cap

262 16 3
                                        

Tres meses después.

Nana esconde las pastillas en una canasta de regalo que Annethe envía cada mes deseando un futuro heredero, irónico.
Nana cambia las píldoras del frasco de suplementos prenatales por los anticonceptivos, los cuales religiosamente estoy tomando sin despertar sospechas.Wq

Las clases en la universidad iniciaron y me quedé por fuera, llamaron insistentemente pero la empleada los rechazaba, lloré amargamente todos esos días.

Mientras tanto soy una prisionera en esta casa, sin ningún derecho.
He estado tranquila, cumplo con mi papel de esposa sin oponerme, esperando que Aaron baje la guardia.

Estoy tan limitada y controlada que incluso cuando viene mi periodo tengo que solicitar a la empleada las toallas higiénicas, ya ella se siente más la señora de la casa que yo y me lo hace saber con su actitud prepotente e inquisitiva.
Cada mes al pedir las toallas sanitarias recibo reprimendas de la sra white, la empleada mira con reprobación y Aaron se porta distante e irritable.

Mientras no le de hijos soy considerada un estorbo, sinceramente no me importa yo solo quiero tener una oportunidad para irme de aquí.

Ya es de noche, no tarda en llegar Aarón.
Me doy un baño y me visto con un camisón sin ropa interior, muy a mi pesar debo esta siempre dispuesta para él.

Preparo la cama y me recuesto a leer.

Al poco rato siento la presencia de Aarón, me tenso pero lo miro y le doy una sonrisa simple.

Se saca la corbata, los zapatos y luego se desviste por completo, bajo mi vista al libro nuevamente y lo siento marcharse al baño, escucho la regadera.

Cierro el libro, lo dejo en la mesita de luz y me cubro con la manta en posición fetal.

Al tiempo siento la cama hundirse a mi espalda y su brazo me atrae a su pecho.

Su respiración en mi oído me pone nerviosa, sin decir una palabra comienza a subir mi camisón y con su pierna separa las mías.

Siento su mano tocar mi zona tratando inultimente de exitarme, al pasar de los meses me he vuelto frigida, lo único que él provoca en mí es asco.

Ubica su miembro y poco a poco lo va introduciendo, por mi falta de lubricación siempre me lastima.

— que apretada estás siempre — dijo entre gruñidos agitados en mi oido.

Gemí falsamente y él me dió una nalgada  de satisfacción.

— te gusta princesa? — preguntó excitado.

Asentí y giré mi cabeza para encontrar sus labios y besarlo, él snrió sobre mis labios satisfecho.

De esta forma he logrado que estos encuentros obligatorios no sean tan brutales, le hago creer que me agrada, que estoy dispuesta y que quiero lo mismo que él.

Apretó con fuerza mis glúteos dando estocadas profundas mientras se derrama por completo en mí.

Al terminar se quedó dentro, intenté salirme de su agarre pero me retuvo, me quedé quieta entendiendo el mensaje.

— tienes tanta prisa por alejarte princesa? — cuestionó con voz ronca.

Negué repetidamente.

— no... No.. no es eso cariño, solo quería...— tragué saliva buscando una excusa—Quería ir por agua...— por fin dije.

Él chistó con la lengua.

— Duérme — ordenó sin soltarme, aún dentro de mí.

Mis ojos quedaron fijos en la luz de la luna que se cuela por el ventanal, lo que daría por ser libre, por largarme de aquí, por volver a ser yo, por dejar de fingir que esto me agrada

La respiración de él se hizo más tranquila y su agarre se aflojó, por fin está dormido, tab tranquilo como si no fuera una bestia, como si todo estuviera bien y esto fuera correcto.

No sé a que hora me dormí pero me despertó Aaron penetrandome nuevamente, por la sorpresa traté de huir y me tomó del cuello apretando lo justo para que apenas pudiera entrar un mínimo de oxígeno a mis pulmones.

No me moví más y lo dejé hacer.
Cuando terminó, soltó su agarre en mi cuello, comencé a jadear tratando de normalizar mi respiración.

— Buenos días princesa — dijo con animado.

Lo miré y le dí una sonrisa que no llegó a mis mejillas.

— ¿Que pasó, no te gustó? — preguntó haciendose idiota.

— si a ti te gusta... Por mí está bien — respondí sentandome en la cama.

Él tomó mi mano y de un jalón caí en su pecho, besó suavemente mis labios.

— Estás siendo una buena esposa, parece que entendiste tu lugar— simplemente asentí a sus palabras.

Nos levantamos y me condujo al baño, en la regadera, enjabonó mi cuerpo y ubicó sus manos en mi vientre.

— tengo una duda princesa ¿ cómo es que aun no quedas embarazada?— dijo acariciando mi vientre.— cuidado si me entero que estás haciendo algo — besó mi cabeza.

Mi respiración se detuvo y negué.
Me giré y lo bese en la boca.

— Yo quiero tener tus bebés cariño, seamos pacientes — dije abrazándolo.

Puede que sea una maldita mentirosa pero solo eso me tendrá a salvo, si tengo su bebé ¿Cómo podría huir? ¿ Como recuperaría mi vida?

Mi objetivo claramente no es pertenecer aquí.

Luego de vestirnos, bajé a la cocina a ayudar con el desayuno.
Así aprovecho para tomar mi " suplemento prenatal" para ayudar a mi cuerpo a prepararse para el bebé.

Aaron no sabe que tomo el "suplemento" porque sé que es desconfiado y sé que para mi infortunio no es idiota.
Entonces lo hago a escondidas cuando me quedo a solas en la cocina.

La empleada salió a llevar unos platos al comedor y aproveché tomar la píldora.

Continúe el desayuno con normalidad y luego nos sentamos a la mesa, al terminar nos despedimos y se fue a la empresa.














DashaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora