(Matt)
Me encontraba en una sucia celda junto con un tipo que tiene mas tatuajes que piel. Siento que ya estoy muerto, ¡diablos!, ¡daría lo que sea por ver a Ally y estrecharla entre mis brazos!, ¡su ausencia me mata a cada segundo que pasa y el dolor que siento por haberla dañado es insoportable!, ¡no me importaría morir si ella no está conmigo!, ¡la amo tanto, no puedo imaginarme sin ella y no quiero imaginarme sin ella!, esta celda no ayuda demasiado, no consigo dormir o comer, solo pienso en ella, en cuanto la amo y la extraño.
-¡amigo!, ¿qué diablos te sucede?- preguntó mi tatuado compañero de celda, de la nada.
-¡nada!, ¿por qué preguntas?- dije tratando de ser gentil, pero a la vez no lucir como un maricón.
-¡porque luces como una mujer, llorando!, ¡y anoche sollozabas el nombre de una chica!- dijo el muy entrometido.
-¿de que nombre hablas?- pregunté tratando de olvidar que acaba de decirme que luzco como una mujer. No veo nada de malo en demostrar los sentimientos, pero en la prisión no es un buen lugar.
-¡Alicia! ¿Quién es ella?- dijo y al acabar su frase escupió hacia un lado.
-¡es... Era mi novia!- dije con mucho dolor, pero traté de disimularlo.
-¿por que ya no lo es?- preguntó sacando un cigarrillo de su colchón y encendiéndolo.
-¡es una larga historia!- dije tratando de evitar reavivar todos los recuerdos, que me duelen demasiado.
-¡tengo tiempo, estaré aquí hasta mi muerte!- rió enseñando sus apenas seis dientes.
-¡estuve implicado en la muerte de su padre!, ¡por eso estoy aquí!- traté de decirlo sin sentimiento o afecto, pero realmente no lo consigo, todo lo que respecta a Ally me afecta demasiado. ¿Cómo estará?, ¿querrá verme?, no lo creo.
-¡no es tan grave!, ¡yo maté a mi novia!, ¡fue sin intención, solo la sobre exigí cuando teníamos sexo y murió!- dijo con desdén. ¿La violó?.
-¿cuantos años tenía?- pregunté sin antes pensarlo.
-¡16!-se limitó a responder.
-¿y tu cuantos años tienes?- volví a preguntar con mi boca adelantada.
-¡36, pero comprende era de esas que se hacia la difícil, yo solo quería hecharle un polvo y listo!, ¡pero no resistió!- dijo y el asco apareció en mi garganta. ¡Era muy joven para el!.
-¿entonces estas condenado por asesinato o violación?- ¡dios!, ¿qué me sucede?.
-¡asesinato al igual que tu!- dijo riéndose como si esto fuera algo divertido.
-¡yo no lo maté!- dije un tanto furioso. ¡Diablos, yo no lo maté!, ¿por qué nadie me oye?.
-¿entonces que haces aquí niño?- expulsó una bocanada de denso humo. ¡Apesta a Marihuana!.
-¡solo estaré aquí hasta que Ally descubra que no fui yo!- mi voz sonaba un tanto exaltada. Pero es que estoy platicando con un asesino en una prisión, esto es muy raro.
-¿si no lo has hecho tú, entonces quién mató al padre de tu novia?- su mirada parecía confundida, pero no se si es porque no comprende que lo que estoy diciendo o porque la droga le ha quemado todas sus neuronas.
-¡fue un accidente vial, mi amigo James iba conduciendo acompañado por mi, mi auto en una carrera clandestina por las calles de Nueva York y el padre de Alicia apareció y fue imposible frenar, íbamos muy rápido mi amigo y el padre de Alicia murieron en el momento!- la aflicción y la culpa me consumen como el fuego al cigarrillo de mi compañero de celda.
-¡que mal hermano!, ¿y ahora como harás para que las pruebas de tu inocencia se revelen?- su pregunta fue muy cierta. ¡No tengo idea de como voy a hacer para que Ally sepa que soy inocente!.
-¡pues, no lo sé!- mi frustración aumentaba al correr las horas y tan solo muero lenta y dolorosamente. Necesito hablar con Ally. ¡Lo necesito mas que respirar!.
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(Alicia)
Estaba en mi patio sentada en el sofá frente a la piscina. Mi madre llegará en cualquier momento y no se que haré con ella, realmente quiero deshacerme de ella, pero debo hacerlo de por vida, no la mataré pero haré que ella quiera hacerlo por si misma. Al igual que Brandon, no lo mataré, solo haré que quiera morir, ¡empezaré por él, es presa fácil!. Aunque deba fingir que no me produce náuseas, haré que pague por todo lo que me ha hecho y por todo lo que les ha hecho a todas esas chicas. ¡Maldito infeliz!.
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Me encontraba bebiendo una copa de vino en la cocina de casa y mi madre llegó con bolsas de tiendas.
Apenas me vio se quedó inmóvil observándome.
-¡hola madre!- le sonreí con petulancia.
-¿que haces aquí?- se aproximó a mi dejando las bolsas a un lado. ¡Su rostro me da asco y tan solo consigo recordar el video!.
-¡pues vivo aquí!, ¿tu donde estabas?, ¿fuiste a casa de Brandon a darle una mamada?, ah perdón no había visto las bolsas, ¿entonces fuiste de compras con mi dinero?, me parece bien- dije con cinismo y le di un sorbo a mi espumante vino blanco. El rostro de mi madre se volvió pálido, como si no quedara sangre en su cuerpo. ¿Que sucede perra?.
-¿que acabas de decir?- su voz era entrecortada y el sudor nervioso comenzó a recorrer su ya envejecido rostro de 46 años. Me puse de pie y susurré a su oído- ¡le haces mamadas a Brandon!, ¿qué harás si llego a decirle esto a la prensa?, ¿no podrías ejercer tu titulo de abogada?, estas en mis manos Zorra- dije riendo y me dirigí a buscar mas vino. Mi madre se quedó inmóvil y su cuerpo era un manojo de nervios.
-¿que rayos quieres Alicia?, ¡dime!- gritó muy alto completamente nerviosa y alterada, y yo solo le sonreí con petulancia. ¡Estoy disfrutando este momento de maldad!.
-¡quiero que sufras!, ¡quiero que seas infeliz el resto de tu vida!, ¡porque eres una maldita perra sucia, manipuladora!, ¡ladrona!- mi voz fue muy serena, alterando así aún más a mi madre.
-¡no te atreverás!, ¿qué quieres que haga para que no digas nada?, ¡dime!- comenzaba a entrar en una crisis de nervios y yo solo disfrutaba del espumante sabor del vino blanco.
-¡esto es muy gracioso!, ¡eres patética!, pero tu oferta me suena interesante así que seré buena contigo, y harás todo lo que yo quiera, y espero que obedezcas o sino tendré que tomar medidas drásticas!- guiñé un ojo sulfurando a mi madre. ¡Me encanta hacer sufrir a mi madre y eso que aun no comienzo!.
-¿cómo lo supiste?- preguntó con sus mandíbulas tensas.
-¡no te importa, ahora largo de aquí, no quiero verte!, ¡fuera de mi cocina!- dije como si se tratara de un perro, ni a un perro lo trataría así, pero ella se lo merece.
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La mañana ya aparecía y gracias a las píldoras para dormir pude descansar un poco.
Me levanté de la cama, tomé una ducha.
Me maquillé muy bien y arreglé mi cabello casi de manera exagerada. ¡Iniciando operación "humillar a Brandon"!.
Me puse mi minifalda mas pequeña y una blusa casi transparente acompañada por unos tacones muy altos. Me perfumé tomé mis píldoras de hierro y mi bolso y salí de casa sin desayunar, es que no tengo apetito, solo pienso en Matt y en como humillar a Brandon.
Luego de unos cuatro minutos ya me encontraba en la escuela, en donde aparqué mi automóvil donde siempre y bajé de el. Cuando lo hice todos comenzaron a mirarme como si fuera un trozo de carne. ¡Idiotas!. Es raro estar en la escuela sin Matt, ¡diablos, lo extraño tanto!, ¿cómo estará en prisión?, ¡espero que bien!. ¿Que diablos haré con Matt? lo amo tanto pero el me ha dañado mucho, mucho más de lo que puedo soportar.
Ingresamos al salón y a mi lado quedó el lugar vacío de Matt. ¡Mierda esto es muy doloroso, como lo extraño, lo extraño a morir!.
Me dispuse a atender la clase para olvidar por un rato a Matt, pero me era imposible no recordarlo, recordar su perfume, olor a Matt ese sutil veneno perfumado recordar sus labios, sus malditos deliciosos labios!, ¡dios no aguanto este dolor!, ¡pero debo ser fuerte y concentrarme en mi venganza!.
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Mentiras Piadosas
RomanceAlicia es una muchacha muy atenta, delicada y dulce quien acaba de perder a su muy amado padre en un accidente automovilístico, en donde no se conoce al causante de su muerte. Ella convive con su madre quien es completamente manipuladora, extorsiona...
