37. Un muy viejo conocido

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La noche cayó y Ameliel seguía sin despertar, no sabía que me ponía más inquieto, la condición de mi ángel, los heridos entre ellos mi beta, o la presencia del rey de los vampiros en mi despacho.

El me miraba con una sonrisa casi pícara, muy divertido aunque yo no entendía el por qué.

-¿Ya me dirá que hace en mi territorio señor de los vampiros?

-Es que no sé si me creerías joven rey de los lobos, aún no lo creo ni yo- una pequeña risa salió de él

- podría intentar creerle, después de todos somos grandes aliados por la paz

-es que enserio, no sé si tú cerebro de cachorrito podrá aguantar tanta verdad

-le pido amablemente su majestad de que se abstenga de insultarme- me ponía nervioso, si tan solo fuera otro lo hubiera mandado a azotar, pero era nada más que el rey de los vampiros con los que teníamos relaciones diplomáticas

-No se ofenda pequeño rey, yo solo estoy tan incrédulo, ¿Sabe usted que tengo más años que la raza de los lobos incluso?-asenti levemente sin saber a dónde quería llegar - en mis miles de años nunca pero nunca ocurrió algo así

- me podría explicar por favor majestad, para entenderlo

-con una condición - puse mi codos sobre la mesa y apoye mi mentón en mis puños

- lo escucho

-Luego que le cuente todo lo que se, déjeme tratar a Ameliel, estoy seguro que yo puedo despertarla y un poco más

-Si hace un pacto de sangre de no dañarla si

-ese pacto ya fue hecho hace mucho tranquilo, esta historia es larga pero resumiendola, soy un viejo conocido de Ameliel

Eso llamo mi atención

-La conocí cuando era una duquesa y estaba casada, era una mujer muy llamativa y peculiar para la época-el contaba todo muy entusiasmado

-Su esposo era un humano maldito, aunque según se se amaban demasiado - eso me dolió, no había profundizado mucho en su anterior matrimonio y su hijo ya que ella no recordaba nada pero sentía celos que hubiera amado a otro

-Eso no es relevante para mi- digo serio,
el volvió a reír

-Que raro, escuché que los lobos eran muy posesivos con su pareja, aunque realmente me es muy curioso que un ángel del calibre de Ameliel sea alma de un simple hombre lobo

-¿A qué te refieres?- estaba entre curioso y ofendido pero aunque me este insultando en mi cara ahora era la única persona que conocía a Ameliel desde tiempo

- Ameliel era uno de los angeles con mayor jerarquía pues antes de casarse con un humano, era prometida de Lucifer, el príncipe del cielo y rey del infierno, y un demonio que conocí alguna vez me contó que había rumores que tuvo una aventura con Azael, el ángel de la muerte

-¿Que?- estaba completamente incrédulo

-deberias ver tu cara rey, parece que el diablo llevo tu alma, o mejor dicho la beso - ya cansado que se ría de mi- pero no se sienta mal su alteza, para una persona que que lleva existiendo hace eones, tres parejas no son nada

-sii, tiene razon- estaba demasiado celoso, además me sentía medio insignificante ante el hecho que su ex era el mismo príncipe de la tinieblas o lo que sea

Rápidamente aparte esos pensamientos inútiles de mi mente

-Aun no me dice qué vino a hacer en mis tierras

- ver a mi vieja amiga, después de todo sentí su despertar, aunque estaba lejos- el se recostó hacia atrás y su sonrisa burlona cambio por un momento a una mirada melancolíca, pero solo fue por un momento fugaz antes de volver a sonreír

-¿Entonces puedo tratarla?

Dude

-si pero estaré presente

Y así fue, fuimos hasta la habitación de Ameliel que yacia acostada en su cama, parecía dormida, tan hermosa, el vampiro la miro con algo que no supe descifrar y se acercó a ella poniendose la muñeca en la boca.

Y con sus colmillos se lo desgarro, para ponerlo sobre los labios de Ameliel

-ya quiero saber que cara pondrás al saber que te di mi sangre nuevamente angelito - su sonrisa era triste, demasiado frunci mi seño pero lo deje hacer lo que quiera, sabía que su sangre tenía efectos sanadores

- ¿Cuado despertara?

-Tal vez en una semana o menos, pero tengo que darle mi sangre todos los días, uso su energía de manera caótica y la agoto, además sus recuerdos están olvidados en alguna parte de su mente y alma, mi sangre la ayudará a recuperarlos de manera gradual

No sabía que decir

-Gracias

-No lo hago por ti, lo hago por ella

No me molestaba como debía esas palabras

-igualmente te agradezco de corazón

-entonces págame -se burlo

-Que quieres

- déjame quedarme aquí, hasta que ella vuelva a ser ella

-No

- Entonces creeme el control de tus territorios en el sur

-Ni pensarlo, puedes quedarte- el bienestar de mi gente era más importante que mis celos y esos territorios eran una perdida que no podíamos asumir

- gracias cachorrito

Su herida sano completá y el retiro su muñeca para posteriormente acomodar su cabello

-Ya te puedes retirar, yo la cuidare por ahora

- está bien, yo iré a buscar una habitación de mi agrado

- pedire a una sirvienta que te ayude

- si...-se quedó en la puerta- Charles cuidala mucho o te la robó

Aunque susurro lo último lo escuché, y me dejó solo más confundido

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⏰ Última actualización: Jul 24 ⏰

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