Raisa Winslow
La música se corta de golpe.
Simon no hace ningún intento por avisar, simplemente la apaga y empieza a moverse entre la gente, señalando la salida, marcando el ritmo con las manos para que se larguen sin hacer más ruido del necesario. Algunos tardan en reaccionar, otros ya están recogiendo sus cosas, pero el mensaje se entiende rápido y la casa empieza a vaciarse a tirones, como si alguien hubiera jalado de un hilo.
—¡Quiero a todo el puto mundo en la central! ¡Me vale mierda cómo lleguen, pero se mueven ya! —ordena el coronel, alzando la voz.
La gente empieza a salir casi al mismo tiempo empujándose. Recorro el lugar con la mirada, ignorando el resto hasta encontrar lo que busco.
Hunter y Roman están juntos, y eso me ahorra tiempo. Hunter lo sostiene por el brazo mientras mi mellizo intenta mantenerse recto con más orgullo que equilibrio. El golpe en el pómulo ya está más marcado y tiene esa cara de quien jura que está bien solo para no admitir lo contrario.
Camino hacia ellos, apartando a un par de personas sin detenerme.
—Nos vamos —digo cuando estoy lo suficientemente cerca.
Hunter asiente de inmediato.
—Sí, mejor, porque si lo dejo solo se vuelve a subir a esa cosa o se pelea con alguien.
—Estoy perfectamente —dice Roman, girando la cabeza hacia nosotros—. Solo estoy... ajustando el balance.
—Estás a nada de besar el suelo otra vez —le respondo—. Así que camina.
Me coloco de su otro lado y le paso el brazo por encima de los hombros.
—No necesito ayuda —insiste.
Lo sacamos de la casa entre los dos, abriéndonos paso entre la gente que sigue saliendo. Roman arrastra un poco los pies, pero avanza lo suficiente.
Llegamos al coche y Hunter abre la puerta trasera.
—Mételo antes de que cambie de opinión y se regrese.
—Ni se te ocurra —añado, empujando a Roman hacia el asiento.
—No iba a— —empieza, pero se atora a la mitad al intentar subir.
—Cuidado con la cabeza —digo, empujándolo un poco más hasta que por fin entra.
Hunter cierra la puerta y rodea el coche para subirse al asiento del conductor.
—Todo se fue a la mierda —dice mientras se deja caer en el asiento—. Pasamos de fiesta ridícula a operativo en menos de cinco minutos, esto es nuevo incluso para nosotros.
—Concéntrate en manejar —respondo, abriendo la puerta trasera. Me subo con Roman y lo acomodo para que no se desplome—. Si te duermes te juro que te bajo del coche —le digo, ajustándole la cabeza contra el respaldo.
El coche arranca antes de que termine de acomodarme y Hunter pisa el acelerador sin pensarlo dos veces. Las llantas chirrían y en cuanto tomamos la calle empieza a esquivar coches como si no existieran carriles, metiéndose entre uno y otro, tocando el claxon lo justo para que no nos cierren el paso.
—¿Quieres llegar o quieres morir en el intento? —le digo, sujetando a Roman cuando el coche se ladea más de la cuenta.
—Quiero llegar rápido —responde, sin soltar el volante—. Y si tengo que llevarme un par de puertas en el proceso, lo hago.
—Concéntrate —insisto—. No me sirve que nos mates antes de empezar.
Roman suelta una risa baja desde mi lado.
ESTÁS LEYENDO
En las garras de la Bestia [Christopher Morgan] [Actualizaciones lentas]
FanfictionLa familia Winslow ha sido una de las familias más importantes de la FEMF y Raisa Winslow es la joya de la corona. Después de que Cristopher Morgan haya vuelto de Italia, el consejo decide eliminar su paso en la FEMF y para evitarlo, Alex Morgan de...
![En las garras de la Bestia [Christopher Morgan] [Actualizaciones lentas]](https://img.wattpad.com/cover/346527861-64-k156464.jpg)