Capítulo 28: La mordida.

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  – Este estilo es muy duro. Me había acostumbrado a abalanzarme contra los otros y molerlos a golpes. – pensó Naruto, formando una pequeña y afilada sonrisa en su rostro. Viendo fijamente al mudo pelinaranjo delante de él, de pie en su esquina.

– ¿Por qué estas sonriendo? ¡¿Estás jugando conmigo?! – pensó Yahiko, frunciendo aun el ceño en una clara muestra de enojo.

– ¡Boxeen! – exclamo el réferi bajando sus manos al mismo tiempo que sonó la campana.

– Ven. – susurro Naruto moviendo uno de sus puños, haciendo un muy provocador gesto con su mano para que el pelinaranjo fuese a por él.

– ¡¿Qué rayos es lo que pasa por la cabeza de ese loco?! – gruño pesado Gaara, frunciendo levemente el ceño.

– ¡Te voy a asesinar! – rugió con fuerza el tigre de Osaka. Esprintando a una enorme velocidad, yendo directamente hacia Naruto, el cual avanzo un paso e inmediatamente se refugió en su peek-a-boo. – ¡¿Qué rayos es lo que estás haciendo?! ¡¿Por qué rayos no atacas, zorro inútil?! – pensó Yahiko completamente enfurecido, enterrando unos brutales golpes de uno-dos contra la solida guardia de Naruto. – ¿Te burlas de mi? ¡Te voy a moler con mi derecha!

– El ritmo de Yahiko es perfecto, sin embargo, es preocupante ese poder de resistencia que tiene ese zorro. – pensó el entrenador Hanzo viendo fijamente a su púgil acorralar a Narutocontra las cuerdas. – ¡Ahora Yahiko!

– ¡Te triturare con mi "mordida"! – rugió fuertemente Yahiko.

Planteando correctamente sus piernas contra el ring, disparando su brazo desde abajo hacia arriba, conectando violentamente su derecha contra los brazos del rubio. Rompiendo por completo la guardia de Naruto, el cual hundió su cuerpo contra las cuerdas.

– ¡Esa fue...! – reacciono el entrenador así como el completo equipo en la esquina de Naruto.

– ¡Uso la mordida! – exclamo Sakura viendo a Naruto completamente indefenso, sin guardia.

– ¡Te tengo, zorrito! – rugió Yahiko, disparando su derecha directamente hacia el rostro deNaruto.

– Eso... estuvo cerca... – pensó Naruto, balanceando su cabeza hacia un lado, doblando su cuerpo sorprendentemente para que aquel afilado golpe rozara su mejilla.

– ¡Qué manera de esquivar! Tiene el instinto y los sentidos tan afilados, que fue capaz de escapar de esa derecha de una manera tan poco ortodoxa como lo es usando la flexibilidad natural de su cuerpo sumándole el balanceo de su cabeza aprendido debido al estilo peek-a-boo. – pensó el entrenador de nombre Hanzo, completamente sorprendido, viendo al rubio tomar distancia. Forjando nuevamente su escudo peek-a-boo.

– Que Yahiko usara el "bite" no es tan sorprendente pensándolo objetivamente, pues los estilos de Yahiko y Naruto son muy similares. Ambos utilizan toda la carga de su cuerpo para aumentar la brutal fuerza de pegada que tienen. – hablo Gaara formando una pequeña sonrisa en su rostro. – Yo... entiendo cual es la estrategia de ese idiota, y está completamente loco al llevar a cabo aquella misión suicida.

– ¿De qué hablas? – preguntaron tanto Sakura como Temari.

– Sí, yo ya entiendo la estrategia. – comento Kakashi formando una sonrisa en su rostro. – Aunque lo supe hace mucho, ya que ya vi esa estrategia ser puesta en práctica antes. Hace muchos años.

– Falle, pero te clavare mis dientes...

– ¡Alto! – exclamo el réferi cruzándose entre ambos, frenando específicamente a Yahiko el cual iba a por Naruto. – A sus esquinas.

– Ese idiota... está provocando a propósito a Yahiko para que dispare con mayor fuerza sus golpes. Lo está haciendo sacar a la fuerza su poder de pegada. – hablo Gaara viendo el ceño fruncido en el rostro de Yahiko, así como la sonrisa en el rostro de Naruto. – Ha soportado una abrumadora y letal fuerza de pegada por seis largos minutos, por dos rounds enteros... eso es tan loco como intentar encerrar un tornado dentro de un frasco de vidrio.

– Estuve... muy cerca. – hablo Yahiko sosteniendo el ceño fruncido, sentado en la esquina para ver de frente hacia la esquina del rubio. – Logre romper su guardia con la "mordida del tigre", pero esquivo por completo mi directo.

– Él está acostumbrado a lanzar la bite, así que debe conocer instintivamente tus intenciones. Lo peor de todo, es que ahora sabe que tienes la bite en tu repertorio y no solo estará atento, si no que sabrá cuando la lances... así que debes dejarla para casos de emergencias. Por el momento, sella la mordedura. – explico Hanzo viendo fijamente al pelinaranjo asentir, escupiendo un poco de agua desde su boca. – Sin embargo, el impacto causado en su cuerpo es enorme... él solo te conecto un pobre intento de golpe. Continua así hasta que no sienta más sus brazos y ya no tenga ese molesto peek-a-boo. Cuando pase eso, revienta su mandíbula con la mordida y termínalo de una vez por todas.

– Estamos de pie justo bajo la x, Naruto. Ahora puedes quitarte el sello por completo. – hablo el entrenador Sarutobi. – La verdad es que esta estrategia es mucho mas suicida de lo que recuerdo cuando eras un mocoso de diez años que lucho contra el "Sasuke mocoso de diez años".

– Ese bastardo de Sasuke en esa ocasión, rompió mi nariz. – susurro Naruto formando una pequeña sonrisa en su rostro. – Pero... ya no podía soportarlo más. Si bien la bite de él no fue un impacto tan grande para mí psicológicamente, me encabrona que rompiese mi guardia con mi arma. Ahora le devolveré cada uno de esos golpes. – murmuro, cerrando sus ojos en un largo parpadeo. – Además, la bite ya no es mi única arma y mi bite es mucho mas afilada que la de él.

– ¡Segundos fuera! – dijo el réferi, para que así ambos equipos dejaran en el ring solo a los dos boxeadores. – Ahora... ¡boxeen!

– Estoy ya arto de todo esto. – pensó Yahiko corriendo de frente hacia el rubio, quien avanzo a firmes y lentos pasos, plantando sus pies en la lona casi al centro del ring. – Vine por un intercambio de puños y solo me encontré con un débil zorrito sin garras ni colmillos. ¡Terminare de una vez por todas con...!

– Ahora. – pensó Naruto. Lanzándose hacia adelante, chocando su cuerpo con el de Yahiko.

– Un clinch. – susurro Gaara sorprendiéndose al ver aquello de parte de Naruto.

– ¿Un clinch para intentar ganar tiempo? Nunca me imagine que saldrías con eso, Uzumaki. – pensó Yahiko viendo al rubio de alguna manera aferrarse a él.

– ¡Si está usando un abrazo quiere decir que esta débil! ¡Ve a por él! – grito el entrenador Hanzo, golpeando con sus puños el ring.

– Terminare contigo. Después de todo, esto para mi...

– Eres un tigre idiota tan idiota, tigre idiota. – susurro Naruto logrando ser oído por Yahiko. Dejando mudo a este, el cual pudo ver una pequeña y afilada sonrisa en el inclinado rostro del rubio.

– ¡Tú...!

No pudo terminar su oración, siendo abruptamente interrumpido, sintiendo un brutal golpe el cual se hundió con fuerza en el costado izquierdo de su cuerpo. Puño derecho perteneciente aNaruto, quien enterró su brutal gancho al hígado.

– ¡Ese clinch era un simple volado! – reacciono Hanzo abriendo de golpe sus ojos. Viendo las piernas de su boxeador tambalear. – Sus intenciones siempre fueron hacernos creer que dominamos cada round, para así en el tercero, quitar el sello de sus puños.

– Hijo de... ¡puta! – replico Yahiko, subiendo de la nada su brazo izquierdo logrando conectar un uppercut en el rostro del rubio.

– Sus golpes... son más débiles. – pensó Naruto formando una pequeña sonrisa, al mismo tiempo que retrocedía un instintivo paso al haber recibido un golpe directo.

– ¡No te descuides solo porque conectaste el gancho al hígado, maldito mocoso descerebrado! – replico el entrenador mientras golpeaba el suelo de la lona con sus puños.

– El primer intercambio de golpes puros y directos al cuerpo. Y así ambos hacen una pequeña demostración de su poder con un simple golpe. – hablo el narrador, mientras que ambos boxeadores retrocedieron un pequeño paso en medio del ring.

– ¡Perfecto! – pensó Yahiko frunciendo el ceño, gruñendo levemente sintiendo el resentimiento en su cuerpo al recibir directamente todo el impacto del primer golpe contra su carne. – Este era el tipo de lucha que...

– Pero Uzumaki no avanza, se queda nuevamente de pie esperando a su rival con su férrea defensa peek-a-boo levantada. – comento el narrador, viendo fijamente al rubio inmóvil con el pelinaranjo delante.

– Ven. – susurro Naruto de pie, respirando lentamente, con sus azules ojos pegados fijamente en los furiosos ojos de Yahiko. – "Tigre idiota".

– ¿De nuevo al peek-a-boo? Quiero un puto intercambio. ¡Te arrastrare a un puto intercambio! – pensó Yahiko, abalanzándose hacia el inmóvil Naruto.

Comenzando a conectar una serie de veloces ataques, con una combinación de izquierda y derecha, proyectada con una enorme fuerza conectando violentamente una y otra vez contra la defensa del rubio.

– Por un momento pensé que la lucha cambiaria de ritmo, pero es básicamente igual...

– ¿No escuchaste lo que dije? Naruto no vino aquí por un intercambio de golpes, y si eso es lo que quiere Yahiko, a Naruto le vale una mierda eso... él vino a provocar a Yahiko, fue por eso que desenvaino aquel impactante gancho al hígado. – hablo Gaara interrumpiendo a su hermana Temari. Viendo serio hacia el ring, viendo a los dos púgiles en el ring, específicamente al pelinaranjo impactar sus puños contra Naruto. – Eso fue igual a susurrarle al odio diciendo "mira esta fuerza que tengo, pero no la utilizo en un intercambio de estilo infighter". Eso encabrona mucho a Yahiko, y la misión de Naruto es hacer que el tigre este sordo y ciego por lo encabronado.

– Eso suena... muy suicida. – murmuro Sakura viendo hacia el ring, viendo a Naruto soportando con unos neutrales ojos aquella enorme carga.

– Lo es. – susurro Kakashi.

– ¡Te voy a matar! – rugió Yahiko lanzando su derecha hacia Naruto.

– ¡Maldición! – pensó Naruto, sintiendo la enorme fuerza de la derecha de Yahiko enterrarse contra su guardia. Rompiendo esta, logrando enterrar directamente su puño contra el rostro de él.

– Sus brazos... ya no están soportando la presión y la fuerza de los golpes de Yahiko. – pensó Hanzo formando una pequeña sonrisa. – ¡Es tu oportunidad! – grito.

– ¡Es... ahora!

– ¡Atrás! – gruño Naruto. Disparando instintivamente su puño izquierdo el cual conecto directamente en el rostro de Yahiko, haciéndolo retroceder.

– La fuerza de Yahiko... está disminuyendo. – pensó Naruto, chocando su espalda contra las cuerdas. Ayudándose con esta para mantenerse de pie. – Si hubiese recibido ese golpe en el primer round, lo hubiese soportado correctamente, pero después de haber recibido tantos golpes con mis brazos... estoy más cansado.

– La fuerza de Naruto... ¡es enorme! – pensó Yahiko, retrocediendo un lento paso, sintiendo sus rodillas temblar. – Ese gancho al hígado afecto más de lo que pensé a mis piernas, y su izquierda es muy fuerte también.

– ¡¿Qué estas esperando, mocoso?! – grito el entrenador Sarutobi golpeando el ring, llamando la atención del rubio quien sacudió su rostro y avanzo.

– ¡Yahiko, va por ti!

– ¡Por fin entraremos en un intercambio de golpes, maldito y flojo zorro! – pensó Yahiko formando una inevitable sonrisa en su rostro. Avanzando un torpe paso, cargando con su cuerpo para disparar su puño derecho.

– ¡Te tengo! – rugió Naruto, inclinándose mucho. Arrastrando su pie por izquierdo hacia adelante, enterrando con fuerza su puño izquierdo al hígado.

– ¡De nuevo golpeo mi cuerpo con su izquierda! – gruño Yahiko en su cabeza, sintiendo nuevamente el impacto en la misma zona. – ¡Él fracturo mis costillas! – pensó. Retrocediendo inertemente unos lentos pasos, llevando su brazo a la zona golpeada.

– ¡Levanta tu guardia, Yahiko! – exclamo Hanzo. Viendo unos rojos ojos ir directamente a por su presa, siendo un enorme zorro el cual iba por un lastimado y herido tigre completamente descubierto.

– ¡Yahiko! – se escucho un femenino grito especial. Grito el cual en verdad se perdió y se mesclo entre los gritos, sin embargo llego directamente hasta los odios del pelinaranjo. – No... pierdas. – voz proveniente de una joven chica, de cabello corto y azul la cual estaba en las gradas. Viendo hacia el ring con unos frágiles y preocupados ojos naranjos.

– Konan. – pensó Yahiko abriendo de la nada sus ojos, mostrando un brillo especial de color purpura en sus ojos. – ¡No puedo perder! – rugió el hombre frunciendo el ceño con enojo, mostrando unos afilados ojos. Disparando desde abajo hacia arriba en una posición poco ortodoxa, con un ángulo básicamente imposible para conectar.

– ¡Bite! – exclamo Sakura viendo el puño del pelinaranjo estrellarse contra la mandíbula deNaruto.

– ¡Y el zorro cae! – reacciono el narrador. Viendo como en el ring Naruto cayó con una de sus rodillas, apoyando puño en el ring para no caer hacia adelante.

– Ese grito de chica fue un deja vu. – susurro el entrenador Sarutobi frunciendo el ceño con enojo. – Mantente calmado, y espera hasta la cuenta de ocho para levantarte. Esto está saliendo bien.  


Notas: Chicos hoy tendrán doble capitulo, por que mañana no podre actualizar, así que tendrán el de hoy y el de mañana en el mismo día, lo siento :(

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