CAPÍTULO 32

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No podía mantenerme despierta y me quedé dormida en los brazos de Matt. Tras perder mi inocencia con el chico que amo.
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Alguien me tocaba suavemente el hombro. Abrí los ojos y era Matt.
-¡cariño despierta!, ¡debemos vestirnos antes de que lleguen personas al muelle!- dijo y me senté cubriéndome con las mantas. ¡Cielos me siento diferente, completamente feliz!. Matt había dejado a mi lado mi vestido y mi ropa interior ordenadas, el ya se encontraba vestido y luciendo hermosamente perfecto como de costumbre. El sol comienza a aparecer en el horizonte, reflejándose en el mar. Me vestí y acomodé mi cabello y arreglé bien en vestido y las sandalias.
-¡buen día dormilona!- dijo Matt y me rodeo en un fuerte y cálido abrazo.
-¡buen día cariño!- dije y lo besé.
-¿como te sientes nena?- preguntó examinándome con la vista.
-¡estoy un poco dolorida!, ¡pero me siento de maravilla!- dije y mis mejillas tomaron un color rojo fuego. Matt sonrió radiante.
-¿muy dolorida?- preguntó preocupado.
-¡es el dolor mas placentero del mundo!- sonreí pícara.
-¿y que como te sientes al respecto?, ¿te arrepientes o algo?, ¡necesito saber cariño!- dijo tomándome del rostro suavemente.
-¡para nada!, ¡solo me apenan las mantas blancas!- dije avergonzada por la mancha de mi virginidad perdida en la manta blanca.
-¡creo que es la mejor mancha que he visto!- dijo riendo.
-¡eres un idiota!- lo empujé levemente del hombro, de manera juguetona.
-¡sabes que no lo soy!- me guiñó un ojos. Puse mis ojos en blanco y comencé a reír.
-¿quieres ir a desayunar?- me preguntó mientras yo doblaba las mantas.
-¡si!, ¡muero de hambre!- dije acabando de doblar las mantas.
-¡que bueno oírte decir que tienes hambre!, ¡vamos cariño!- me tendió su mano, la acepté y me dispuse a ponerme de pie. Un dolor fuerte se expandió desde lo mas profundo de mi, y me fue imposible no soltar un leve grito. ¡Diablos, si que duele!, ¡Pero valió la pena!, dijo mi subconsciente que no lo había oído por días. Matt me tomó del rostro preocupado.
-¿estas bien?- su cara de preocupación es muy divertida.
-¡lo estaría si no hubieses sido un salvaje!- dije y ambos soltamos una carcajada.
-¿así que fui salvaje?- enarcó una ceja mientras sonreía con picardía.
-¡oh si que lo fuiste!- dije haciendo una exageración de mis palabras con un mensaje subliminal.
-¿no te gustó?- dijo fingiendo tristeza.
-¡de hecho esperaba mas!- dije con desdén mientras miraba hacia el agua para no reí.
-¿qué?- dijo Matt con su orgullo roto. ¡Si supiera que realmente superó todo tipo de expectativa!. Volví a mirarlo y su rostro era de confusión. No pude evitar soltar una carcajada.
-¡has caído torpe!, ¡claro que me gustó!- me sonrojé, es vergonzoso decirle a un chico con el que acabas de hacerlo que te ha gustado- ¿cómo pudiste creer que esperaba mas?- dije riendo y con las mejillas encendidas.
-¡pues tu estuviste muy bien!- guiñó su ojo y mis mejillas se encendieron aún más. ¡Estoy muy pudorosa!.
-¡gracias!- dije tratando de romper el contacto visual con Matt. Mi humor cambia de insinuaciones a timidez extremadamente.
-¿por qué te sonrojas nena?, ¡no hay nada de qué avergonzarse!- dijo acomodando mi cabello detrás de mi oreja. Me dio un tierno beso, de esos que a mi tanto me encantan. De esos besos con extrema delicadeza y amor.
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Entramos a una elegante casa de té. Nos ubicamos en una mesa para dos, pedimos el especial té inglés, con donas de arándanos. En menos de 5 minutos ya estábamos disfrutando de un elegante desayuno.
-¡esta noche es la gran Pool Party de Alicia McCourny!- dijo y le dió un sorbo a su té. ¡No habíamos hablado sobre mi fiesta!.
-¡así es!, ¿puedes acompañarme al salón de belleza?- pregunté y metí un pequeño bocado de dona en mi boca, mientras miraba a Matt fijamente.
-¡es tu cumpleaños cariño!, ¡haré todo lo que desees!- dijo sonriéndome. La sonrisa de Matt es mi salvavidas, me siento viva al verlo sonreír.
-¿irás a mi fiesta?- pregunté sin detenerme a pensar, Matt me miró fijo y se acomodó en su silla. ¡Espero que asista!, ¡realmente quiero que asista!.
-¿es lo que tu quieres?- preguntó para mi sorpresa.
-¡no se trata de eso Matt!, ¡quiero que vayas por decisión propia, no porque yo te lo he pedido!- dije agachando mi mirada hacia la taza de té que sostenía entre mis manos.
-¿no habrá problema con tus amigos?- preguntó y por algo, me hizo sentir mal.
-¿por qué preguntas eso?- dije volviendo a mirarlo. Sus ojos se encontraron con los míos pero no podía comprender que reflejaban sus ojos.
-¡No quiero avergonzarte Ally!, ¡solo quiero evitarte un mal rato!- dijo con una aflicción notoria en su voz. ¡El hecho de que Matt piense que me avergüenza me daña!.
-¿cómo puedes siquiera pensar que podría avergonzarme de ti Matt?, ¡eso es estúpido!, ¡sabes que eres lo mas importante para mi, y te amo!- mi voz se quebró y no pude contener una lágrima.
-¡Ally lo siento nena!, ¡no llores, solo trato de evitarte molestias!- se inclinó hacia mi y secó mi lagrima con su pulgar y mantuvo su cálida mano sobre mi mejilla.
-¡me vale mierda lo que los demás piensen!, ¡yo te amo ,y a ti tampoco debería importarte lo que los demás digan!- dije elevando un poco mi tono.
-¡me gusta que pienses así!- sonrío y me dio un pequeño beso.- ¡te amo cariño!.
-¡te amo torpe!- dije y volví a besarlo.
-¡allí estaré!- dijo inesperadamente.
-¿hablas en serio?- dije un poco mas animada.
-¡por supuesto que si torpe!- dijo y ambos reímos.

Mentiras PiadosasHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora