Capítulo 42
"Una cita en la heladería"
— ¿Qué harás con las cartas? —pregunté—. ¿Sigue en pie eso de no leer ninguna?
No habían pasado muchas horas desde que nos habíamos mudado oficialmente al nuevo departamento, Samuel se había quedado configurando el televisor inteligente de la habitación mientras yo acomodaba la mayor parte de mi ropa en el clóset.
—Supongo que las guardaré en un cajón, son ocho cartas en total así que no ocuparán tanto espacio. Abrirlas sería como abrir una caja de Pandora, y justo ahora quiero paz.
— ¿Sabes que te entiendo de cierta manera? —Dejé de un lado la tarea del armario y me acerqué a su campo visual—. Y no te deberías sentir mal por no querer leer esas cartas todavía, es una decisión muy personal y nadie debe presionarte, ni siquiera tú mismo.
— ¿Si tus padres biológicos se quisieran contactar contigo aceptarías saber de ellos?
Esa era una pregunta complicada de responder, no estaba segura de cuáles palabras utilizar para hacerlo. Al fin y al cabo nunca los había visto, a pesar de que Rachel y Lewis nunca me ocultaron la verdad en mi mente ellos eran los únicos padres que podía tener.
—Creo que ni aunque tenga buena imaginación podría medir la magnitud de eso. —Samuel arrancó a reír—. Estaría igual de confundido que tú. Tal vez algún día sí podría hablarles, pero al principio moriría del miedo y me escondería hasta debajo de las piedras.
— ¿Qué te parece si vemos una buena película?, ya configuré la TV. —De un solo movimiento me saqué la blusa color celeste que cargaba—. O podemos no verla, también me parece un buen plan.
—Voy a ducharme, no a tener sexo. —Las facciones de emoción de Samuel se desvanecieron y no quedó más que decepción—. Mitchell me citó a las siete de la noche en una heladería, según él tiene algo importante que decirme.
—Primero pasamos más de una semana con una distancia considerable en la que no podemos vernos, luego Luke nos retiene un buen rato en su casa mientras buscábamos tus cosas. —Estaba teniendo su momento dramático del día, incluso enumeraba con sus dedos cada hecho que relataba—. Me llaman del hotel porque me necesitan y entonces me demoró una hora más, cuando por fin estamos dejando las cosas acá se aparece la señora Foster a felicitarnos por cerrar el trato, y ahora Mitchell se antoja de ir a una heladería.
—Seguro vuelvo a eso de las nueve, ahí seré toda tuya. —Me acerqué a la esquina de la cama en donde estaba sentado y le robé un beso fugaz—. Aparte de que a partir de hoy estaremos demasiadas horas juntos, ya verás que nos sobrará tiempo.
Busqué una toalla en una de las gavetas y prácticamente corrí hacia el baño, una vez estuve allí fue que terminé de quitarme la ropa y la terminé por acomodar en una canasta cerca del lavabo.
La primera vez que había pisado el departamento me había gustado, pero desde el momento en el que traje mi ropa y artículos personales le había agarrado demasiado cariño. Tenía el espacio necesario para no sentirse muy pequeño, pero tampoco se sentía gigante. Dos habitaciones, dos baños, cocina de concepto abierto, una sala de estar ligada a un comedor y un balcón que contaba con algunas plantas.
El alquiler del lugar incluía todo el mobiliario y los electrodomésticos, así que tampoco tuvimos que pasar por una mudanza agotadora. Todo estaba combinado, predominaba el color crema, los detalles en verde menta y algunos muebles de madera, iban en perfecta armonía con las plantas que habitaban tanto en el balcón como en puntos estratégicos de la sala de estar.
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Unexpected Love
RomanceAvery Cooper era una chica sentimental, pero le huía a los líos amorosos. A ella no le gustaba nadie, ni siquiera sentía un poco de atracción por algún chico. Samuel Wright lo tenía todo menos estabilidad, todo el mundo pensaba que él estaba bien, p...
