13. Itinerario perfecto

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El día había llegado, en unas horas Felix estaría estrenando su primera gran obra. El itinerario estaba perfectamente calculado.

9.00 a.m. – Mañana de spa con Yeji. La chica había insistido demasiado en hacerlo, a pesar de la negativa inicial del joven. Para ella era fundamental iniciar los días más importantes de la vida con un masaje cuerpo completo, drenaje facial y un té detox en una piscina de hidromasaje con la mejor vista que pudiesen conseguir.

1.00 p.m. – Pasar por Hyunjin y Changbin para ir a almorzar algo liviano y luego tomar rumbo al teatro. Ambos habían pedido permiso en sus prácticas para salir antes y acompañarlo, ese simple gesto lo emocionaba demasiado.

3.00 p.m. – Afinar los detalles finales en el teatro junto al elenco y el equipo de producción.

6.00 p.m. – Estreno. El abdomen de Felix se llenaba de mariposas de tan sólo pensarlo. La mezcla entre nerviosismo y emoción era abrumadora.

8.00 p.m. – Vino de honor. Una recepción privada para el elenco y algunos invitados del medio. Sabía que Hyunjin no tendría problema para esperarlo en el estacionamiento el tiempo que fuera necesario.

9.00 p.m. – Celebración privada junto a su novio.

El esquema estaba completo y, como buen virgo, Felix esperaba que nada se saliera de su perfecta programación.

El esquema estaba completo y, como buen virgo, Felix esperaba que nada se saliera de su perfecta programación

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9.00 a.m.

Iniciaron directo con un masaje de cuerpo completo, le causó gracia ingresar a una sala de "parejas" con dos camillas en su interior. Luz tenue, cuencos tibetanos y sonido de agua de fondo, el aroma a ylang-ylang inundando sus sentidos. Yeji había coordinado cada detalle para que esa mañana los nervios que podrían invadirlo se disiparan por completo.

Felix no esperaba que hicieran sonar su espalda de esa manera, ni mucho menos sentirse tan relajado bajo las manos de una desconocida. Pero durante una hora exacta lo único oyó fueron cuencos, agua caer, sus huesos sonar y los suaves quejidos de Yeji cuando presionaban algún punto en específico.

Por si fuera poco, la piscina de hidromasaje ubicada en el piso veintiuno tenía una vista preciosa a la cordillera, totalmente nevada para esas fechas. Se preguntó porqué le había costado tanto aceptar esa invitación.

—Vi el abrigo que llevabas esta mañana —le comentó casualmente su cuñada—, ¿regalo de Sana? ¿Me lo prestas luego? —preguntó, con una mirada juguetona.

—De hecho, ¿lo hizo I.N?

Yeji se le quedó mirando extrañada, jamás había visto a Jeongin tomando una máquina de coser. Aunque tenía sentido, el patrón de la tela parecía totalmente obra de su amigo.

—O sea, no lo hizo, hizo —se explicó Felix—. Lo diseñó, pintó la tela y le pagó a alguien para que lo cortara, cosiera y todo eso. Sí me tomó medidas, Sana lo ayudó.

EGOÍSMOHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora