CAPÍTULO 10

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Estaba cenando en mi habitación nuevamente, mientras escuchaba un poco de música. ¡Me estoy convirtiendo en una niña rata, estoy mucho tiempo en mi habitación! ¡Necesito ir a una fiesta! ,¡pero con Matt!, ¡no lo imagino en muchas fiestas, pero tampoco lo imaginaba romántico y mira es el amor en persona!. Terminé de cenar y me recosté en mi cama mirando el techo y pensando en todo lo que había pasado en sólo tres días, conocí a Matt es muchacho mas hermoso del mundo. ¡Es inevitable no pensar en Matt! Parezco una niña de primaria, siendo completamente boba. Sin darme cuenta me quedé dormida.
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Bajé a desayunar y ahí estaba mi madre, quien me miraba desafiante desde su lugar en la mesa. Me ubiqué en mi lugar, Clara me sirvió el desayuno y permanecí en completo silencio. ¡No quiero hablar con ella! ¡Es la peor persona del mundo!. ¡Tranquila, tranquila, solo falta una semana para que seas mayor y estarás libre de este infierno!, pensaba mientras comía con un enorme nudo en la garganta. ¡Simplemente mi madre me da asco! ¿Cómo puede haberme dicho eso antes de la fiesta?, ¿qué clase de madre obliga a su hija a tener relaciones contra su voluntad?, eso no es una madre, es un monstruo, y luego hace como que no sucedió nada, ¡no se si seré capaz de soportar una semana más así!.
-¡ya contraté un asesor de fiestas, vendrá mañana!, ¡estuve pensando en que una temática mexicana estaría bien o un cir....
-¡cállate!- dije gritando. Sabia que no soportaría escuchar su maldita voz -No quiero oírte, no quiero ninguna maldita fiesta, y menos si tu eres  la encargada de organizarla, no quiero nada de ti- me puse de pie y ella también.
-¡no me hables así! ¿Quién crees que eres?- enarcó una ceja de la forma más petulante que he visto. Si no me voy en este mismo momento no podré evitar darle una buena bofetada, que hace tiempo se merece. Pero le demostraré que soy una persona educada tal como me enseñó mi padre.
-¡basta! ¡Debo irme a la escuela!- tomé mi bolso. Y comencé a caminar hacia la puerta y en eso ella viene tras de mi y dice- ¡ve! ¡Ve! ¡Eres una maldita marginada, gorda, fea! ¡Eres asquerosa! ¡Una ñoña! ¡Mal agradecida! ¿Sabes lo difícil que es lograr que una gorda , ñoña y fea como tu sea popular?- ¿que? ¡No puedo creer lo infantil que es! giró dándome la espalda, elevó sus brazos al aire y dijo- ¡deberías haberte llevado a esta peste contigo!.
¡Un momento! ¿Se lo está diciendo a mi padre?. Sentí que iba a explotar de ira. Caminé hacia ella la tomé lo mas fuerte que pude del hombro para hacerle daño, sentía la ira y la adrenalina corriendo a mil por mis venas y gritando lo mas fuerte que pude dije -¡no te atrevas a decir algo de mi padre maldita zorra! ¡Eres una zorra! ¡Te odio! ¡Muéret..- mi madre interrumpió mi frase con una bofetada, de esas que pueden llegar a desgarrarte todos los músculos del rostro. Apenas su mano tuvo el severo contacto con mi rostro un ardor insoportable se expandió y todo se comenzó a tornar mas oscuro y borroso, hasta que no vi ni oí absolutamente nada mas.

Mentiras PiadosasHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora