Karina.
Trago saliva y fijo mi vista en sus oscuros ojos, y la alterno posándola en sus labios.
No puede ser, se ha liado con la chica esa, ¡no puede ser!
Esto que me está ocurriendo ahora mismo no es normal, y tengo que pensar una respuesta rápida.
-Creo que tu silencio habla por si solo-susurra, posa su mano en mi mejilla derecha y me acerca a él hasta que nuestros labios se unen.
No puedo explicar la situación.
La mezcla de sensaciones que se apelotonan sobre mi tripa, cuello, piernas, corazón, labios... Son demasiadas cosas a la vez.
Automáticamente después de posar sus labios en los míos le sigo el beso.
No creo que deba hacer otra cosa, solo disfrutar, disfrutar de este momento tan ansiado para mí.
No quiero que esto termine nunca.
Pero siempre hay algo que interrumpe todo.
La sensación de estar medio ahogándonos por la falta de aire.
Se separa de mis labios, lo que me hace ir abriendo poco a poco los ojos y seguir flipando en sesenta y dos colores diferentes.
Sesenta y dos, ni uno más ni uno menos.
No salen las palabras de mi boca.
Pestañeo pausadamente y él sonríe acompañado por una risita que me hace sonrojar.
-¿Se te ha comido la lengua el gato?-eleva una ceja y ríe, a lo que yo le saco la lengua mostrándole que no, que sigo teniendo lengua y él sonríe.
Respira hondo y posa su mano en mi rodilla.
-Espero que no tengas en cuenta el beso de la otra chica, eso para mí no significó nada, me gustó pero que no...-rasca su nuca y sigue mirándome.
Oh, hijo, si yo ya a esa zorra no le tengo ninguna envidia.
-Pero, ¿tú me quieres?-susurro tímida y nerviosa.- porque yo a ti si...-y mientras suelto la última frase, asiente en forma de respuesta a la primera pregunta, y una sonrisa tierna se dibuja sobre mis labios.
Y es que quiero escucharle decir que me quiere a la persona que un día mató mi interior, pero que poco a poco fue recomponiendo cada pedacito de mi.
-¿Pero de verdad de la buena que me quieres y no es broma?-río y muerdo mi labio inferior y el ríe mucho.
-Eres tonta-sonríe mientras ríe.- te quiero.-y al escuchar la última palabra sonrío y le abrazo.
Ojalá este Dani me dure siempre.
Ojalá.
No termina aquí la novela ehhh, os quieeroo.
ESTÁS LEYENDO
A Que No Me Dejas.
Teen FictionMe dijiste que me querías. Advertencia: esta historia es completamente mía. Atrévete a copiarla. Siempre encuentro a los inútiles sin imaginación. ¡No copies historias! Att: la amable escritora:)
