Mati.
Estoy cansada de la vida, de la gente, de la mierda que me rodea, de las falsas, de todo.
En esta vida a mi me ha tocado el papel de gilipollas.
Estoy rota, como un maldito trapo.
Estoy harta de sonreir cada vez que me pregunta si estoy bien.
No, nunca estoy bien, ¡nunca!
La gente cree que vivo en un mundo con arco iris y algodón de azúcar, que mis pensamientos los dominan los unicornios y mi sonrisa es angelical.
No tío, no.
Mi vida es... Mi vida no es vida.
Estoy cansada, y esta vez es de verdad.
No quiero pelear más, no puedo.
Mi cuerpo desiste y se desvanece sobre el asfalto.
Estoy frustrada.
Que si no soy buena amiga, que si nadie sale, que si gorda de mierda, que si cuatro ojos, que si quejica.
¿Me puede dejar alguien en paz?
Siento contaros mis penas, pero no se me ocurría otra forma de expresión.
Estas lineas guardan lo que sufro, joder.
Cuando me fallan cinco vienen dos, cuando confío en dos me fallan.
Venga, todo el mundo a fallar a Mati, esta cría de trece años sin sentimientos.
Estoy harta, y no puedo más.
Pero mañana, pasado y todos los días de mi vida seguiré diciendo la frase que más tengo ensayada.
Estoy bien.
Joder, claro.
Me ves como una subnormal llorando en el suelo y si, estoy bien.
Venga.
Todo el mundo a reirse de la cría mentirosa, porque miente a la gente.
Si alguien que me conozca en persona lee esto, atento/a:
Vete, ahora que puedes.
Mis piernas flojean, y no aguanto más.
Paula ha podido en mi cabeza.
Paula es una larga historia.
No eres tú, magd, es otra Paula.
Siempre hay Paulas en mi vida jodiendo todo lo que intento hacer bien.
Siento que no sea un capítulo.
Ojalá algún día perdonéis a esta mierda.
Atentamente: una escritora que siempre, siempre, siempre, está bien.
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A Que No Me Dejas.
Teen FictionMe dijiste que me querías. Advertencia: esta historia es completamente mía. Atrévete a copiarla. Siempre encuentro a los inútiles sin imaginación. ¡No copies historias! Att: la amable escritora:)
