Pesadilla

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Hacía frío, la cueva por la noche ¿era realmente tan fría?. ¿Qué había pasado?
¿Cuánto tiempo había estado dormido? ¿Por qué las fogatas estaban apagadas?
Llevo una de sus manos a la cabeza, que dolor tan insoportable.
Se incorporó, tratando de levantarse. Su cabeza daba vueltas.
¿Dónde est...

-¡SAKURA!?- una punzada choco su cuerpo. Volteo su rostro en busca de la mujer. No había rastro de ella. La busco con la mirada, nuevamente con angustia. Su cuerpo se tenso e inmediatamente se puso de pie en un movimiento rápido.

-¡Sakura! ¡¿Dónde estas?¡- Volteo a todos los lados posibles.

Volvió a prender fuego a los leños cancinados de la fogata. La luz iluminó la cueva.

-¡Sakura!- volteaba como loco
-¡Sak...!- miro el suelo.
Un rastro de sangre.
Una vez más, sus pupilas se dilataron por el miedo reflejado en el oscuro espejo de sus ojos, se apresuró a tomar una antorcha de la fogata. El rastro guiaba a la cueva, instintivamente corrió y corrió ¿acaso la cueva era realmente así de grande? Sus pies se siguieron moviendo, ¿qué acaso de no había fin? No le había parecido que fuese tan inmensa.
La sangre aun dejaba rastro, ah perdido demasiada sangre, pensó.
Apresuró el paso. Su cuerpo aún se sentía pesado.

Cuando estaba empezando a impasientarse, a lo lejos vio una silueta.

-¡SAKURA!- grito con alegría
La lejanía le permitía solo ver el reflejo de su cabello rosa, ahí estaba. Dándole la espalda.
-Sakura, ¿Por qué te has ido de esa manera? - Su tono era un poco molesto mientras se acercaba.
-Tu no debes....- sus ojos se expandieron, un destello de terror cruzó frente a sus oscuros ojos negros, al ver el charco de sangre sobre el que estaba sentada.
-No, n...no- retrocedió. Un escalofrío recorrió su espalda.

-Bebé no está bien- dijo ella tranquilamente.
-Bebé se ah ido...- Se puso de pie aún dandole la espalda

-¿Qu...qué sucedió?- se acerco a ella -Yo..yo- tomo su hombro...

-¡TODO ESTO ES TU CULPA!- Se giro mostrandole su rostro manchado de sangre al Uchiha.
Sasuke tambaleó sus pasos hacia atrás. Su rostro reflejaba miedo.
-¡TÚ LO MATASTE!- lo miro a los ojos.

-No, yo...yo trate de ayudar- su voz temblaba.
Jamás la había visto de esa manera. Sus ojos daban miedo, ya no eran de ese color verde, eran opacos y sin vida.

-TUUU, TÚ MATASTE A MI BEBÉ- Levando sus manos mostrándolas llenas de sangre
-LLEVARÁS TODA TU VIDA, LAS MANOS MANCHADAS DE SANGRE- Le puso ambas manos en la cara, manchando su pálido rosto del líquido rojo.
-LLEVARAS SOBRE TUS HOMBROS LA VIDA DE TU HIJO- sacó de su bolso un kunai, aún mirandolo a los ojos, retrocedió un par de pasos y lo coloco frente a él, justo frente a su cuello.

-Y también llevaras la mía- Volteo el kunai y con fuerza lo dirigió a su estómago, clavandolo con fuerza en su vientre.

Todo pasaba tan lento frente a sus ojos, su cuerpo dejó de responder, estaba paralizado, en estado de shok trato de gritar y detener su mano, pero está fue más rápida que él.

De un momento a otro el cuerpo le pesaba, y las extremidades no le respondían.
Un grito ahogado se le quedó atrapado en la garganta cuando abrió los ojos de golpe. Su cuerpo estaba empapado en sudor, el corazón martilleando contra su pecho. Tardó un instante en recordar dónde estaba...
Su corazón no dejaba de palpitar abruptamente. La punzada en la cabeza lo saco de su transe.
Todo había sido un sueño, una pesadilla.
Rápidamente volteo a donde debería estar la pelirrosa. Al darse cuenta que no había nada donde ella había estado dormida. Ahora él estaba recostado.
Giro su cuerpo, buscando rostros de sangre. Esto no debía estar pasando, se levantó, su cuerpo débil, no le permitió dar más de dos pasos, calló sobre sus rodillas, miro al exterior, el sol apenas pintaba el alba en el cielo.

POV SAKURA

-¡Sasuke!- sus ojos se abrieron abruptamente.
Llevo una mano a su vientre y otro a su corazón.
Aún recostada su mirada se acoplaba a la poca luz del lugar. ¿En dónde estaba?
Sus sentidos poco a poco se acoplaban.
-¿Qué paso?- la punzada en los nervios la hizo recordar.
-¡MI BEBÉ!- Se sentó rápido su mano produjo un aura verde palpo su vientre; su mirada reflejaba pánico había empezado a recordar lo que había sucedido. Dejo salir un suspiro; sentía a su bebé consigo. No pudo evitar llorar ¿felicidad? o ¿angustia?.

-¡Sasuke!- lo último que recordaba era verlo correr hacia ella y sus ojos oscuros al borde del llanto. Desconcertada aún, sostenía su vientre con la poca luz y su vista borrosa, se levantó.
-Sasuke, ¿Estas aquí?- bajo la mirada y lo vio. A escasos metros de ella, recostado sobre la pared.
Se acerco rápido hacia él. Tomo su mano, su pulso era débil.
-¿Qué has hecho Sasuke?- despejó sus rostro de los mechones de cabello qué caían sobre él. Con su pulgar limpio sus mejillas húmedas, había llorado mucho, pensó al ver sus ojos visiblemente hinchados.
Recorrió las mantas cerca de él, para evitar hacer demasiado esfuerzo al moverlo.
Con cuidado, subió las piernas del hombre sobre las cobijas para después colocarse a un costado de él y delicadamente mover su cuerpo sobre el futón para recortarlo.
En todo este tiempo no había dejado de ver sus rostro, notoriamente cansado, se veía un poco delgado y considerablemente pálido, aquellos matices rosaseos de su piel no se encontraban.
Una mueca de tristeza se dibujo sobre sus ojos, y estos volvieron a cristalizarse.

-Gracias- suspiro, y después el llanto brotó, hincada en el suelo a un lado de él.
-Gracias- tomo su mano se inclinó hasta su cuerpo recostado y colocó su frente en la palma de él.
-Nos salvaste la vida- llevo su mano a su vientre.
Levantó la mirada, sus lágrimas caían.
Colocó ambas palmas en su pecho, realmente tenía miedo de hacer esto, pero era justo.
Si era verdad que no se encontraba al cien por ciento, pero debía hacerlo.

El aura de sus manos emergía, no separaba su mirada de su rostro.
-Hoy has hecho algo que jamás podré pagarte- sus ojos reflejaban arrepentimiento
-Perdóname-
-Perdonenme- una de sus manos viajo hasta su vientre.
-Eh sido una tonta- lloraba tan amargamente.

Mientras trataba de enmendar todo el daño en el cuerpo del Uchiha.
A su mente viajaban los recuerdos de esa escena...
Sasuke y esa mujer...

-Por que hiciste eso- agacho la mirada al suelo. Aún curandolo.
-Todo era tan feliz en mi vida hasta que esa mujer apareció-
Sus lagrimas mojaban el brazo del pelinegro.
-Pudo alejarte de mi lado tan rápido- suspiraba profundamente con cada palabra
-Entró a tu corazón, ese corazón al que a mi me costó entender-
Los ojos de Sasuke y la escena corriendo hacia ella estrujó su ya de poder si maltratado corazón.
-Y aun así fuiste capaz de llegar hasta este punto por nuestro hijo....- limpio las lágrimas qué bajaban por su nariz.
-Es algo que no voy a olvidar, Sasuke-
-Tal vez para mi no fuiste un buen hombre, pero estoy segura que si eres un excelente padre-

El dolor de su corazón, una traición no se puede olvidar tan fácil.
¿Quien es capaz de olvidar? Algo...algo que te mata, escenas que se repiten en tu cabeza una, y otra, y otra, y otra, y otra vez. Detalles que deseas olvidar, detalles que te atormentan.
Las inseguridades aumentan, el amor propio se esfuma.
Una mujer hermosa puede sentirse las más fea del mundo, cuando el hombre que más ama, decide amar a alguien más.
¿Como sabía si era amor? No lo sabía, pero tampoco quería averiguarlo.
Ya suficiente era el dolor, pensar que Sasuke. El hombre que ama desde la infancia, el hombre que espero por años, el que busco hasta el cansancio. Aquel por el que había perdido las ganas de enamorarse o voltear a los ojos de alguien más.
En brazos de alguien más... en situaciones que... solo ella pensaba era dueña.

Su corazón estaba roto.
En mil pedazos.
Y aun así lo seguía amando tanto.
Tanto que ahí estaba ella, sanando su cuerpo, el cuerpo qué... ¿Ya no era de ella?
Llorándole una vez más.

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⏰ Última actualización: Feb 27, 2025 ⏰

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