La brisa fría golpea el rostro de Minho.
Es casi medianoche cuando está de regreso en casa de sus padres.
Todo el trayecto desde la mansión Hwang se le pasó en un suspiro, su mente todavía repasando cada segundo de lo vivido.
Minho sabe que está perdido.
Y las consecuencias de sus decisiones lo van a perseguir tan pronto como abra la puerta de la mansión.
Sus padres no están para recibirlo, no le sorprende en absoluto. Pero aún así, el color abandona su rostro cuando ve a Felix cruzado de brazos frente a él, cuando cierra la puerta.
—¿Por qué saliste así, Minho?
Está preocupado. Minho sabe que Felix está preocupado, se siente culpable por preocuparlo pero no puede sentirse culpable por lo que hizo. Hablar con Felix es inevitable , tendría que hacerlo tarde o temprano, pero no esperaba que fuera tan pronto
—Buenas noches para ti también. —Le dice dicidiendo no acercarse al omega, sabe que podría sentir el aroma del alfa si se acerca alo suficiente.
Pero Felix tiene otros planes.
—Espera, Minho...—Toma su brazo y se congela.
El beta siente el agarre de su hermano aflojarse y regresa la mirada. Felix luce confundido, se aleja de Minho y lo mira con ceño fruncido.
—¿Qué pasa? —Minho decide mantener su fachada y fingir que no ha visto la expresión de su hermano.
—¿Estuviste con Hyunjin?
La pregunta no tiene ningún tinte acusatorio ni segundas intenciones, Minho lo sabe. Así como también saber que Felix no se refiere a "haber estado" sexualmente con el alfa, aún si es lo que realmente sucedió. Así que trata de mantener su mente traicionera en el presente y no en las últimas horas, para que su hermano no note el sonrojo en sus orejas ni las marcas en su cuello. Aunque probablemente ni siquiera las pueda ver, porque la camisa las está cubriendo.
—Estuve en su casa, sí.
No tenía sentido mentir.
—¿Por qué?
—Estabas preocupado por él. —Se encoge de hombros tratando de lucir lo más desinteresado posible—. Tal vez si hablaba con él podía entenderlo y saber qué pasa por su mente.
Felix parpadea y entrecierra los ojos, un poco sorprendido por el comportamiento de Minho. Su hermano es la persona menos interesada en el bienestar de los demás a no ser que obtenga beneficio por ello. Felix sabe que cada movimiento de Minho está planeado y tiene un propósito, así que no puede evitar desconfiar de su respuesta.
—¿Fuiste a hablar con él? —Felix pregunta queriendo asegurarse de que no ha escuchado mal.
—Si.
—¿Y qué te dijo?
Minho suspira, quiere ir a su habitación, darse una ducha y dormir hasta el siguiente verano. Pero en su lugar presiona sus labios para no soltar la frase más mordaz que se le pudiera ocurrir y en su lugar le regala a Felix una expresión incómoda.
—No mucho. —bueno, no es una mentira—. Estoy cansado, Felix. Hablamos mañana.
Sin esperar una respuesta de su hermano se aleja hasta su habitación. Felix tampoco lo sigue, aunque Minho sabe que probablemente le volverá a preguntar sobre ello en otra ocasión.
Minho llega a su habitación y tras cerrar la puerta, se desliza hasta el suelo. No pensó que evadir la pregunta de su hermano sería tan difícil.
Cierra los ojos y los recuerdos de lo que sucedió hace pocas horas lo invaden. Su mente todavía está nublada por el recuerdo de la piel del alfa contra la suya, el aliento del alfa contra su cuello, los labios del alfa recorriendo su espalda, el cosquilleo en su vientre cuando lo besó.
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Atlas - Hyunho
Hayran KurguLa sociedad tiene muy clara la forma en la que las jerarquías de raza se emparejan. Así ha sido siempre y así debería seguir. Esta es la historia de Hyunjin, el hijo mayor del Alcalde de Atlas, quien se ve envuelto en una serie de sucesos que involu...
