Nos dirigimos Aiden y yo, entrelazados de la mano de nuevo hacia la fiesta. Son más de las 11 ya, mi mamá ya sabe que estoy bien. Queremos ver a los chicos, para ver si ya quieren marcharse.
No quieren hacerlo.
Entramos por la puerta principal, que mide más que mi vida. Esta casa es muy lujosa, ni siquiera sé de quién puede ser. Seguimos de la mano, hasta que oigo su voz sobre la música.
-¿Quieres algo de beber? -me pregunta.
No quiero que se vaya, hay mucha gente y además su cercanía me tranquiliza. Pero si que tengo mucha sed.
Asiento, mirándolo con impotencia. Me dice que volverá pronto, y se va.
Ya es triste no tenerlo cerca.
Observo a mi alrededor, viendo a todos. Soy como ellos, pero nunca me he sentido así. ¿Cómo pueden sentirse tan felices y despreocupados con todo lo que pasa, tanto aquí dentro como fuera? Por ejemplo, lo que pasó en la cafetería con Marian. Hay gente sufriendo, y ellos simplemente no se preocupan. Yo ya me había prometido desde hace mucho, que no iba a ser así. No quiero ver como el mundo cae a mis pies. Quiero mejorarlo, hacer algo por el. Por la gente.
Regresa en menos de lo que pienso, con una sonrisa arrogante en su cara. Esa no la había visto, pero me agrada. Mucho.
Tomo mi bebida de sus manos y bebo un poco. El chico me trajo refresco. Obviamente no le parezco una alcohólica.
-¿Sabes algo? Me gusta bailar. -le comento, abriendo mis sentimientos hacia a el. Eso pocos lo saben.
-¿Enserio? De hecho como que lo sabía. Está en tu estilo. Eres una artista. -me dice, riendo. -Entonces, bailarina, ¿te gustaría bailar conmigo?
No. De ninguna manera. Soy buena bailando, pero yo sola. Realmente nunca he bailado con alguien, es decir, una pareja. No tengo experiencia, y odiaría hacer el ridículo frente a el. De nuevo.
-Oh dios, no. -le digo, completamente aterrorizada. -Hay mucha gente y nunca he bailado así, yo...
-Hagamos algo -musita, deteniendo su bebida en una mesa- bailamos unos 10 segundos. Yo te guiaré. Si no te sientes cómoda, podemos retirarnos y oficialmente el baile estará prohibido entre nosotros. -me propone, extendiendo su mano hacia mi. -¿qué opinas?
Dudo un poco, pero la oferta no es realmente tan mala. De todos modos, el verá lo pésima que soy y querrá regresar.
Tomo su mano y le digo -Trato hecho, capitán.
Vamos hacia la "pista" de baile, no es realmente una, pero es la parte de la sala donde algunas parejas se encuentran bailando. Está sonando una canción tranquila, con la cantidad correcta de ritmo para bailes lentos. Nos hacemos paso a una zona un poco alejada, donde hay un poco de privacidad.
Estoy muy nerviosa, y se que el lo sabe por el sudos de mi mano. Pero yo nunca he hecho esto, y no es mi culpa. Empieza de poco a poco, atrayéndome hacia si. Posa sus manos en mi cintura, y yo dudo un poco.
Al ver mi vacilación se ríe y me dice -Alex, se supone que tus manos van atrás de mi cuello.
¿Lo hacían? Vaya, debo ver más películas románticas.
-Claro. Totalmente lo sabía. -le guiño el ojo- obviamente estaba checando si estas a mi altura.
-Bueno -dice sonriendo- espero estarlo.
Con esto me acerca todavía más y pone su barbilla en mi cabeza. Empieza a contar desde 1, para ver si aguanto los 10 segundos.
Yo acerco mi cara a su pecho y la dejo ahí. Huele genial, como a sol y a especias. No es que el sol huela, pero si tuviera un olor, olería a el. De repente me pregunto ¿a que huelo yo? No lo sé y creo que la respuesta no me gustaría.
Ya está llegando al 9 y he decidido que no es tan malo. El nos lleva, moviéndonos en una lenta y ondulante sintonía. Al principio mis movimientos son torpes, pero afortunadamente agarro el ritmo rápido. Me doy unos 5 mentalmente.
De repente, me veo en la capacidad de estar aquí, entre sus brazos, por siempre. No sería un mal lugar. No sería nada, nada malo.
Finalmente la canción acaba, y nos toma un poco de tiempo separarnos. Vemos a Luke y a Cecilia aproximarse hacia nosotros. En su mirada veo que nos vieron hace un rato. Solo puedo sonrojarme, y yo nunca me sonrojo.
Nos empiezan a contar acerca de lo que hicieron esta noche. Tomamos los mismos asientos en el coche y mientras escucho a Luke hablar sobre la fiesta, veo el perfil del chico a mi lado.
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Hold Me Down.
Teen FictionSi me quieres preguntar de qué va esto, no lo hagas. Porque eso es algo que nosotros no sabemos. Somos títeres, personajes, y solo nos movemos y actuamos conforme ella quiere. ¿Quién es ella? Tal vez deberías mirar arriba. -- copyright --