EPÍLOGO

381 33 6
                                        

+18, I guess.

-¿A dónde estamos yendo amor?-preguntó Charlie, algo adormilado.

Nicholas llevaba manejando aproximadamente unas 2 horas hacía un destino desconocido por el rizado, quién solo llevó durmiendo aquellas horas.

-tranquilo, falta solo media hora. Sigue durmiendo-sin despegar la vista del camino, besó la mejilla de su marido-te amo.

Charlie bostezó y sonrió. Se sentía el hombre más afortunado del universo con Nick a su lado.
Apenas habían pasado un año desde el casamiento y la cosa entre ellos no podía ir mejor de lo que pensaban. Hasta planeaban adoptar un perrito nuevo porque, siendo sinceros, ninguno de los dos eran partidarios de ser padres de unos niños, no se veían de ese modo en el futuro pero bueno, quién sabe.

-llegamos-estacionó el auto en una cabaña en medio de un bosque.

-¿Acaso vas a raptarme? ¿Dónde estamos?-apenas despertó y vió la gran cabaña —vaya, que lindo lugar.
Nick bajó del auto y rápidamente fue a abrir la puerta al copiloto. Charlie con una sonrisa le plantó un besito en los labios —gracias.

Tomados de la mano entraron al establecimiento.

—¿Por qué tanta cosa?—miraba de punta a punta la cabaña, sorprendido por la fachada lujosa del lugar.

Nick lo tomó de las caderas, acercándolo a él para que lo viera a los ojos. El menor sonreía travieso.

—bueno, nunca tuvimos una luna de miel y hoy se cumple un año desde que nos casamos—empezó a dejar besitos delicados en el cuello de Charlie.

—¿Qué?—lo separó —¡¿Cómo?!

—asi es, bebé—le sonrió —queria hacerte una sorpresa y aquí estamos.

—pero...yo no tengo nada, osea, ni un regalo—hizo un puchero.

—pero ¿Sabes que me puedes dar?—sus manos bajaron al trasero de su marido con cara pícara.

El rizado rió —si, puede ser. Te comportas demasiado bien.

—mas que bien—prosiguió besando y dejando marcas sobre la piel del contrario quién dejó salir un pequeño jadeo—¿Te gusta?—con voz ronca.

—dios, sí —lo agarró de las mejillas e hizo que el beso sea más caliente, más rudo. Sentía las manos del rubio sobre sus nalgas a través del vestido que utilizaba.

Charlie optó por vestir ropa afeminada en la mayoría del tiempo. Ya se hizo costumbre en principio porque le encantaba y luego porque sabía que a su novio le volvía loco.

Las manos del menor pasearon por el pecho trabajado de Nick debajo de su remera verde.
Ninguno quería separarse del beso pero se dieron permiso para respirar y proseguir, mordiendo sus labios e introduciendo sus lenguas en un juego caliente.

—dios mío Charlie.

—¿Qué sucede, amor?—comenzó a besar todo el rostro de Nick, quién rió ante tal acción.

—me calientas, y mucho.

—lo sé—mordió su labio y llevó su traviesa mano a su entrepierna —¿Así que te caliento?

—agh, sí —sonrió.

Charlie comenzó a desabrochar el cinturón y bajar el pantalón con movimientos desesperados. Quedó con sus dos últimas prenda; la ropa interior y su remera.

Nick también comenzó a quitarle el vestido a su marido, viendo que llevaba interiores femeninos.

—¿Y esto?.

Charlie rió—te mentí. Si sabía que te debía una sorpresa— Nick sonrió encantado.

—nunca te vi así.

—¿Cómo?—levantó su ceja, mordiendo su labio.

—con bragas cariño. Te quedan de maravilla. Por favor, nunca dejes de usarlas.

Charlie rió —solo tengo esta. La compré por internet.

—prometo comprarte más—Charlie se sonrojó—mi pequeño.

Al instante, ya los dos estaban desnudos. Charlie se subió sobre su marido, rodeando las caderas con sus piernas.

—vamos a la cama—interrumpió el beso—si es que hay cama...—Nick negó —¿Cómo? ¿No hay cama?.

—no, ósea, sí hay, pero quiero que lo hagamos acá—mordió su oreja.

—bien, papi.
Nick se separó y lo miró a los ojos, como si hubiera visto un fantasma—¿qué?— rió.

—¿Cómo me llamaste?

—papi.

—dios mío, vas a matarme—lo llevó contra la pared.

Nick comenzó a chupar los pezones de su novio quién jadeaba, pidiendo más.

—cariño, quiero hacer el amor contigo—susurró al oído.

—hazlo—gimió.

Hizo que el rizado quedé de espaldas a la pared, teniendo la increíble vista de aquella blanca espalda y su redondo trasero.

—chupa mi amor —le indicó que llene sus dedos de saliva, el rizado obedeció —muy bien pequeño.

Introdujo un dedo primero, sintiendo lo estrecho que estaba. Luego, prosiguió por el segundo haciendo movimientos de tijera. Charlie no podía ahogar sus gemidos.

—vamos, gime para papi.

—agh, hazlo, házlo ya papi.

Una vez dentro el tercer dedo, el mayor supo que estaba preparado. Tomó su pene y lo alineó a la entrada del menor. Lo introdujo, para nada agresivo, sino que totalmente amoroso.

—si no quieres, nos detenemos ¿Okay?—besó su suave espalda.

—no, no—casi tartamudeando—sigue.

Nicholas besó cada lunar en su espalda. Charlie se masturbaba, sintiendo el gran pene de su pareja dentro de él.

—dios, más Nick, más—gemia.

—bien, cariño—empezó en un movimiento rudo.

—¡Agh! Ahí por favor ¡Ahí!—estaba dando estocadas en su punto G.

El rubio podía sentir lo estrecho que estaba su novio y le fascinaba.
El sonido de sus pieles chocando y aquellos gemidos resonaban por la cabaña.

—¡Nick! Oh dios, me...me vengo—intentaba decir sin tartamudear.

Al final, Charlie se corrió repartiendo su esperma en la pared. Seguía gimiendo y cuando Nick no podía más luego de sentir despidiendo el pre semen, eyaculó dentro de su marido. Ambos, agotados se besaron.

—creo que fue el mejor polvo de mi vida.

Charlie rió —obvio que sí, con el esposo majestuoso que tienes, todo es mejor—besó su cuello.

—¿Una ducha pequeño?—acomodó aquel cabello de su novio que estaba pegado en su frente por el sudor.

—si, papi.

—pero primero...—tomó su móvil y abrió la cámara —sonrie pequeño.

Charlie tapaba su pecho con los brazos, sonriendo achinando sus ojos.

Nick sacó la fotografía y besó sus labios.

—te amo.

[🍒]

HOLA ahre.

Photos ; heartstopperHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora