Estábamos en mitad del examen de Encantamientos. El aula estaba en completo silencio, salvo por el roce de plumas sobre el pergamino y el ocasional carraspeo nervioso. Incluso yo, que podía hacer magia sin varita, sentía la presión en el pecho mientras intentaba concentrarme en redactar una explicación precisa del *Encantamiento Patronus*.
De pronto, se escuchó un ¡BOOM! ensordecedor que hizo vibrar los ventanales. Todos levantamos la vista al instante.
La puerta del aula se abrió de golpe con una explosión de chispas rojas y doradas, y por ella entraron Fred y George montados en escobas, volando entre una lluvia de fuegos artificiales mágicos que estallaban en figuras de dragones, fuegos fatuos y letras luminosas que deletreaban: "QUE VIVA LA LIBERTAD".
—¡Esto es por todos los estudiantes oprimidos por Dolores Dolores Umbridge! —gritó Fred, girando en el aire.
—¡Y por todos los exámenes robados a punta de decreto! —añadió George, lanzando un cohete que explotó en forma de una rana gigante que croó: "¡ADIÓS, INQUISIDORA!"
El aula estalló en gritos, risas, aplausos. Algunos profesores intentaron detenerlos, pero sus hechizos rebotaban contra los escudos protectores que los gemelos habían preparado.
Yo no pude evitar reír a carcajadas. Miré a Draco, que intentaba ocultar una sonrisa con los dedos entrelazados sobre su boca, y le di un codazo suave. Él solo negó con la cabeza, resignado.
—Son tus mejores amigos —murmuró.
—Lo sé —respondí orgullosa—. Son un regalo del universo.
Minutos después, todos los estudiantes corrían fuera del castillo, hacia el patio, siguiendo a los fuegos artificiales que ahora surcaban el cielo con forma de Umbridge montada en una escoba... que estalló de manera gloriosa.
El patio se llenó de vítores. Las casas dejaron a un lado sus diferencias. Gryffindor, Hufflepuff, Ravenclaw y hasta algunos de Slytherin vitoreaban a los gemelos, que hicieron una última reverencia en el aire antes de desaparecer más allá de los muros de Hogwarts.
—¡Eso sí que fue una salida triunfal! —exclamó Pansy, con los ojos brillando.
—Iconos —dijo Theo, aplaudiendo con los brazos cruzados.
Yo me abracé a Draco por la espalda, riendo mientras aún mirábamos el cielo iluminado. Él entrelazó sus dedos con los míos.
—Definitivamente, Hogwarts nunca será la misma —le dije en voz baja.
—Ni tú —respondió, besando mi mejilla—. Y eso me encanta.
El aire todavía olía a pólvora mágica cuando regresamos al castillo. Restos de chispas flotaban en los pasillos, y los cuadros murmuraban emocionados sobre "el espectáculo más emocionante desde que Peeves soltó la armadura viviente del cuarto piso". La risa seguía resonando en los muros de Hogwarts, como si el castillo mismo hubiera recuperado el aliento.
Caminaba aún tomada de la mano de Draco cuando los vi: Fred y George, acodados en una mesa del vestíbulo, celebrando como si acabaran de ganar la Copa Mundial de Quidditch. Tenían restos de hollín en la cara, sus túnicas estaban desabrochadas, y ambos reían con una energía contagiosa.
—¡Pero qué pedazo de salida! —grité, soltando a Draco y corriendo hacia ellos.
—¡La realeza ha llegado! —exclamó Fred con una reverencia exagerada.
George me lanzó un guiño. —¿Viste la cara de Umbridge? Parecía una mandrágora en pleno grito.
—¡La mejor parte fue cuando el cohete en forma de sapo gritó "ADIÓS, INQUISIDORA"! —reí a carcajadas, abrazando primero a Fred, luego a George—. ¡De verdad hicieron historia hoy!
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Always | Draco Malfoy |
Fanfiction¿Que pasaría si Harry Potter no fuera hijo único? ¿Si los Potter fueran descendientes de Merlin? ¿Que pasaría si no fuese Harry Potter el que derrotara a Voldemort? Victoria Lianne Lupin o debo decir Potter en secreto. "La princesa de Slytherin"...
