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Otro día ordinario, dentro del caos que estaba siendo su vida en los últimos días, como la de todo Atlas.

O eso piensa Lia cuando escucha su alarma a la misma hora de siempre.

Pero algo es diferente.

Su teléfono, usualmente en silencio, vibra cada dos segundos llamando su atención luego de apagar la primera alarma.

—¿Ahora qué? —Murmura ligeramente mal humorada, sus ojos todavía están pesados por el sueño.

Toma el teléfono nuevamente para revisar la razón de tanto alboroto. Lo más probable es que sea algún chisme de celebridades que ha llamado la atención de su grupo de amigas.

Revisa su bandeja de mensajes, que está inusualmente llena a esa hora de la mañana así que asume debe ser algo impactante. Frota sus ojos para enfocarse mejor en sus notificaciones.

Antes de siquiera revisar a profundidad la razón de tanto mensaje, el mensaje de su mejor amiga llama su atención: "Tienes que ver esto"

Abre el link en el mensaje suspirando, casi segura que será algún escándalo del cantante favorito de su amiga.

Sin embargo, casi deja caer el teléfono al leer el título del artículo, en letras capitales rojas.

—No puede ser. —No está segura de si lo dijo en voz alta o lo pensó.

Sus dedos temblosoros se deslizan por la pantalla para leer la noticia. Se detiene en una de las imágenes y de repente las náuseas hacen imposible que se quede en cama por más tiempo.

Corre al baño, mientras se lamenta que lo primero que haga esa mañana sea vomitar lo que quedara de su sándwich favorito de anoche. Mientras se levanta con dificultad, trata de no pensar en lo que acaba de leer para no tener arcadas nuevamente.

Luego de lavarse, se toma un momento para respirar y calmarse.

Regresa a su habitación para recoger su teléfono del suelo. El artículo la espera con crueldad, y Lia sabe que no puede ignorarlo por más tiempo.

Suspirando se arma de valor para leerlo en su totalidad, ignorando las imágenes para evitar vomitar otra vez.

Teme leer los mensajes del resto de sus amigos y conocidos, en todos hay un link similar.

No ha dejado de temblar en todo este tiempo, y no quiere leer nada más. No quiere creer lo que ha leído tampoco. Así que decide hablar con la única persona que a pesar de decirle una verdad así, podría brindarle consuelo, y quizá un escape antes de que todo el caos explote.

Escucha el alboroto en el jardín principal. Se levanta otra vez, con el teléfono en su oreja esperando que la persona del otro lado conteste. Al acercarse a la ventana solo confirma la razón de su ansiedad: la horda de periodistas bloqueando la entrada.

Al tercer timbre la llamada se abre y Lia casi llora de alivio al escuchar su voz tranquila del otro lado.

***

Jisung está en su café favorito leyendo uno de los mangas con los que ha estado obsesionado estos días, cuando la primera notificación aparece en su pantalla.

Decide ignorarla porque nada va a impedir que termine su capítulo, ni siquiera los chismes de celebridades, que usualmente inundan los periódicos cada fin de semana.

Entonces una segunda notificación interrumpe su lectura y esta vez sí le presta atención.

Abre el artículo mientras escucha los jadeos ahogados de los demás comensales.

Atlas -  HyunhoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora