—¿Me extrañaste?
Minho rueda los ojos pero sonríe cuando el beta entra en la oficina. Seungmin también sonríe y Minho piensa en lo mucho que había extrañado a su amigo.
—Desearías. —responde levantándose de su silla y rodeando el escritorio.
Abraza a Seungmin, algo que muy pocas veces sucede. Seungmin, ligeramente perplejo, le devuelve el abrazo, mordiendo su lengua para no soltar algún comentario que pudiera molestar a Minho.
Se separaron, ambos todavía extrañados por la repentina cercanía, pero Minho regresa a su habitual comportamiento con el menor casi de inmediato.
—¿Tú me extrañaste, guapo? —Minho le guiña el ojo y Seungmin no puede evitar reírse en voz alta.
Sí, lo había extrañado.
Minho se sorprende con lo fácil que es para él hablar con Seungmin, después de todo lo que ha sucedido. Pero a la vez no debería ser una sorpresa, después de todo, Seungmin es su mejor amigo.
Al beta siempre se le dificultó formar relaciones con otros seres humanos y relacionarse con Kim Seungmin parecía tener el mismo futuro que las demás. Pero de alguna manera Minho no pudo alejarse de Seungmin, y cuando se dio cuenta, eran inseparables. Claro, dentro de sus propios términos, porque a ninguno le apetecía ser una sombra pegajosa para el otro.
Minho conoció a Seungmin cuando era adolescente, en alguna reunión de sus padres, casi como al resto de sus demás conocidos. Pero fue durante una de las prácticas de tiro que Minho tuvo la oportunidad de hablar con él.
Seungmin no es muy diferente a Minho. No le gusta la adulación falsa, entablar conversaciones vacías ni la sonrisa engreída de los alfas de mayor rango. Tampoco es partidario del contacto físico, a menos que sea estrictamente necesario… o con el único propósito de fastidiar al mayor.
Desde fuera, era bastante obvio que ambos betas se llevarían bien.
Aún así, años después, todavía se sorprenden de lo mucho que ha avanzado su amistad.
Minho continúa poniéndose al día con su trabajo mientras escucha a Seungmin hablar sobre los chismes que se perdió mientras no estaba: un par de señoras fueron atrapadas teniendo una aventura con un instructor de tenis; un alfa, socio de la competencia de Lee Enterprises, fue acusado de algún delito sexual con una menor, y por supuesto, lo más escandaloso fue la boda de una de las hijas del dueño de la empresa tecnológica más grande de Medis con su propio guardaespaldas.
Quizá le hirió un poco el ego a Minho darse cuenta de que el mundo no se detuvo con su desaparición y que, para la alta sociedad de Atlas, poco o nada importó que hubieran sido secuestrados. No es que le sorprendiera, conociendo lo desconectada de la realidad que está la mayoría de la gente, pero no pudo evitar sentirse ligeramente ofendido al respecto.
Evitan el tema del desierto y los rebeldes por obvias razones, pero Seungmin no puede evitar molestar al mayor un poco más.
—¿Ya hablaron? —Sonríe de lado, recostado sobre el respaldo del sillón. Minho piensa que parece un oso de gomitas derritiéndose.
—¿De qué hablas? —Minho no levanta la mirada de los papeles que ha intentado leer por casi una hora sin mucho éxito.
—De tu Director Ejecutivo.
Y entonces Minho levanta la mirada de inmediato, con ojos entrecerrados.
—¿De qué hablas, Kim Seungmin? —Vuelve a preguntar con un tono más serio, amenazante.
La sonrisa no desaparece del rostro del beta y mueve las cejas, ganándose el resoplido de Minho, quien ignora el ligero sonrojo de sus orejas.
—Tomaré eso como un sí. —Luce bastante satisfecho con su misión.
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Atlas - Hyunho
FanfictionLa sociedad tiene muy clara la forma en la que las jerarquías de raza se emparejan. Así ha sido siempre y así debería seguir. Esta es la historia de Hyunjin, el hijo mayor del Alcalde de Atlas, quien se ve envuelto en una serie de sucesos que involu...
