-Mi preciosa Erika. – Dice en voz baja, casi intima. – Este color te hacer ver divina.
-Gracias, tío. – Responde Erika con una sonrisa perfectamente ensayada, pero hay algo en sus ojos... como una tensión contenida.
El Conde toma asiento al lado de Erika y le coloca un mechón de su cabello detrás de su oreja.
-Ya no estás en casa... No sabes cuanto disfruto verte en estos eventos ahora. Brillas más que cualquiera aquí. – Dice ignorando mi presencia por completo. Arqueo una ceja.
-Bueno, yo me retiro para dejarles su reencuentro familiar. – Digo.
-Oh, no es necesario. – Contesta el Conde, dirigiéndome una mirada. Sus ojos son como cuchillas penetrantes. – Siempre es agradable conocer a las amigas de Erika.
-Soy Tatiana. – Me presento.
-¿Tatiana? - Repite él. – ¿La princesa?
-La misma. – Saludo inclinando ligeramente mi cabeza, manteniendo la etiqueta.
-Un placer. – Responde él. – No siempre se tiene el honor de hablar con alguien de su linaje.
-Gracias...
Erika aprieta sutilmente el brazo del conde, como si quisiera cortar la conversación.
-Es curioso, ¿no crees? – Comenta el Conde, poniendo una mano sobre la de Erika. – Todo este despliegue, toda esta ceremonia... como si nuestros destinos pudieran ser dirigidos por algoritmos, piedras brillantes y presentaciones coreografiadas.
-Es... parte del convenio hecho muchos años atrás entre Aqua y Terra. – Respondo sin saber bien a donde quiere llegar.
Él sonríe, sin humor.
-¿Cree usted en eso, princesa? ¿Cree que un compatible es alguien destinado a usted solo por una reacción química? ¿Cree en el emparejamiento como una verdad absoluta?
-No lo sé. – Respondo con honestidad.
-Qué sensata respuesta. Verá, yo también fui joven una vez. También hice las pruebas de fracción. También espere que me asignaran a mi alma gemela, pero... No siempre el sistema premia a los que aman, a veces te asigna lo inesperado.
Me mira con una tristeza tan real que me sorprende.
-¿Eso le ocurrió a usted? – Le pregunto.
-Fue una parte de mí. – Responde en voz baja. – Pero la sociedad dijo que no. Dijo que ella debía estar con otro y yo fui relegado.
Guarda silencio unos segundos. Luego se inclina hacia nosotras, como si fuera a contarme un secreto que el universo mismo debía ignorar.
-Las pruebas no están hechas para todos. No están hechas para los que sienten demasiado. Para los que desean con profundidad. ¿Ha pensado qué haría usted si le asignara a alguien con quien no quisiera compartir su vida?
Es pregunta me atraviesa. No supe responder.
-Tío... - Dice Erika de repente como si estuviera advirtiéndole de algo.
-Por eso soy tan posesivo con Erika. Quiero protegerla. – Añade el Conde pasando un brazo sobre los hombros de Erika. – Quiero que pueda elegir.
Su mirada me mira fijamente y por un segundo, siento que ve más allá de mí.
-Recuerde mis palabras, princesa. A veces, los incompatibles... son los más compatibles de todos.
No dice nada más. Se vuelve hacia Erika.
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POSEAN
FantasíaPlaneta Viridis, antiguamente conocido como Tierra, cambio el nombre después de la transformación radical que sufrió el planeta. La Era de Hades provocó grandes consecuencias afectando a todas las especies habitadas en el planeta. Se sufrió una alar...
