CAPÍTULO 12: Tatiana

3.6K 312 27
                                        

Estoy indignada. Les he explicado lo mismo que ayer a mi madre y Ari y Maddie se están riendo de mi por la videollamada. Sigo en la cama desde ayer por la menstruación, sé que dura 24 horas, pero estás se me están haciendo eternas. Me van trayendo la comida y el té. Esta vez es más fuerte e intenso.

-Como se nota que eres tan inocente. – Se burla Maddie de mí.

-Que no tenga experiencia con el sexo masculino, no significa que sea inocente. – Contesto indignada por su comentario.

-Te queremos igual, Tati. – Me responde Maddie enviándome un beso a través de la pantalla.

-Además, no soy la única que aún no ha hecho nada. – Inquiero mirando a Ari, pero ella desvía la mirada.

-Por las aguas frías de Glacitas – Exclamo.

-Ari, no me jodas, ¿con quién? – Le pregunta Maddie, chismosa.

Estoy sorprendida, pensaba que Ari era virgen como yo.

-Con Ale. – Dice bajito.

Ahora entiendo más la preocupación de mi hermano.

-¿Por qué no lo habías mencionado antes? – Le pregunto curiosa.

-¿Des de cuándo? ¿Cómo ocurrió? ¿Sois amantes? – Avasalla Maddie a preguntas que obviamente yo también tengo.

Lo bueno de esto, es que he podido desviar la conversación y ahora no soy objecto de burlas.

-En la fiesta de los Rubens. – Contesta Ari ruborizada.

-¡¿Cómo?! – Gritamos Maddie y yo al mismo tiempo.

-Tenía vergüenza, es tu hermano. – Me señala Ari.

-Ari, sabes que no me importa, eres como una hermana para mí. – Le explico y veo como llora, supongo que guardar tanto tiempo este hecho le ha afectado, más cuando no está acostumbrada a guardarse las cosas.

-¿Y qué tal fue? – Le pregunta Maddie con un tono más calmado.

-Fue hermoso. – Dice ruborizada y los ojos como brillando. – Pero no he vuelto hablar con él desde entonces. – Explica ahora triste y decaída.

-¿Por qué? ¿Quieres que vaya a matar a mi hermano? – Le pregunto de forma sarcástica. Veo como sonríe por mi comentario.

-Eso y yo te ayudo a enterrar el cadáver. – Me acompaña Maddie.

-Solo, espera a que se me pase esta maldición que tengo y ya. – Digo quejándome por la corriente intensa que me coge al cambiar de postura en la cama.

-¿Cómo lo llevas? – Me pregunta Maddie preocupada por mi mueca.

-Mal, esta vez parece más intensa, es como si mi cuerpo estuviese pidiendo algo. – Les explico.

Llevo casi un día entero en cama, siento un calor que me arde, esto jamás me había pasado, me he dado varios baños de burbujas con piedra lunar y bebido varias veces el té. Estoy deseando que pase el ciclo lunar de una vez. Por favor conciencia del océano, Thalori.

-No es normal. – Comenta Ari.

-¿Será por el buenechón de pelo negro y ojos dorados? – Pregunta Maddie con burla y riéndose. Ruedo los ojos a su comentario.

-Y si ¿intentas caminar un poco? – Sugiere Ari. – Tal vez eso te ayude, no has ejercitado nada el cuerpo en casi un día y eso también pasa factura.

-Tal vez tengas razón. – Asiento. – Esta maldición no me deja ni disfrutar de mi encierro.

-A propósito del encierro... - Maddie baja la voz, como si alguien más pudiera oírnos. - Tengo un plan.

POSEANHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora