Thesus Scamander [ Sexta parte , última parte]

55 1 7
                                        


Los padres de Triana estaban sentados frente a la chimenea. El aire era más que incómodo, Thesus tragó saliva. Había enfrentado duendes, dragones, magos con un tornillo torcido... pero nada como esto.

-Sé que no tengo derecho -comenzó-. No hice las cosas bien desde el principio. Me equivoqué. Y lo lamento profundamente. No solo por poner en peligro a Triana, sino por fallarle cuando más necesitaba que le demostrara que no estaba sola. Vine a pedir... permiso. Para casarme con su hija.

Un silencio incómodo siguió a sus palabras. Hasta que los padres de Triana... soltaron una pequeña risa.

-¿Qué les pasa ? -preguntó Triana, enarcando una ceja-. Van a provocarle un infarto a mi marido.

El padre se aclaró la garganta, con los ojos brillando como diamantes. Cómo si hubiera ganado más que un yerno.

-Es solo que... cualquier hombre dispuesto a dar la vida por nuestra hija ya se ganó un lugar en esta familia. Y si además... -miró a Triana con ternura- nos regaló nuestro primer nieto... ¿cómo íbamos a decir que no?

La madre se acercó y les tomó las manos.

-Solo les pedimos que vengan a visitarnos. Y que el bebé sepa dónde están sus raíces.

-Eso... lo podemos prometer -dijo Triana, sonriendo por fin.

-Awww, qué bonito -interrumpió Oliver, saliendo de la cocina con una taza de té-. Me encanta cuando todos olvidan que el padrino original está en la sala.

Thesus lo miró, medio divertido, medio confundido.

-¿Tú? ¿Desde cuándo estás aquí?

-Desde el principio -dijo con aire solemne-. Gracias a la magia. No cuando hicieron a mi ahijado, claro, pero sí desde que me quieren quitar el puesto.

Triana rodó los ojos, divertida, y susurró a Thesus:

-Síguele la corriente... está dispuesto a disfrazarse de mujer solo para ganarse el rol de padrino oficial.

[ San Mungo]

Thesus parecía más feliz que cuando recibió la condecoración de auror del año. Habían salido del chequeo prenatal.
Sostuvo la mano de Triana todo el camino, sonriendo como un niño.

-¿A quién se parecerá más? -preguntó, al mirar la imagen mágica del bebé que traía en la mano.

-Solo espero que no se le peguen las malas mañas de Oliver -dijo ella, riendo.

El tiempo había transcurrido. Meses de espera habían traído el fruto de su amor sano. Por su puesto, solo faltaba la visita de su hermano.
-¡Te lo juro, se adelantó una semana! -decía Thesus mientras Newt lo escuchaba, quería que acabará rápido, no lo dejaba pasar de la puerta. Thesus estaba tratando de disculparse por su hijo.

Newt cuando entró , lo primero que quiso fue buscar a su sobrino, el bebé estaba en los brazos de su madre.

-Es... es tan pequeño -susurró.

Triana, sonriendo, lo animó:
-Pero muy risueño. Mira cómo te observa, Newt.

-Está bien, ¿verdad? ¿No lo voy a romper? -preguntó Newt, quién había sido obligado a cargarlo para que experimentará su fragilidad.

-Si lo rompes, te mandamos a Azkaban-respondió Oliver, entrando desde la cocina con una bandeja de galletas-. Aunque debo decir que es muy guapo. Debe ser porque es mi ahijado.

Triana levantó una ceja.

-Newt es el hermano de Thesus, Oliver. ¿Recuerdas la carta donde lo amenazaste para que no te quitara el puesto?

One shots Harry Potter IIHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora