Pasaron seis años desde la última vez que Sam y Luke tuvieron noticias de Zoey, su amiga de la infancia.
Ahora, Zoey ha vuelto a la ciudad porque Sam la necesita.
Todos los buenos recuerdos de Samuel los protagonizan sus dos viejos mejores amigos...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
flashback
—¿Cómo... cómo se llama eso que tiene? —preguntó Zoey, en la sala de espera donde sus padres la habían llevado para que con Luke fueran a visitar a Sam.
—Leucemia. —respondió Luke, era la primera vez que escuchaba esa palabra, pero desde hacía dos semanas, cuando se lo detectaron a Sam, se la habían pronunciado tanto que ahora la tenía grabada.
—¿Eso fue por la carrera? No debimos insistir tanto. No vamos a volver a...
Luke tragó saliva y no la miró. Tenía los ojos rojos porque había pasado los últimos días navegando en internet y el pronóstico del diagnóstico de Sam era muy malo. No quería compartir eso con Zoey, ni tampoco que ella que viera cuánto le dolía todo aquello.
Pero Zoey no era tonta, sabía que las cosas iban mal. Tenía la sensación de no entender el mundo que ahora le rodeaba, de estar a años luz de lo que los demás sabían. Y eso no lo soportaba.
—Va más allá de una carrera estúpida. —Luke fue sincero con ella. —Perdió peso, está más blanco que de costumbre y tose mucho...quedará internado un tiempo.
—¿Eso significa que ya no volverá al colegio?
A Zoey le costaba encajar las piezas y odiaba esa sensación.
—Deberíamos envidiarle porque no tendrá que hacer deberes —Luke quiso pensar en el lado positivo. Pero ya no había marcha atrás de todo lo que había leído por internet.
—Oí que la mamá de Tayson fue a visitarlo y le llevó un pie —murmuró Zoey después, se sentaron en la sala de espera a que fuera hora de visitar a Sam—. Nadie lleva pie a menos que se quede mucho tiempo.
—La mamá de Tayson es tonta, tan tonta como su hijo —le rebatió Luke.
—No puedes decir eso de una madre.
—No puedo decir que la tuya es incubadora de brujas y aun así lo digo.
—¡Luke! —lo regañó Zoey, ofendida. Pero lo que en verdad le incomodaba de ese comentario era que ahora, el tema de su madre le venía a la cabeza y últimamente en casa de los Williams ella notaba algo que iba mal.
—¿Cómo te llevas con la respiratoria? —la distrajo Luke, sin inmutarse ni un poco por su molestia.
—¿Y eso por qué?
Luke se lo pensó un momento, pero no demasiado. Cuando ponía esa expresión, rara vez se resistía a decir lo que pensaba.
—Porque si Sam debe quedarse mucho tiempo, al menos no debería comer pie, sino algo que en verdad le guste mucho.