IV CABOS SUELTOS, parte10.

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El resto de los imputados había

rechazado tal opción. Entonces, el defensor

público de Anney, el abogado Francisco Barrios,

se activó de un brinco y solicitó el derecho de

palabra. Aseveró que su defendida no entendía el

significado de «admisión de los hechos», y que la

rechazaba. Y así quedó cerrada, la posibilidad de

su confesión.

Mateo, el exesposo de Doris, estaba casi

seguro de que el tribunal decidiría que la madre de

sus hijos, por tener delitos menores, transitaría el

juicio en libertad. La comunidad estaba atenta a

esta posibilidad, y alertaba el riesgo de que Doris

fuera liberada. Los mensajes de texto, advertían:

«el poder puede intentar liberar a Doris».

Sin embargo, para el día de la audiencia

preliminar no hubo convocatoria para tomar las

calles del pueblo; apenas algunos motorizados

rondaron por las calles aledañas al Palacio de

Justicia. La gente seguía los acontecimientos a

través de la redes, con información que se filtraba

desde la sede de la Comandancia de la Policía en

Guanare.

La juez Elker Torres Caldera decidió llevar a

juicio a los cinco imputados y mantener «la

privación judicial preventiva de libertad» para

todos, en las prisiones respectivas —las cuatro

mujeres en Coro y el enfermero en Tocuyo—. Y en

el caso de Valentina del Carmen Oropeza, la juez

—tal como lo había anunciado el penalista

Guzmán— habría de ser más contundente:

modificó la calificación de los delitos. El de trato

cruel y lesiones graves, fue cambiado por los de

violencia sexual, trato cruel, y homicidio

intencional a título de dolo eventual, y lesiones

graves. Los mismos de Anney y Gellinot.

Para Yure, el enfermero, el delito fue de

encubrimiento en el homicidio intencional a título

de dolo eventual y abuso sexual, trato cruel y

lesiones intencionales graves en grado de

cómplice no necesario.

En el caso de Doris Oropeza, la juez desestimó

los alegatos del defensor Omar Gatrif, quien pedía

que se decretara el sobreseimiento de la causa,

que se desestimara la calificación jurídica de

lesiones menos graves, y trato cruel. Y al igual que

El grito ignorado.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora