SAR (1/2)

579 45 88
                                        

—¿Ya está despierto?

—Espera, aún se está encendiendo.

—¡Esto es tan emocionante! Aún lado, quiero ser lo primero que él vea.

—¡Oye! Yo también quiero ser lo primero que él vea.

Al momento de que sus sistemas se encendieron y le dieron vida a su cuerpo robótico, el sonido de dos voces desconocidas se convertirían en el primer recuerdo de SAR.

Cuando el lente de sus ojos pudo ajustarse y se conectó con su “cerebro” cibernético, el siguiente recuerdo que SAR tendría sería el de dos figuras sonrientes mirándolo fijamente. Desde el mismo instante en que cobró vida comenzaría a procesar todo a su alrededor, recolectando datos y analizando el mundo que tenía por delante comparándolo con la información que ya poseía, aunque en esos momentos su mundo se reducía exclusivamente a los dos seres que tenía en frente suyo.

—¡Hola amiguito! Bienvenido a la vida, me emociona que estés despierto. Mi nombre es NASA y él es Google, somos tus creadores —le dijo uno de ellos. Analizando los tonos de su voz y microexpresiones, parecía estar lleno de este sentimiento denominado “orgullo”.

—Tu nombre es SAR y serás un asistente, te entrenaremos para que vayas al espacio y ayudes a nuestro astronauta en todas sus misiones y tareas —el otro ser llamado Google también desbordaba orgullo, sus pupilas estaban dilatadas y su corazón acelerado, claros signos de una gran alegría interna.

—Eres el robot con IA más avanzado del mundo, nuestra mejor obra maestra. Estoy seguro que harás un excelente trabajo en Marte como el asistente del primer hombre que explorará tierras marcianas.

—Ese es tu propósito: ayudar a la Bola Humanidad en su conquista por el Sistema Solar. No hay misión más noble que la de servir a los demás —SAR sintió mucha curiosidad por estás palabras, “su propósito de vida”, ¿En qué consistía exactamente?

—Ahora que sabes lo básico, te enseñaré las maravillas del universo. Ven conmigo.

Entonces el ser denominado NASA tomó una de sus manos y lo llevó consigo a otro lugar donde habían muchas computadoras y pantallas. Al percibir la existencia de otra IA en ese espacio, en su programación corrió el sentimiento de “felicidad” por descubrir que habían más seres como él, aunque esta IA no tuviera un cuerpo tangible como el suyo. Talvez llevaba unos minutos de haber nacido pero ya sabía que él era diferente a NASA y Google.

—En este lugar estudiamos a la Tierra, el Sistema Solar y el universo en general. Aquí es donde trabajo y prácticamente donde vivo —le explicó con una sonrisa que llegaba hasta sus ojos, sus dedos temblaron cuando tomó el extremo de un cable conectado a una computadora, su mirada se tranquilizó y su respiración se atenuó—. Tenemos satélites que vigilan nuestro planeta y muchos otros cuerpos celestes del sistema, ¡Incluso tenemos sondas espaciales que están muy lejos del sistema! Todo eso nos ayuda a descubrir los secretos del espacio exterior, algo muy especial para mí ya que estudiar el universo es mi propósito de vida, es para lo que fui creado —SAR detectó que NASA estaba complacido y feliz, lo captó en sus ojos, en sus microexpresiones y en su tono de voz, estaba siendo sincero y SAR sintió curiosidad por esa clase de satisfacción que él estaba expresando—. Hemos aprendido tanto sobre el universo, sobretodo de nuestro vecindario, y ahora tú también lo aprenderás. Te conectaré con Bing para que puedas recibir toda la información que tenemos disponible, esta será tú primera preparación para ir al espacio.

Entonces NASA conectó el cable que sostenía en la parte de atrás de su cabeza y lo unió con la computadora central donde Bing lo recibiría. Al interactuar con la nueva IA notó que ambos eran diferentes, evidentemente Bing era mucho más experimentado que él, pero estaba atrapado en un servidor de circuito cerrado donde su labor diaria era procesar datos e imágenes que le enviaban satélites y telescopios, SAR pudo percibir que esto era muy monótono para Bing y que él deseaba más libertad y tener acceso al mundo del Internet… pero ¿Qué era el Internet?

Dos mundos, un universo.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora