había quedado grabado en mi mente desde que lo vi escrito en aquellas carta que me había enviado Samantha.
Así que luego de merendar un par de turrones con café a mitad de la tarde, mi hermana y yo nos acercamos al sitio que tanto había temido pisar. Luego de cumplir con una serie de requisitos y formalidades logramos acceder al patio central junto a una de las empleadas, de lejos nos había mostrado a la mujer que buscábamos.
Samantha Velázco se dedicaba a leer un libro recostada de un gran árbol. Hojas anaranjadas y rojizas la rodeaban, su cabello oscuro era movido por el viento y aunque había gran cantidad de ruido por ser el horario de visita, ella parecía ser imperturbable.
De a poco Lindsay se fue acercando lo suficiente como para quedar en el campo de visión de la mujer, yo aunque me acerqué bastante, procuré quedar a espaldas de Samantha para que no pudiera notar mi presencia de manera inmediata. Sabía que no podía retardar el encuentro demasiado, pero lo haría por el tiempo que pudiera.
-Hola -masculló Lindsay y de manera automática la mujer se sobresaltó-. Perdón, no quería asustarte.
Desde mi posición no podía detallar las expresiones de Samantha, pero si pude notar la manera en que se puso derecha para luego responder:
-No me asustaste, sólo me tomaste por sorpresa. Es raro que venga alguien por acá que hable inglés, y menos que le hablen algún desconocido, lo más probable es que no les entiendan.
-Es que noté que el libro que estás leyendo está escrito en inglés entonces me imaginé que hablas el idioma, lamentablemente mi español es mediocre y me emocioné al notar que alguien podía entenderme acá.
ESTÁS LEYENDO
Unexpected Love
RomanceAvery Cooper era una chica sentimental, pero le huía a los líos amorosos. A ella no le gustaba nadie, ni siquiera sentía un poco de atracción por algún chico. Samuel Wright lo tenía todo menos estabilidad, todo el mundo pensaba que él estaba bien, p...
