5| Los resultados

290 24 2
                                        


flashback

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

flashback.

—¿Esa cosa es tu compañera? Miren a Luke, ha traído a su muñeca para que compita con él —comentó el hermano mayor de Tayson, Bruce, con tono burlón.

—No es una muñeca —replicó Luke, incapaz de contenerse—. Es demasiado fea para ser una.

A su lado, Zoey le dio un golpe en el hombro y le lanzó una mirada molesta. Luego, miró a Tayson, le sacó la lengua y, después, hizo con Bruce.

—Ya verás cómo tú y esa albóndiga con patas de tu hermano tragarán tierra —les aseguró, con una sonrisa desafiante.

Zoey tenía el cabello rubio y los ojos marrones, pero muy raros, porque cambiaban de color según les daba el sol, mostrando motas cafés o verdes. Eran similares a los de los zombis pensaba Luke, pero ella odiaba que se lo recordara.

De repente, alguien gritó: —¡En sus marcas, listos, fuera! —y todos se prepararos para la carrera.

El corazón de ambos dio un salto en sus pechos con tanta fuerza que casi era posible escuchar los latidos cuando empezaron a deslizarme colina abajo.

—Vamos, vamos, vamos. Inclínate hacia la izquierda. —le pidió Luke.

—¡Hay que esquivar los pozos!

—Ahora a la derecha. —indicó y aceleraron.

—¡Se han llevado puesto uno, van a perder! —gritó Zoey , con una sonrisa burlona.

—¡Zoey, al frente!

—Tengo todo controlado, nada va a....¡Camión de la basura!

El vehículo apareció de la nada, con su bocina a todo volumen.

Una sola palabra salió de la boca de Luke: Joder.


L U K E

A la mañana siguiente, no me sorprende encontrarme otra vez bajándome frente al hospital. Puede que a veces sea un cabezota, pero no soy el tipo de persona que abandona a las demás. Estar encerrado es sinónimo de sentirse solo, y Samuel odia sentirse solo, así que abandono toda molestia que hay en mi cuerpo y subo las escaleras e la entrada. Hay además, algo que desea contarme y eso me pica la curiosidad.

Ya dentro, saludo a la recepcionista como todas las veces y me dirijo al ascensor; el de la izquierda se cierra rápidamente sin darme tiempo a detenerlo, así que espero pacientemente a que se vacíe el otro y llegue hasta la planta baja. Lo hace y presiono el botón de la planta cinco antes de dejar que mi espalda se apoye en la pared.

—¡Espera! —Escucho que alguien chilla desde el pasillo.

Oh. No. Ciérrate, ciérrate, ciérrate.

Dos veces hasta prontoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora