22| El capitolio pero sin Katniss

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flashback

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flashback

—¿Como estás? —le preguntó a Samuel el primer día que este podía recibir visitas.

—Me duelen los pinchazos y me muero de ganas de unas hamburguesas. —respondió su mejor amigo. Luke sonrió, aunque esa sonrisa se esfumó cuando se acercó a abrazarlo y sintió sus miedos

—¿Se puede licuar y pasarla por esos tubos?

—Ojalá se pudiera. —Sam se encogió de hombros, tenía los ojos cansados y estaba exhausto. pero ese día quería ver a sus amigos— ¿Y Zoey?

Se dio cuenta que algo iba mal cuando vio como Luke se perdía la oportunidad de rodar los ojos y reclamarme que con su presencia era suficiente.

—Ella...se ha do un tiempo.

—¿Nuestra Zoey se marchó? —Tuvo que repetir la pregunta porque estaba muy seguro que o había oído bien.

—Sus padres se separaron y decidió irse con su madre a Minnesota. No sé por qué lo ocultó.

—Zoey jamás nos haría eso. Somos un equipo ¿lo recuerdas? Estoy seguro que si la llamamos, nos explicará bien que sucedió.

Luke asintió, decidió que era mejor que Samuel se mantuviera positivo, pero él sabía que eso que el deseaba no iba a suceder. Sin embargo, Necesitaba que Sam siguiera creyendo en sí mismo, en sus posibilidades, en que su vida de verdad iba a ser extraordinaria el día que saliera del hospital.

Pero muy adentro suyo, Luke sabía que quien de verdad necesitaba creerlo era él.



Z O E Y

Me alejo de la piscina donde el calor del agua y la humedad hacen que la luz se difumine. Siento el agua vibrando en mis venas, no sé por qué.

Mientras me sacudo las últimas gotas de agua que cuelgan de mi piel, mi teléfono vibra en el borde de la toalla. En la pantalla aparece el nombre de mi madre y el escalofrío que me recorre me dice que no puedo ignorarla otra vez. Si esto continúa, terminará volando hasta aquí.

Sujeto el teléfono con firmeza, introduzco la contraseña y contesto, sin estar preparada para lo que vendrá.

—Hola, mamá.

—¡A qué buenas horas! —me regaña, y su voz resuena como un eco en la arquitectura del hotel —Estaba preocupada por ti. No me has devuelto ninguna llamada.

—La señal es muy mala.

Mi vaga respuesta genera un silencio entre nosotras que solo se interrumpe por el ruido de la televisión que se escucha de fondo.

Dos veces hasta prontoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora