Regreso al salón. El murmullo de las conversaciones, las risas y el tintineo de las copas reemplazan el silencio apacible del jardín. La opulencia de la Fiesta de Bienvenida vuelve a caerme como una losa. Las luces brillando como si fueran constelaciones domesticadas, los tapices enormes con los emblemas de las fracciones, las mesas atiborradas de manjares cuyos nombres ni siquiera sé pronunciar... y, por supuesto, las malditas cámaras, que transmiten cada gesto y palabra a todo el mundo.
La mesa donde había estado junto a Erika ahora bulle más animada. Ella sigue en silencio, acompañada por un ambystoma que parece decidido a anticiparse a cada una de sus necesidades, aunque quizá ni ella lo note. Ari, impecable como siempre, sostiene una copa mientras conversa con un joven macho hombre bestia. Sam ríe con un hombre bestia perro que no parece darse cuenta de lo malos que son sus chistes, aunque su entusiasmo es tan genuino que nadie lo corrige. Dani, juguetona, gira un mechón de cabello entre los dedos mientras mantiene a dos machos debatiéndose entre quién logra captar más su atención. Finalmente, en el centro de todo, Maddie está sentada junto a un elfo de orejas puntiagudas y cabello corto, liso y de color verde, que no aparta la vista de ella.
- Tati. - Exclama Ari tan pronto me ve acercarme y sonríe. - Por fin. ¿Dónde te habías metido?
- En el jardín, tomando aire. – Le respondo, sentándome junto a Maddie con una sonrisa ligera.
- Ajá... "tomando aire". - Sam arquea una ceja y cruza los brazos.
- Eso suena a que te escapaste a hacer algo divertido. – Añade Dani con una sonrisa traviesa.
No puedo evitar que la comisura de mis labios se curve mientras recuerdo mi conversación con Félix.
- Digamos que encontré a alguien dispuesto a enseñarme que Civitas puede ser mucho más divertida de lo que parece.
Dani se inclina hacia mí, intrigada.
- ¿Y nos vas a contar quién?
- Claro que no. - Respondo, disfrutando del suspenso. – Haré algo mejor... Os lo presentaré.
- ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Saldremos por Civitas? – La ametralladora de Maddie empieza a disparar con sus preguntas, entusiasmada.
- Las mejores historias se cuentan cuando ya nadie puede interrumpirlas. – Le contesto divertida, guiñándole el ojo. Todas captan la indirecta y las risas se escapan con ligereza, disolviendo por un momento la tensión de la noche.
El elfo junto a Maddie toma la palabra.
- Soy Kalim, el hermano de Kalem. – Se presenta con voz profunda y elegante, inclinando apenas la cabeza.
- Tatiana, la hermana no de sangre de la petarda que tienes al lado. – Le digo divertida.
- No soy una petarda, tú eres la rubia. – Maddie se defiende, entre molesta y nerviosa.
Kalim sonríe.
- Debo confesar que la fiesta ha mejorado mucho desde que la conozco. – Dice, mirando disimuladamente a Maddie, quien se sonroja. "Uy, uy... Maddie sonrojada."
- ¿Siempre eres tan directo? – Pregunta Maddie, alzando una ceja, aunque no parece molesta.
- Solo cuando algo lo merece. - Responde él con calma.
Apenas alcanzo a abrir la boca para hacer un comentario cuando una sombra se proyecta detrás de mí.
- Veo que encontraste dónde esconderte. - La voz es suave, pero firme.
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POSEAN
FantasíaPlaneta Viridis, antiguamente conocido como Tierra, cambio el nombre después de la transformación radical que sufrió el planeta. La Era de Hades provocó grandes consecuencias afectando a todas las especies habitadas en el planeta. Se sufrió una alar...
