LIII Capitulo

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No. No, por favor.

No de nuevo.

No quiero que pase otra vez, no otra y otra vez.

¿Por qué... por qué cada vez que la alegría viene a mi vida hay algo que la quiere arrebatar?

¿Por que? ¿Por qué? ¿Por qué?

Corrí, sentía mis cascos chocar contra el suelo de tierra, movía mis alas intentando ir más rápido.

Podía sentir su corazón latir, pero era lento. Lo vi, magullado, ojos sin vida, como si nada estuviera en ellos, vidrio enterrado aún en su costado... «No puedo sacarlo. No..., no puedo dejarlo ahí».

Necesito llevarlo a un lugar seguro. El hospital, ahí deben atenderlo, deben salvarlo.

«Las cosas médicas de aquí no funcionan muy bien conmigo, Moonbutt».

—Ah... Ah...—.

Sentía mi corazón martillear contra mi pecho.

Sentía mis pulmones gritar contra mi pecho, sentía... Parpadeé lentamente... Sentia... ¿Dónde está su corazón...?

Encendí mi cuerno, sentía las chispas de él. No, no. Por favor, funciona por favor.

Más chispas inundaron mi visión. Corrí con más fuerza, vi a los ponys, cerca. Intenté esquivarlos, pero varios de ellos fueron empujados contra tiendas o puestos. Muchos gritaron.

Otros se veían horrorizados.

¿Por qué... por qué, este pueblo lo odia...? Pero ¿por qué tienen esas caras?

Sentía mi rostro fruncirse, apretando mis labios.

Ellos... ¿Qué se creen ellos? Para sentir algo así... ellos son los malos ponys... ¿Cómo se atreven a arrepentirse?

Miré el hospital, correr hacia la puerta sería mucho tiempo... No, pero atravesar el muro sería peligroso si hay ponys detrás de él, y tampoco conozco cómo es el edificio, podría atravesar un cuarto.

No..., no tengo tiempo, no puedo dudar. Miré el muro cerca, la entrada al costado del edificio.

Centré mi mirada en el muro. Intenté reunir magia en mi cuerno, el hechizo de impermeabilidad... Hacía mucho que no usaba ese hechizo... No puedo recordar la fórmula... pero podría extenderlo, podría lograrlo en este periodo de tiempo.

Miré el muro a pocos cascos de distancia. Sentía mi corazón martillear contra mi pecho... ¿Cuándo... cuándo me había vuelto tan inútil...? Yo... nosotras, no, no éramos así.

¿Por qué? ¿Por qué?

¡¡POR QUÉ!!

Sentía las lágrimas asomarse por mis ojos, pero giré y fui a la entrada. Él odia lastimar a otros, no me perdonaría si atravesara ese muro solo para salvarlo..., pero ¿por que tengo que salvarlo?

Eh... Sentí mi velocidad reducirse mientras mi visión lentamente se volvió un túnel.

Él te odia. ¿No lo escuchaste ya? Él dijo que solo te usó... Otro peón en un juego de ajedrez más grande.

No... No es... no es así.

Sentía mis pezuñas moverse más lento, sentía cómo lentamente el viento dejaba de ser molesto. Miré la entrada, deteniéndome lentamente.

¿Por qué salvar a un desagradecido que no es capaz de mostrar la más mínima empatía hacia nosotras?

¿Por qué deberíamos siquiera llorar por un pony que ni siquiera le importamos?

Intenta tener una vida honesta.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora