TW: Menciones de violencia, muerte violenta y duelo. Por favor, lean con precaución.
Hyunjin observa la enorme montaña que rodea la capital. Es un lugar frecuentado por senderistas, pero él nunca ha sido fanático de la adrenalina... al menos no de ese tipo de adrenalina.
Si pudiera contar cuántas veces ha estado en peligro, probablemente lo sabría, pero han sido tantas que ya ha dejado de importarle. Sin embargo, por más que se haya acostumbrado a lanzarse de cabeza a situaciones arriesgadas, eso no significa que estar en la cima de una montaña rocosa sea su idea de un buen día.
Jisung sabe que Hyunjin apenas tolera el ejercicio físico que no implique defensa personal, y hace tiempo que no entrena. Así que Hyunjin duda que su amigo lo haya arrastrado hasta aquí por un simple antojo de ponerse en forma.
—¿Qué hacemos aquí, Sungie? —pregunta con desgano, casi jadeando mientras lucha por mantener el paso.
—Solo han sido 10 minutos de caminata, qué débil eres. —Se burla Jisung, pero baja el ritmo de por sí lento.
La herida le está pasando factura a la pierna de Hyunjin y Jisung lo sabe, no planeó llevarlo para probar sus límites, eso sería algo que el padre del alfa haría y es lo último que quiere Jisung. Así que a pesar del dolor e incomodidad, Hyunjin suspira y no cuestiona los métodos del omega, principalmente porque está intrigado.
Un par de minutos después del primer refugio, Hyunjin espera que avancen cuesta arriba pero el omega se desvía hacia un sendero aledaño, que Hyunjin asume que lleva a una zona comercial para turistas.
—¿Vamos a comprar souvenirs?
El omega suelta una carcajada y niega con la cabeza. Le parece genuinamente divertido que Hyunjin esté tan confundido y, aun así, no le haga más preguntas. Su corazón se siente cálido al saber que el alfa confía ciegamente en él. Podría ser peligroso, lo sabe, pero no se atreve a decirlo.
Tras cruzar una zona de tiendas inusualmente concurridas, el camino termina en un mirador con un campo abierto detrás. La brisa matutina refresca al alfa, que respira con dificultad. No se atreve a quejarse todavía, aunque Jisung ya conoce ese puchero sutil que precede a sus berrinches.
El omega reprime una sonrisa y sigue caminando a su lado.
La naturaleza sensible de Hyunjin fue lo que hizo que Jisung empezara a mirarlo con otros ojos. En una sociedad donde las apariencias lo son todo, y donde a los niños destinados a ser alfas se les enseña a ser fuertes y a no mostrar emociones, encontrar a alguien como Hyunjin es casi un milagro. Especialmente considerando quién es su padre.
Hyunjin no habla mucho de su infancia. Creció en una habitación cerrada bajo llave, alejado de miradas indiscretas, hasta que fue lo suficientemente mayor como para que su padre pudiera explotar su apariencia. Lo que ocurrió en sus primeros años sigue siendo un misterio que solo él podrá revelar cuando esté listo.
Jisung lo observa respirar con dificultad y se pregunta por qué es tan orgulloso como para no pedir una pausa. Siempre ha sido terco, sobre todo cuando se trata de su salud.
Jeongin teoriza que todo se debe a su crianza, a los estándares que terminan por atormentarlos a todos.
Los omegas no pueden ser fuertes, decididos ni orgullosos. Eso estaría mal visto. Deben ser tranquilos, dóciles, complacientes. Algo que siempre ha sido un conflicto para Jisung... y aun así, podría considerarse un omega con suerte. Su familia siempre ha sido amorosa y tolerante. Su padre le permitió crecer como él quiso, libre y auténtico. Su madre lo guió con paciencia, explicándole los límites de la sociedad, pero nunca restringiéndolo. Sus abuelos lo consintieron hasta el hartazgo.
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Atlas - Hyunho
FanfictionLa sociedad tiene muy clara la forma en la que las jerarquías de raza se emparejan. Así ha sido siempre y así debería seguir. Esta es la historia de Hyunjin, el hijo mayor del Alcalde de Atlas, quien se ve envuelto en una serie de sucesos que involu...
