Christopher Morgan
Cierro los ojos dejándome llevar por el placer del momento. Ella aparece con esos ojos extraordinarios, mirándome con deseo y necesidad: «Raisa Winslow me gusta demasiado». Los labios, los ojos, su cuerpo, ella y esa forma de prenderse de una forma tan sexy.
Se me endurece la polla con el recuerdo de mi esposa mientras acaricio la cabeza de la rubia que tengo entre los muslos.
—Lo disfruto mucho —me dice, arrastrando la lengua por el glande inflamado de mi pene.
No contesto, le tomo la cabeza encajándome en su boca. Exhalo al sentir cómo succiona y sujeto con más fuerza su cabello entre mis manos, menea la cabeza de arriba abajo. El placer me atraviesa y…
Le tomo los hombros advirtiéndole que se aleje. No se mueve y no creo aguantar más; por lo tanto, la aparto a las malas, tomando una bocanada de aire.
—Es un placer servirle, mi coronel. —Sonríe.
—Fue una buena mamada matutina. —Me acomodo la polla en el pantalón poniéndome de pie.
—Cuente con una todos los días en cuanto vuelva a Nueva York.
—Es bueno saberlo… —Achina los ojos. «¡Joder, olvidé su nombre!». Bajo la mirada a la placa de metal que está sobre la mesa: CAPITANA SHEILA STONE—. Sheila.
Vuelve a sonreír.
—Puedo darle mi número y usted puede darme el suyo. Ya sabe, para mantenernos en contacto.
Ya empezó.
—No es necesario, no pienso llamarte ni tampoco quiero que tú lo hagas.
—Pensé que podríamos… —empieza el enojo— llegar a tener algo más.
—Que me la mames no quiere decir que tengamos vínculos o algo parecido. —Me acomodo la ropa dirigiéndome a la salida—. Espero un buen desempeño en Nueva York.
Intenta decir algo, pero no la dejo, simplemente cierro la puerta largándome a trabajar. La inútil de la secretaria se levanta cuando me ve y el movimiento repentino arroja la silla al suelo, causando un estruendo en el piso.
—Buenos días, señor.
—Quiero un café americano, grande y sin azúcar —le ordeno antes de meterme a la oficina.
Los rayos de sol apenas se asoman en el vidrio, secando las gotas de agua que empaparon el ventanal.
Afuera, la tropa de Dominick Parker trota en el campo húmedo con Rachel a la cabeza. Detiene la práctica en el centro de la cancha. No escucho lo que dice, pero puedo ver los gestos que hace cuando habla.
Estallan en aplausos, algunos chocan las manos en el aire mientras que otros son un poco más atrevidos y se acercan a abrazarla. Entre esos, uno de los soldados de Brasil, tampoco recuerdo su nombre, pero lo he oído fanfarronear en la cafetería sobre lo bien que ella lo trata. Me aparto molesto, me hastía que no se comporte como la teniente que es. La secretaria entra a paso de tortuga y me lleno de paciencia. Todo con ella es así, no entiendo cómo Sloan la pudo tolerar tanto tiempo.
La taza que trae parece tener un vibrador. Se acerca por mi derecha, derramando el líquido en el plato.
—Deberías ir a que te revisen las manos. —Tomo el poco café que quedó en la taza.
—Lo siento, señor.
Levanto la mano para que se calle, no estoy para su repertorio de excusas.
—El nuevo capitán está aquí. ¿Desea recibirlo?
ESTÁS LEYENDO
En las garras de la Bestia [Christopher Morgan] [Actualizaciones lentas]
FanfictionLa familia Winslow ha sido una de las familias más importantes de la FEMF y Raisa Winslow es la joya de la corona. Después de que Cristopher Morgan haya vuelto de Italia, el consejo decide eliminar su paso en la FEMF y para evitarlo, Alex Morgan de...
![En las garras de la Bestia [Christopher Morgan] [Actualizaciones lentas]](https://img.wattpad.com/cover/346527861-64-k156464.jpg)