Minho está agotado, pero no lo dirá en voz alta.
Hyunjin extiende su mano para ayudarle a subir; Minho acepta su ayuda y pestañea tratando de acostumbrarse a un poco más de luz. A pesar de ser de noche, las luces de la calle se filtran por los ventanales de vidrio cerca del techo.
Cuando los ojos del beta recorren la estancia, siente que la pequeña bodega que le resulta familiar de algún modo. Avanzan por el espacio casi a tientas hasta abrir una puerta al fondo del lugar, que da a un pasillo mejor iluminado.
—¿Por qué se me hace familiar? —Le pregunta a Hyunjin a medida que el alfa los guía por el pasillo.
Hyunjin sonríe de lado complacido por la observación.
—Es la bodega oeste, "cerrada el otoño pasado". —Cita el alfa con una sonrisa, imitando el tono con el que Minho le había dicho aquello meses atrás—. Supuse que la reconocerías.
Minho resopla pero observa con más atención los alrededores. Realmente conoce ese lugar, así que sonríe nuevamente ante un fugaz recuerdo, casi tan lejano como su primer encuentro en la oficina del alfa.
—En esta bodega no hay cámara de frío, alfa. —Se burla con una sonrisa ladeada. Hyunjin niega divertido—. ¿Quieres revivir viejos tiempos?
El alfa detiene su andar y mira Minho, quien también se detiene. La mirada de Hyunjin brilla con la misma intensidad que en el desierto, es tan hipnotizante que Minho no puede despegar sus ojos. Se quedan en silencio un rato, simplemente observándose como tantas veces, hasta que la mirada del alfa desciende por el rostro de Minho. Recorre de manera fugaz sus mejillas y se detiene en sus labios, Minho los humedece como acto reflejo.
—Si pudiera regresar a ese momento... —Hyunjin se acerca más al rostro de Minho, su aliento golpea los húmedos labios del beta que, atraído como un imán, imita el gesto y se acerca también—. Te habría besado, pero no sabía que lo quería tanto hasta ahora.
—Ahora es diferente. —Responde Minho regresando su mirada felina a los ojos del alfa, un poco desconcertado por su propio comportamiento pero se ha acostumbrado a actuar y decir cosas tontas cuando está con el alfa.
Hyunjin es quien decide dejar que sus deseos ganen y besa al beta.
Es un beso lento y profundo, como si no tuvieran prisa ni impedimentos, como si no estuvieran en Atlas, como si uno de ellos no tuviera una boda pendiente. Disfrutan cada roce y suspiro, atesorando el momento en sus memorias, porque ahora están tan sumergidos en el presente, pero saben una vez que su burbuja se rompa y enfrenten su realidad, no podrán volver a hacerlo.
Se separan cuando les cuesta respirar, unen sus frentes con el corazón agitado y ojos brillosos.
—¿Querías besarme en ese momento? —Pregunta Minho en un susurro, sin alejarse de su rostro no queriendo romper la atmósfera íntima que han creado.
Se ha hecho esa pregunta últimamente, de hecho se ha cuestionado muchas veces en los últimos días. Pero un par de preguntas siempre rondan su mente: ¿cuándo se formó lazo? y ¿cuándo empezó a cambiar todo entre ellos?
Meses atrás, cuando estuvieron atrapados en una cámara con temperatura bajo cero por su propia estupidez, Hyunjin no quería besar al beta. Es consciente de ello, sin embargo siempre quiso asegurarse que estuviera bien, siempre quiso mantenerlo a salvo.
—No lo sé. —Responde sinceramente—. Todavía pienso en cómo fue que terminamos en esta situación.
El beta también tiene esa pregunta. No entiende cómo terminaron enlazados si hace meses atrás apenas soportaban respirar el mismo aire.
ESTÁS LEYENDO
Atlas - Hyunho
FanficLa sociedad tiene muy clara la forma en la que las jerarquías de raza se emparejan. Así ha sido siempre y así debería seguir. Esta es la historia de Hyunjin, el hijo mayor del Alcalde de Atlas, quien se ve envuelto en una serie de sucesos que involu...
