Seth cuelga la llamada, rápidamente me vuelvo hacia las escaleras sin hacer ruido. Cuando estoy al principio de ésta, me quedo un par de minutos ahí para luego volver a caminar hacia la sala. Subir las escaleras para hacer como si no estuviese aquí sería cómo tentar a la muerte porque no llegaría a escapar si es que Seth se dignaba en salir de la sala. No iba a arriesgarme a ser pillada.
Suspiro varias veces para quitar el temblor de mis manos, fingir no haber escuchado nada era la mejor opción. Si quería saber la verdad mañana iba a comenzar mi investigación.
Entré lentamente en la sala. Seth estaba con la cabeza mirando hacia arriba y sus manos sobre los ojos. Solo cuando me acerqué pude notar que no tenía nada en la parte superior de su cuerpo. Se podía notar a simple vista que había estado entrenando.
Seth no había notado de mi presencia por lo que me volví sobre mis pasos.
--- Detente ahí. --- Su voz salía demandante.
Detuve mis pasos y me volví hacia él, aún estaba en la misma posición con la que lo encontré.
--- Pensé que ya estabas dormido. --- Expliqué mientras volvía a dar unos pasos y quedar en el mismo lugar en el que estaba.
--- Yo también pensé lo mismo de ti. --- Levanta la cabeza y me observa sin expresión en el rostro. --- Pero aquí estás observando mi cuerpo con locura.
Frunzo el ceño.
--- Yo no hacía eso. --- Niego.
Seth sonríe y me extiende las manos. --- Ven aquí. --- Me pide.
Vacilo por unos instantes antes de acercarme a él. Dejo las muletas a un lado y me apoyo en sus manos para poder sentarme a lado de él.
--- ¿No puedes dormir? --- Pregunta con suavidad. Asiento. Su mano aun estaba tomando la mía. --- Yo tampoco. De hecho, iba a hacerte una ojeada pero tu te adelantaste de mi. --- Se mofa.
Ruedo los ojos. --- Solo venía a ver si no tenías frío. --- Miento.
Seth asiente. --- Si, claro. --- Responde con ironía.
Nos quedamos en silencio luego de eso. Solo el leve sonido de la televisión es lo que se escucha. No sé exactamente qué es lo que hacemos ya que, en unos instantes nos besamos luego nos alejamos y nuevamente aquí estábamos, juntos, con las manos entrelazadas. Era raro.
--- ¿Todavía no vas a perdonarme? --- Me pregunta de repente.
--- No puedo hacerlo Seth. No es fácil. --- Confieso.
Seth se lleva mis manos a su labio. --- Si no vas a perdonarme, no lo hagas. --- Susurra.--- Pero déjame estar a tu lado, quizás... no como tu novio. --- Una puntada atraviesa mi corazón. --- Pero como amigo o como quieras llamarlo. Sólo, sólo no me apartes de tu vida.
Su proposición no es tan mala pero tampoco buena, porque tenerlo cerca haría más difícil olvidar lo que me ha hecho pero así también, tenerlo lejos me haría mucho mal puesto que extrañaba estar con él. Tampoco quería ser su amiga, quería ser su novia. Aunque es lo que quiero, no voy a confesarselo.
--- Supongo que podría intentarlo. --- Respondo mirándolo. --- Aunque no prometo ser del todo buena, en momentos estaré mandándote a la mierda, tendrás que soportarlo.
Seth sonríe y me rodea los hombros con sus brazos.
--- Si estoy a tu lado, no importa lo que me digas Zoe. --- Promete.
Nos miramos fijamente y sin razón alguna, me dio un beso en los labios.
--- ¿Qué fue eso? --- Le pregunto apenas se aleja de mi.
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Eres Mia(OP#2) ✔️
RomanceSegunda parte de "Obsesión Prohibida" Seth vuelve a casa luego de tres largos años dispuesto a luchar por lo que habían tenido con Zoe, pero jamás se puso a pensar que Zoe podía haber pasado de página y ahora deberá luchar como nunca antes lo hizo...
