Normalmente me gustaría no tener sueños..., pero, ya no es lo... Solo.
Me levanté poco a poco de la cama, la potra pegada encima mío... Se montaba en mitad de la noche, al parecer estar en mi pecho le gustaba. Sentí los latidos de mi corazón, fuertes pero lentos. Me calmé y la miré, su cabeza rebotando unas décimas por cada latido...
Je, esa es una zona muy vulnerable... y yo dejo a una potra en ella. Soy un tonto.
Con delicadeza, la bajé de mi cuerpo. Necesitaba hacer algo más ahora, y con ella encima no podía hacer eso
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Miré los árboles de manzana, golpeándolos una vez. Casi todas las manzanas cayeron esta vez.
Escuché unos pequeños toques en la madera.
—Sí, sí. Ya casi los derribo de uno solo—.
Más golpecitos, y me dirigí hacia el sonido. Viendo a la potra en la carretilla con una sonrisa, le acaricié la melena.
Ella se acercó a mi casco para agarrarlo con sus pezuñas y jalarme hacia ella, dándome un leve abrazo.
Aguantando la respiración, tuve que morderme interiormente para no empezar a comer.
«Te odio...».
Vi que levantó la cabeza con una sonrisa mientras movía la cola. Parpadeé y no vi a la potra. Vi algo con la cara rayada pero con la misma sonrisa. Parpadeé y la potra seguía en su lugar.
Mis ojos se abrieron con sorpresa, mi corazón dio una larga pausa, y este se empezó a calentar.
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Había sido una semana dura..., pero al menos, estaba logrando llegar a un equilibrio financiero. Los Apple me ayudaban a alimentarla por el día y a veces en el desayuno.
Applejack ya volvió a la granja, aunque no trabajaba mientras seguía vendada.
La potra estaba aterrada, aunque no tanto como antes. Solo no dejaba que se acercara. eso pareció dolerle a Applejack, la cual intentaba llamarla, pero cuando ninguna respuesta llegaba era como ver que la golpeaban, y me encantaba.
Aunque, bueno, tenía a la potra en mi espalda, y de vez en cuando veía a otras potras vigilarme... o quizás lo hacían a ella, pero parecían conocerse. Más de una vez capté su mirada en ellas.
Suspirando, me detuve de mi caminar cuando la estaba por bajar para que fuera con las demás potras y jugara.
Vi algo pasar por mis ojos. Iba por toda mi visión. Mi visión se agudizó en un instante y sentí los ecos de los golpes en mi tórax. Era lento, pero no estaba atento.
Fallé la mordida y sentí como bajó por mi mandíbula, se enganchó a mi cuello y dos armaduras doradas se me abalanzaron encima.
—Aseguren a la potra—.
Otro guardia, casi más robusto que los que me estaban atando fue con la potra.
Sentí la sangre empezar a hervir en mi cuerpo, mi corazón clamando por más, mis sentidos aguzándose mucho más.
*CRASH*.
Y como si el Tártaro se liberara, sentí los restos de espigas de madera caer por el lugar. Un gran lagarto estaba en el pueblo.
Dragón.
«No, idiota, es un pejelagarto». Los guardias me tiraron y pude ver sus miradas de odio hacia mí, casi sentía la razón del porqué más.
Pero el dragón era gigante. Pasara donde pasara destruida cosas, y robaba cosas, las almacenaba.
Codicia.
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Intenta tener una vida honesta.
FanfictionMi nombre es Orion soy un Changeling, no siempre lo fui antes era un humano, no recuerdo como llegué aqui, tampoco conosco este mundo, apareci en este mundo como la especie paracitaria y engañosa de este planeta, yo no quiero ser asi, asi que vivire...
