¿Que pasaría si Harry Potter no fuera hijo único?
¿Si los Potter fueran descendientes de Merlin?
¿Que pasaría si no fuese Harry Potter el que derrotara a Voldemort?
Victoria Lianne Lupin o debo decir Potter en secreto. "La princesa de Slytherin"...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Aparecimos con un estallido sordo en medio de la playa. La arena estaba fría, húmeda. El cielo era una sábana gris, sin estrellas. El viento salado me azotó el rostro, pero el dolor no era nada comparado a todo lo que había dejado atrás.
Caí de rodillas, no por debilidad, sino porque por fin podía respirar. Por fin podía soltar el aire contenido en los pulmones.
—¿Estás bien? —Hermione se arrodilló junto a mí, tocando mi hombro con suavidad.
—Sí... —murmuré—. Solo... dame un segundo.
Dobby empezó a correr en círculos, feliz de haberlos salvado, mientras Ron y Harry se miraban entre ellos. Luego sus ojos se posaron en mí.
—¿Dónde estabas todo este tiempo? —preguntó Harry. Su voz no era dura, pero sí cargada de emoción—. Estabas... desaparecida, Lianne. No sabíamos si estabas viva.
Me puse de pie lentamente, sacudiendo la arena de mis pantalones. Mi brazo aún sangraba un poco, pero estaba acostumbrada al dolor. Era otra cosa lo que pesaba más: los secretos, las decisiones que había tomado sola.
—Estuve cazando —respondí, sin rodeos—. Mortífagos. Información. Todo lo que pudiera ayudarnos a terminar esto. Fui a las fuentes de magia antigua, fortalecí mis poderes, aprendí más de lo que jamás pensé que podría. Me escondí. Pero también peleé. Cada día.
Ellos me miraron sin decir nada por unos segundos. Hermione parecía al borde de las lágrimas.
—¿Sola? ¿Todo ese tiempo?
—Sí. Sola.
—¿Y cómo... cómo escapamos hoy? —preguntó Ron, aún mirando de reojo al horizonte como si esperara ver la mansión Malfoy explotando en cualquier momento—. ¿Por qué Narcissa Malfoy nos ayudó?
Tragué saliva.
—Porque me ama.
Los tres me miraron confundidos.
—No me ama a mí, literalmente —aclaré—. Me aprecia porque amo a su hijo. Y porque, a pesar de todo, Draco me eligió. Me protegió. Y ella... me protegió a mí. Arriesgó todo para dejarme salir viva de ahí. Incluso borró la memoria de Bellatrix.
Harry frunció el ceño.
—¿Y Draco?
—Está atrapado. En una casa que ya no siente suya. Jugando un papel que lo está destruyendo por dentro. Pero aún me ama. Y sé que hará todo lo que pueda desde adentro para ayudarnos.
Hermione me miró con un gesto suave, triste. Como si por primera vez entendiera que yo también estaba rota por dentro.
—Nunca dejamos de esperarte, Lianne —susurró—. No importa cuántos días pasaran. Sabíamos que volverías.
Harry asintió, aunque no dijo nada. En su mirada había mil cosas sin pronunciar. Pero también alivio. Hermano e hija al fin, estábamos juntos otra vez.