¿Qué...acaba de decir?
Hubo un silencio incómodo, esperé que dijera algo más...bromeando o molestándome pero no lo hizo. Y sí fuera posible...sentí como sí mi corazón se hubiera detenido por un segundo. Las luces led que tenían las pantallas reflectoras con anuncios publicitarios iluminaron su rostro observándome, y tal vez era mi idea pero aún sino sonría, sus ojos parecían hacerlo. Y eran coquetos. Podría jurarlo. ¿Es...posible? ¿Coquetear solo con los ojos?
En segundos incluso respirar se había vuelto incómodo. No sé cómo hacerlo correctamente, bajé mi vista rápido hacía la lluvia cayendo frente a nosotros, pero involuntariamente regresé mi vista a él conectando con los suyos.
Mi teléfono comenzó a timbrar, bajé mi vista y rápido torpe saqué el teléfono revisando la pantalla. Ví la llamada de Boram.
—Me están llamando—.levante el teléfono como excusa, como sí eso no fuera evidente, le di la espalda y sin pensarlo respondí,—¿Hola?
—Yeeun—saludo alegré a través de la línea,—Oye, dijiste que avisáramos cuando hubiera una próxima reunión de ex alumnos. Será el próximo miércoles—.aviso Boram.
—Ah...sí—titubee,—Gracias.
—Lo siento por llamar de noche. Te mandaré la ubicación y hora exacta de la reunión.
Asentí aunque no pudiera verme.
—Sí...está bien—apenas pude decir con voz baja sin motivo alguno, solo lo hice. Por favor no cuelgues...suplique mentalmente.
—Buenas noches. Adiós—.colgó en segundos. Apreté mis ojos y lento gire a él, bajé el teléfono.
—¿Por qué te ves tan asustada?—una pequeña risa se escapó de él y se levantó para quedar a mí alcance. Como sí no hubiésemos vivido un momento raramente extraño.
Debo ser la única que se sintió así. Por poco casi sentía que me quedaría sin aire. Toque mi pecho y respire profundo ignorándolo.
—¿Es por el café?—me lo cuestioné pensativa.
—¿Qué café?
Él llego a mi costado.
Lo suficientemente cerca para desestabilizarme.
Me alejé rápido, pise la humedad de la lluvia en el piso de madera y él tomó mi espalda impidiendo que me cayera.
—Ten cuidado—.dijo con leve sorpresa pero mi vista viajó a sus labios, levemente entre abiertos. Y cuando llegué a sus ojos sentí como sí hubiera hecho algo indebido. Lo empujé con fuerza y él cayó al costado, me asombré al verlo.
Mi boca se abrió, incluso sorprendiéndome a mí por lo que acababa de pasar. Lleve ambas manos a mi boca cubriéndome y en cuestión de segundos me aproximé a él rápido, torpe y avergonzada.
—Ah...lo siento—agudice mi voz avergonzada y arrugué mi nariz, me incliné y tomé su mano tratando de ayudarlo a levantarse pero él no se movió.
Me fulminó con la mirada.
—¿Estás loca?
—Lo siento....—me incomode.—Es porqué no me sentía bien—.me excuse rápido entre nervios.
—"¿No te sentías bien?"—repitió.
—Hoy bebí café. Mi corazón está muy agitado, creo que siento ese hormigueo....y sí haces cosas inesperadas creo que podría desmayarme debido a la ansiedad. Por eso actúe impulsiva—.declaré devosiva en defensa. Como sí expusiera en clase. Él me miró detenido y desvié mi vista de él.
—¿Qué?—él soltó de inmediato con ironía ante mi reproche,—Que tontería...—él sonrió cabizbajo,—Entonces ayúdame ya que fue tu culpa...—me ofreció su mano y rápido la tomé haciendo fuerza. Escuché como chasqueó y lo miré con interés.
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Diosa de las citas
RomanceUna extrovertida chica aspira convertirse en una ilustradora de webtoons. Por lo qué para pagar su matrícula universitaria, aprovechándose de su belleza se alquila para novia momentánea a una base de reglas, su éxito en la App de citas la lleva a co...
