36.Una bruja marchita

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La rutina se había establecido, mis memorias fragmentadas eran visibles en sueños, la relación con Matt no era más que plenamente cortes, el trataba de acercarse y yo lo apartaba, me era raro ser el alma gemela de un semi mortal y no estaba segura de lo que eso implicaba.

Empecé a sentir al recordar. Pero eran emociones muy efímeras, me sentía muy vacía, actuaba por puro instinto y de forma casi mecánica.

-Es una presencia abrumadora, se a quedado fuera de los límites de la manada pero creo que es una potencial amenaza -escucho la voz de un hombre desconocido acercándose junto a pasas apresurados

-Envien a un escuadrón de investigación, identifiquen quien es e informenme de inmediato... -la orden de Matt quedó incompleta cuando nuestros ojos se cruzaron -Ameliel, ¿Que haces aquí?

-Ya me leí toda los libros de la biblioteca, Fia dijo que en tu despacho había más -cierro el libro que estaba leyendo -es interesante pero muy cuestionable

-es una vieja Biblia humana, tampoco se en que momento la adquirí-me sonrie, luego me señala a su acompañante - El es mi beta Dalton

-es un honor volver a verla luego de tanto señora, ha pasado tanto tiempo -sus ojos estaban amarillos yo incline mi cabeza confundida

-¿Te conozco?

-¿No recuerdas?-yo niego con la cabeza

-Ha pasado demasiado tiempo

-Dalton es un lobo que trascendió por un juramento, tal vez te conoció como la duquesa-me explica Matt- aunque no quiere contarme

-Mi memoria con los años falla pero sería imposible olvidar a la duquesa de Andradsan a la que jure lealtad

-¿Y yo soy tal duquesa?

-Sin duda, el angel que cayó, la esperanza de dios

Sus ojos seguían amarillos, estaba hablando con su lobo

-¿Cómo te mantienes tan joven?

-Un lobo que trasciende vive lo que vive al que dió su juramento y envejece al mismo tiempo igualmente, tu no has envejecido nada

-Entonces al jurarme lealtad adquirió la inmortalidad, es algo realmente impresionante -digo yendo hacia el librero, hay libros más antiguos que los que había en la biblioteca -entonces hay alguna amenaza fuera de la frontera?

-aun no sabemos si es una amenaza pero podría ser que si

-¿Puedo ir a ver?

-no, es peligroso

-Lo haré de todas formas, no necesito tu permiso -me puse enfrente de el imponiendome sin apartar la vista, quedando frente a frente

Nos miramos por varios minutos hasta que el sin apartar sus ojos grises verdosos de mi forma una pequeña sonrisa en su rostro

- Está bien pero no hagas nada imprudente, solo irán a ver y luego regresan a informar

-No prometo nada, siempre fui más de atacar y luego preguntar - dije con una sonrisa de suficiencia que automáticamente cambio a una mueca de confuncion

¿Cómo sabía que eso?¿Era así en el pasado?¿A eso se debió la sensación de deja vu que sentí?

Trate de despejar mi mente, y me volteo saliendo del despacho con Dalton siguiéndome los pasos

Acompañada con seis lobos llegué a la frontera, dónde en definitiva había una potencial amenaza

Una silueta encapuchada, pequeña y encorvada, parecía humana pero a la vez no, esta criatura alzó la cabeza mirando hacia mi dirección con una sonrisa, aunque estaba escondida detrás de un árbol a varios metros estoy segura que me sintió.

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