En la tranquilidad del espacio, Tierra por fin sentía que las cosas estaban saliendo a su favor. Una inmensa paz lo envolvía al recordar que sus problemas en el espacio se habían resuelto gracias a la reunión solar, y eso le quitaba mucho estrés de encima. Sin embargo, en su superficie el escenario era distinto: los problemas de los terríbolas se resolvían con mucha más lentitud, y muy posiblemente les tomaría años volver a estar bien. Esa preocupación lo llevó a solicitar una reunión con ONU para preguntar cuál era el plan de la humanidad para levantarse de nuevo. La organización le dijo que lo mejor era conversar en el espacio.
Por eso estaba aquí hoy, conversando con el fantasma de ONU, quien además había traído a América, China y Rusia para unirse a la reunión. Eso estaba bien; Tierra quería hablar con esos tres a solas desde que se enteró de que habían despertado.
-Todavía tengo problemas para entender ese movimiento de pedirle a Sol que las lunas trabajen -cuestionó el planeta-. ¿A qué se refieren con que estoy demasiado herido para extraer mis recursos y reconstruir sus hogares? ¿No habíamos quedado en que tomarían lo necesario de mí para recuperarse?
Los cuatro terríbolas se miraron entre sí, dudosos de responder. Tierra entrecerró los ojos.
-Es que... ya no queremos lastimarte -respondió ONU-. Reconstruir la civilización será una tarea monumental, y necesitaremos muchos, muchos recursos. La idea de explotarte otra vez se siente... mal. Recibir los materiales del espacio listos para usar nos hará la vida mucho más fácil que tener que trabajarlos nosotros mismos.
-Eso lo entiendo. ¿Pero por qué no me lo dijeron? Tal vez yo hubiera sacado el tema de una manera menos incómoda. ¿Saben la posición tan difícil en la que dejaron a los demás planetas? Apenas estaban reconciliándose con sus lunas cuando ustedes los obligaron a aceptar la minería. ¡Ellos no podían decir que no! Y menos después de ese testimonio que diste, ONU.
-Lo sabemos, por eso dejamos esa petición hasta el final. Sé muy bien que fue un movimiento malicioso, pero era la mejor opción para asegurar la ayuda de las lunas. De cualquier otra forma, ellas no habrían aceptado y sus planetas no las habrían obligado -la organización trató de razonar, aunque aceptando su culpa-. Es por eso que tampoco te contamos, porque si no salía bien, la culpa caería únicamente sobre nosotros y tú estarías libre.
-Y eso es lo que más me molesta, ONU. No pueden dejarme fuera de decisiones tan importantes, y menos si involucra a mis amigos del espacio. Todo lo que ustedes hagan es responsabilidad mía, tal como los demás planetas son responsables por sus lunas. Así que, no más secretos: cualquier acción que quieran realizar en el espacio primero deberán consultarla conmigo. No quiero malentendidos ni problemas ahora que las cosas vuelven a estar en calma, y menos si ustedes están involucrados. ¿Entendieron?
-Sí, madre. Lo sentimos.
Los cuatro se pusieron tristes. ONU, particularmente, parecía un niño regañado, lo que hizo que Tierra suspirara con cansancio.
-Escuchen, no piensen que estoy enojado. Quizá un poco molesto, pero no enojado. Es solo que no quiero que me dejen fuera. Somos un equipo, yo los apoyaré en todo, por eso tienen que decirme cuáles son sus planes para el futuro -Tierra sonrió al ver cómo los cuatro terríbolas cobraban ánimo.
-En ese caso... hay algo que queremos hacer, pero no estamos seguros de qué tan posible sea -ahora fue USA quien se animó a hablar-. Estábamos pensando en convivir con los planetas de la misma manera que convivimos contigo. Nos gustaría poder visitarlos ahora que podemos viajar al espacio sin necesidad de que nuestros cuerpos físicos dejen la Tierra.
-¿Convivir con los planetas? -Tierra estaba asombrado.
-¡Nos morimos por conocerlos mejor! -China era el más entusiasmado con la idea-. Quitando el fiasco con las lunas... por las que siempre les guardaré rencor. Nosotros siempre hemos admirado el espacio y los cuerpos celestes. Sería un honor poder conocer a tus compañeros planetarios.
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Dos mundos, un universo.
FanfictionHasta ahora, los terríbolas vivían tranquilamente su vida cotidiana y los Countryballs se ocupaban de sus asuntos y problemas comunes de una agitada vida política, todos ignorantes de una verdad que podría cambiar el estilo de vida que han llevado d...
