La luz del sol se infiltró por las ventanas impidiendo que siguiera durmiendo. Me limpio los ojos e intento levantarme pero el peso de algo sobre mí me impide hacerlo. Confundido abro los ojos y observé la manta negra que cubría mi pecho, su brazo derecho se aferraba a mi estómago su pierna derecha entre mis piernas. Su cabeza prácticamente se encontraba sobre mi corazón y su tibia respiración me hacía creer que ésto era real y no estaba alucinando.
Mi brazo descansaba en la parte baja de su espalda.
Me permití contemplarla mientras dormía, la remera que tenía puesta prácticamente se había enrollado hacia arriba dejando al descubierto sus perfectas piernas. Verla de ese modo.. tan... sexy, no ayudó mucho a que mi mente se quedase en blanco. El deseo de tenerla crecía en mi interior sin poder controlarlo pero lo que más deseaba era el poder despertar cada día de ésta manera; con ella entre mis brazos y quizás despertarla con besos y muchas caricias, embriagarla de mi amor y así poder despertar el deseo en su interior.
Con un roce leve comencé a acariciar la piel de su brazo subiendo hasta su rostro, delineando sus labios, su mejilla y le había quitado el mechón de cabello que cubría su hermoso rostro. Mi toque en la espalda fue ejerciendo más presión tratando de acercarla lo que cerca posible pero aquello era en vano ya que estábamos muy cerca.
--- No sabes cuánto te quiero, pequeña. --- Susurré para mí mismo.
Zoe comenzó a moverse, señal de que se estaba despertando. Contuve la respiración cuando abrió sus ojos y parpadeó adaptándose a la luz del sol.
--- Mierda.--- Maldijo en cuanto se había dado cuenta de la situación.
Se apoyó rápidamente con los codos observándome fijamente.
--- Buenos días. --- Sonreí de oreja a oreja pero se me borró en cuanto Zoe sin más se apartó de mi cuerpo quedando a un lado mio.
--- Ésto fue una mala idea.--- Farfulló. La miré por unos segundos y vi cómo negaba con la cabeza. --- Lo siento.
Se levantó rápidamente de la cama, era demasiado bueno para ser verdad pero sin importarme lo que sucedería después, rodee su muñeca deteniéndola.
--- ¿Qué fue lo que pasó? --- Le pregunté mientras la retenía. Sus ojos se fijaron todo el tiempo en la conexión de nuestras manos.
--- ¿Acaso debía de pasar algo? --- Inquiere. Recupera su mano de un tirón y se sienta al borde de la cama mientras yo me apoyo por la cabecera.
--- No digo que tenía que pasar. --- Susurré cansado.--- Solo.., solo que pensé que después de lo que pasó en la noche pensé que habíamos avanzado un poco..
--- ¿Crees que por haber intercambiado palabras habíamos arreglado nuestros problemas y que habría olvidado toda la mierda que me hiciste? --- Ladra. Se levantó mirándome con sus ojos oscuros llenos de odio y rencor.
Restriego mis manos por mi rostro exasperado.
--- ¡No creía eso! Sólo pensé que ahora podíamos hablar con claridad y arreglarlo poco a poco, pero veo que solo fueron ilusiones mías.
--- ¡No hay nada que solucionar Seth! ¿Que no entiendes? ¡Se acabó, lo nuestro se acabó hace tres años!. Supéralo.
Sus palabras adquieren efecto en mí quebrando cada parte de mi interior. ¡Maldita debilidad!.
De un salto me puse frente a ella, sus ojos demostraron el miedo y la intimidación que le causaba.
--- Si me dices ahora que ésto. --- Mis manos subieron a sus hombros y bajando con los dedos rozando su piel baje lentamente hasta sus manos entrelazándolas luego. Su piel se había erizado y un suspiro brotó de sus labios. La corriente se hizo presente entre nuestros cuerpos y el maldito zoológico se agolpaba en mi interior. --- Dime que ya no sientes esto y juro que me alejaré de ti. Juro que lo haré. Zoe.
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Eres Mia(OP#2) ✔️
RomanceSegunda parte de "Obsesión Prohibida" Seth vuelve a casa luego de tres largos años dispuesto a luchar por lo que habían tenido con Zoe, pero jamás se puso a pensar que Zoe podía haber pasado de página y ahora deberá luchar como nunca antes lo hizo...
