Capítulo 30- Primera Parte

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  Dos días en que el no fue a verla. Dos días en que prácticamente se olvidó de ella, eso creía, pero no, Julian solo intentaba encontrar la forma de aconsejarla y ayudarla. No quería verla mal otra vez. Caminó directamente a su casa, tocó el timbre y justamente ella salió a recibirlo.


-¿Julian? –preguntó insegura. El le sonrió cálidamente, en gesto de disculpas, y ella se lanzó a darle un abrazo, de aquellos abrazos que llegan cuando más los necesitas. Ambos cerraron los ojos, disfrutando el calor del otro.
-Siento haberme alterado... -susurró el en su oído –te amo, y solo quiero protegerte.
-Perdóname –dijo Ori con los ojos llenos de lágrimas –estaba muy deprimida, y no pensé en nada y...
-Shh... -la interrumpió –sé que ahora no volverás a hacerlo, solo quiero verte bien mi vida –susurró cerca de sus labios. –te amo princesa.
-Yo también te amo –dijo ella dándole un beso muy apasionado. Julian la elevó un poco en el aire mientras se besaban. Ambos rieron, sin separarse.
-Queda solo una semana para el baile, este sábado –dijo Julian con una coqueta sonrisa -¿tendría yo el honor de que mi acompañante sea usted, señorita Sabatini? –preguntó fingiendo una reverencia. Oriana río divertida.
-Por supuesto que podría acompañarlo, señor Serrano –dijo Ori riéndose con suavidad
-¿Necesitas ir a comprar vestido? –preguntó Julian.
-Sí, pero esta vez, no irás tú –dijo Oriana con una coqueta sonrisa.
-¿Y por qué no? –preguntó el frunciendo el ceño.
-Porque será sorpresa –susurró ella en su oído. El se mordió el labio de forma traviesa.
-Bueno, si mi novia quiere darme una sorpresa... -dijo Julian sonriendo. Ella arqueó una ceja.
-¿Novia? –preguntó Ori. Julian se mordió los labios, recordando que aún no se lo pedía. Tampoco tenía algún día especial para hacerlo.
-Bueno, amiga, chica, a no ser... que quieras ser mi novia –dijo Julian mirándola directamente a los ojos.
-No me lo has preguntado –dijo Oriana mordiéndose los labios también. Julian se tensó un poco, esos simples gestos lo provocaban.
-Señorita Oriana Sabatini –dijo Julian con una coqueta y traviesa sonrisa, mientras se arrodillaba y le tomaba la mano -¿aceptaría usted ser mi novia? Prometo cuidarla y protegerla, serle fiel y prontamente casarme con usted –ambos se rieron divertidos. Ella lo miró con una sonrisa, no podía creer todo esto, pero aún así...
-Sí, si quiero –dijo Ori riéndose. Rodeo el cuello de el con sus brazos, mientras el la tomaba por la cintura y le daba un beso con mucha pasión. Se abrazaron luego de eso, mientras Julian cerraba los ojos. Absolutamente todo lo que siempre deseó se estaba cumpliendo. Esperaba que el momento durara, realmente lo necesitaba. La apretó más contra él.
-Te amo hermosa, no lo olvides jamás –ella sonrió mientras seguía apoyada en su pecho. Y podría estar toda la vida así.


Julian y Oriana esa misma tarde decidieron ir al cine. Les quedaban solamente tres días de colegio, pues eran las despedidas y todo eso. Así que no tomaban con mayor importancia el hecho de ir a clases al día siguiente. Vieron una película de acción, a pedido de Julian. A ambos les pareció bastante buena, luego de eso fueron a comprar un helado, pues Ori era fanática de ellos. Julian siempre sabía que en una calurosa tarde, debía tener un helado para ella.


-Amo el helado –dijo ella mientras pasaba su lengua por el helado de vainilla. Julian la miró divertido, mientras se mordía el labio algo nervioso.
-En todos estos años, créeme que si me he dado cuenta –dijo él mientras le tomaba la mano.
-¡Miren a quién tenemos aquí! –esa voz repugnante, pensó Ori. Ambos voltearon, María, Peter y Eva estaban parados justo atrás de ellos.
-Que grata sorpresa –dijo Julian con cierta ironía fulminando con la mirada a Peter.
-La bella y la bestia –musitó Peter.
-Más bien, el bello y la bestia –dijo Eva mirando despectivamente a Ori.
-Bueno, gusto verlos, nos vamos –dijo Julian tomando fuertemente de la mano a Ori.
-Así que... por fin te tomaron en cuenta, Serrano –replicó Peter antes de que se fueran. Julian lo fulminó con la mirada.
-Si, y lo mejor que pude haber hecho –contestó Oriana antes de que Julian dijera algo.
-¿Fue lástima querida? –preguntó Peter arqueando una ceja.
-No, es amor, algo que tú no conoces –dijo Ori guiñándole un ojo. Julian sonrió.
-Espera un tiempo, tendrán sexo, y el te dejará –agregó Eva –no creas que eres demasiado especial, lo hace con todas, te dice que te ama y luego te lleva a la cama, entonces te deja –dijo Eva–o quizás solo es una apuesta de las que suele hacer con las chicas –dijo ella. Julian la fulminó con la mirada.
-La gran diferencia, es que las que se prestan para tener sexo y apenas te conocen, no son chicas a las que le diría te amo. –dijo Julian guiñándole un ojo.
-¿Con quién apostaste esta vez, Serrano? –preguntó María
-Ya déjenlo, si tampoco tener a esta puta es tan difícil, un par de miradas y corre hasta ti –dijo Peter de forma despectiva. La gota que derramo el vaso. Julian comenzó a caminar amenazadoramente hacia Peter, pero Oriana se puso frente a él.
-No Julian –susurró ella –no lo hagas.

Como amar II Orian II AdaptadaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora