Mis manos reaccionaron con rapidez empujando a Seth y éste para mi suerte no se resistió, busqué con la mirada algún escondite en la cual pudiera meterlo. Lo último que quería era que Harry nos viera en esta forma tan comprometedora. Mis ojos se quedaron observando mi antiguo armario que logré salvar de la casa de Luke, no tenía prácticamente nada en él por lo que Seth encajaría perfectamente dentro de él.
--- En el armario.--- Le susurré/grité.
Lo empujé haciendo que apurara el paso ya que la voz de Harry empezaba a ser más cercana a medida que me llamaba. Mi cuerpo estaba temblando y mis pasos torpes al igual que la de Seth.
--- No te tardes. --- Lo escuché decir antes de cerrar la puerta.
Corrí hasta el armario más pequeño en donde solo tenía ropas deportivas simulando haber estado buscando una camiseta, intenté calmar mis nervios y el temblor de mi cuerpo ya que podría levantar sospechas ¿Como es que llegué hasta esta situación?. La puerta entonces se abrió dejando ver a un Harry con el cabello despeinado, era una clara señal de que estaba nervioso, su rostro se alivio en cuanto me vio.
--- ¿Harry? Creí que te habías ido a trabajar. --- Cerré el cajón y me recosté por ella solo para que no se notara el temblor de mis manos.
--- Si, así fue pero no podía irme sabiendo que discutimos.--- Se acerca hasta mi. Me extiende las manos a lo que yo acepto y dejo que envuelva sus brazos alrededor de mi.--- Nena, siento haberme comportado como un gilipollas.
Sus brazos me presionan más a su cuerpo, rodeo su cuello por costumbre.
--- Harry esta bien, también me sentí culpable de haberte dejado ir en ese estado. --- Y no mentía, siempre que discutimos hacíamos todo lo posible para resolverlo antes de que cada uno vaya a su trabajo ya que salir en ese estado no era conveniente para ninguno de los dos.
Harry me regala una sonrisa ladeada antes de posar sus ojos en mi escote.
--- ¿Te han dicho que el negro te sienta demasiado bien?.--- Si hace unos minutos- pensé.--- Soy afortunado de tenerte.--- Sus labios dejan un camino de besos en mi cuello erizándome.
Me hubiera relajado ese toque tan especial y dedicado que Harry le estaba proporcionando a mi piel si a centímetros de nosotros, y pudiendo ver todo, no estuviera Seth. El armario era un tallado de madera con unos diseños que dejaban huecos en ella, no se podía ver lo que había adentro desde el exterior pero desde el interior se podía ver lo que había en el exterior. Era así como veía a mi padre abusar de mi madre.
Sin darme tiempo a procesar nada Harry había desabrochado mi sujetador. Me apreté más a sus cuerpo evitando que estas cayeran.
--- Harry ¿Qué haces?.--- Miré de reojo hacia el armario. Maldita sea, no quería que Seth presenciara algo muy íntimo y sabía que Harry no era de desistir.
--- Bebé ¿Acaso que luego de la discusión no viene la reconciliación?.--- Dice mordiendo el lóbulo de mi oreja.
Me estremecí.
--- Harry debes ir al trabajo. Ya vas yendo tarde para la reunión..--- Sus labios besan mi mandíbula antes de llegar a mis labios haciendo solo una presión en ellos invitándome a seguir. --- Harry..--- Protesto entre el beso.
--- Zoe..--- Gruñe éste en el beso.
Llevo mis manos hasta mi espalda tratando a ciegas de abrochar mi brasier con mucha dificultad y con Harry devorando mis labios logro hacerlo para posteriormente enredar sus risos entre mis dedos. Harry profundizó el beso en un movimiento rápido hizo que enredara mis piernas alrededor de él.
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Eres Mia(OP#2) ✔️
RomanceSegunda parte de "Obsesión Prohibida" Seth vuelve a casa luego de tres largos años dispuesto a luchar por lo que habían tenido con Zoe, pero jamás se puso a pensar que Zoe podía haber pasado de página y ahora deberá luchar como nunca antes lo hizo...
