23- La fiesta

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¡Hola! :D 

Se que acababa de actualizar pero yolo 7u7

Quería recordarles que si por mi fuera actualizaría diario, como antes. Pero estoy condenada a la despiadada jornada escolar. La escuela me esta matando D:

Pero bueno, disfruten el capitulo :3 

Mi parte favorita de esta historia esta por llegar :')

¡Hermoso domingo!


Un abrazo enorme,

Mariely <3



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23. La fiesta.



Cielo se miró al espejo y sonrió. Una lágrima se deslizó por su mejilla. Sobre su falsa y corta cabellera negra estaba una diadema dorada con la figura de una serpiente en el centro. Tenía puesto un collar color oro con gran pedrería de tonos semejantes, y cubriendo su piel clara; lucía un top blanco con cuello en V que cubría sus senos. Su perfecta y delgada cintura estaba al descubierto.

El vestuario de la parte inferior de su cuerpo consistía en una falda blanca, suave y corta, con un amplio cinturón dorado en forma de T y unas zapatillas color piel. Por último, una especie de chal largo color oro casi transparente caía atrás de su espalda. Su disfraz en conjunto emitía belleza y feminidad.

―Joder ―exclamó Hendrick en tan solo un murmuro―, la cleopatra verdadera estaría celosa ―Cielo se giró lentamente y lo miró conmovida―. Te ves genial.

Cielo elevó las comisuras de sus labios y sus mejillas se tiñeron de rojo.

―Gracias Henry, pero se te olvida que un disfraz debe dar miedo y... ―La chica sonrió con ternura y levantó la vista― no recuerdo que drácula fuera tan guapo.

Hendrick sonrió con sinceridad y sus colmillos blancos le otorgaron a la sonrisa mayor belleza. Sacó sus brazos por dentro de la capa y ésta se deslizó hacía su espalda. Bajo la misma, traía puesta una camisa blanca que cubría a la perfección sus bíceps hasta abotonarse en sus muñecas. Sobre la camisa, se ajustaba a su cuerpo un chaleco rojo. Su pantalón era negro y sus zapatos también.

El pelirrojo retrocedió cuando su hermana salió del baño y de reunió con ellos en la sala.

Estaban cómodamente instalados de forma temporal en la casa de Scarlett. El anochecer se acercaba puesto que después de comprar los disfraces habían ido a comer.

Irene entró con aire de superioridad. Consciente de lo bellísima que se veía. Traía puesto un corto vestido café con escote pronunciado, sobre el mismo añadía un chaleco ajustado de un tono similar y botas altas de tacón. El disfraz en su cuerpo lucía bastante bien acentuando sus pechos y corta cintura. En su cabeza tenía un sombrero negro y como accesorio extra una larga y brillante espada.

―Guau, Ire, te ves tan bonita y... ―la alagó Cielo― sexy. ¿Cómo es que tienes tantas bubis? Te ves espectacular. Wow. Eres una, ¿mosquetera?

―Un pirata, en teoría ―contestó descuidada―, ¿dónde está Damián?

―Aquí ―respondió el chico, que acaba de entrar a la habitación. Se colocó frente a sus amigos―, ¿me veo temible?

Su disfraz consistía en una túnica negra que sólo dejaba al descubierto una parte de su rostro bajo la capucha, además de su mano que sujetaba el hoz de la muerte.

Necesito irmeHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora