Anuncio: La historia entre Tonks y Remus , ya tiene 3 partes. Hay algunas historias que ya las estoy continuando. Por si quieren checar.
Las únicas cosas en la imaginación de una mente son el uso de su propia realidad, que bien te ayuda o te consume.
Todo empezó aquel verano cuando Percy ansiaba tener una hermanita, pero jamás se permitió mostrar esa emoción, con el terror de ser la burla de sus hermanos menores. Aún así, jamás se arrepintió cuando la conoció.
Y después llegó una chica que no solo compartió el mismo año, la misma casa, la misma edad y el mismo círculo de conocidos, sino que hizo que la convivencia de aquellas almas perdidas fuera sencilla y, al mismo tiempo, algo complicada.
-Yo sé lo que es el placer -exclamó el prefecto de Slytherin.
A un lado se encontraban los del bando contrario, los de capa dorada y colmillos afilados, los de Gryffindor, que también cenaban bacalao, entre otras cosas más agradables.
-Ser adorado, seguramente -dijo el reprobado.
-¿O consumirte en un beso apasionado, verdad, Percy?
El pelirrojo ignoraba a aquellos bravucones que eran las serpientes, pero la que aguzó el oído fue esa pelirroja con dos voluminosas colitas hechas por una alumna de Ravenclaw.
Las mujeres no se tratan exactamente por igual cuando las dos tienen algún conflicto. De alguna forma, siempre se están molestando o peleando con discreción.
-Yo diría que, sea lo que sea, ella es una necia enfermiza, y que su obsesión eres tú -comenta su amigo Larry.
-Ella no crea nada, ella lo destruye -se quejó con su amigo del alma, pegando su cabeza en el hombro de Oliver Wood.
Cansada de la competición que jamás permitió, se le olvida que Percy le tiene que devolver algo que él mismo le pidió. Ella, en cambio, está decepcionada.
-Eso es exactamente, Margaret -le dice Logan Lee.
-Aunque no sé si estoy acertando -dice ella.
-En esto sí que deberías -le señala una hoja con un campo dibujado.
-Debías arruinar el momento, ¿cierto? -Oliver solo le avienta un cojín a Fred.
-Debes saber, Oliver, que te admiro mucho, pero no me das tregua por un día -su amigo niega.
-Es posible algún día -suspiró.
-Qué menudos se ven -dice con sarcasmo a sus amigos.
El ambiente se volvió tenso cuando él entró. Dejando lo fantasioso de lado, las mujeres le temían cuando le confesaban que él era una copia de Oliver, obsesionado con el Quidditch, pero al menos el capitán tenía carisma y él solo estaba obsesionado con el estudio.
-¡Qué fastidioso! -le pica las mejillas a su amigo-. Eres terrible, ¿por qué te quiero tanto? ¿Aún no lo sé?
-Siempre me querrás, Margaret -replicó Dorian-. ¿Tomarán algún bocadillo? -señaló la bolsa que habían traído los gemelos de su primera visita al pueblo.
Sin ponerse de acuerdo, jamás siguieron la acción de los demás, que fue abalanzarse contra todos por alcanzar al menos uno. Ambos se levantaron, pero jamás lograron mirarse a los ojos. Ella estaba decepcionada: ¿cómo un muchacho como Percy había caído en las garras de esa Ravenclaw?
-Parece que se aman -soltó Ron.
-¡Qué tonterías estás diciendo! -le gritó Percy sin medirse.
-¡Oye, no le grites a tu hermano! Deberías darle las gracias; al menos él no se avergüenza de llamarte hermano.
A pesar de todo, Percy, el futuro prefecto, no dijo nada y dejó que se esfumaran.
-Te he conocido desde que entramos y puedo decir y afirmar que estás enamorado... -comentó Oliver.
-Y sonrojado -dijeron los gemelos.
-¡Claro que no y déjenme tranquilo! -les ordenó a sus amigos.
Cuando la visita llegó, fue una maravilla ver a la muchacha desprevenida, en una nueva faceta, aunque asustada.
-¿Quieres un recorrido conmigo, Margaret? -le pidió un niño de su mismo curso que sus hermanos.
Margaret trató de reírse y aceptó.
-Te juro que jamás te vas a arrepentir. Ayer vi algo y tengo pensado enseñártelo. -Margaret abrió los ojos.
-Según yo, lo he conocido todo, pero vamos, estoy segura de que no me hará daño. -Ambos jóvenes caminaron de lado a lado.
No podía contenerse y maldijo en voz baja, siguiendo a ambos.
-¿Celoso, hermano? -Fred le tocó el hombro al preguntar, mientras que George le guiñó un ojo y subió sus cejas pelirrojas.
No quería matarlos y hacerles saber que estaba ahí por ella, así que le dio un trago a su cerveza de mantequilla. Enfadado con sus hermanos, cerró los ojos, esperando que se fueran. Cuando los abrió, se dio cuenta de que, para su mal gusto, ellos seguían ahí, y que Margaret y aquel chico misterioso se levantaron de sus asientos y se pusieron los abrigos para salir del lugar.
-La melancolía se ha apoderado de nuestro estudioso y quejumbroso hermano... -cantaba Fred a gusto.
-No podría ver más este matrimonio sin haber recordado que tenía una cita a las once con cincuenta -Percy alzó una ceja y desvió su mirada hacia la ventana, ignorando lo que recitaba George.
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One shots Harry Potter II
FanfictionSegundo libro dedicado a historias con los personajes de Harry Potter, espero que les guste. Mei 🤍
