---Kaoru---
Después de una largo mes en la cual no había podido encontrar a Ryuuichirou, me sentí tan mal, porque debía regresar a mi reino, y no me gustaría irme sin verlo de nuevo, sin sentir sus labios, sin probar su elixir.
Todos estos días he pensado en él, en verdad me tiene hechizado a sus pies, nunca sentí esto por alguien más, es la primera vez que me intereso por alguien.
Mientras el barco arreglaba los últimos detalles, me quede dando una vuelta por los alrededores y lo mire de nuevo.
A mi pareja ideal...
Estaba a punto de acercarme pero un gitano se le acero a mi amado, era un castaño que tomaba el brazo de mi Ryu, parecían platicar cómodamente, tenía tanta necesidad de separarlos pero yo no soy nadie para hacerlo.
Estaba a punto de irme pero aquel gitano intentaba besar a la fuerza a mi Ryu, pero él no se lo permitía, así que con gran enojo camine hasta ahí y aparte a mi amado de los brazos de ese sujeto. Tome a Ryu de la cintura y lo acerque más a mí.
-¿Quién eres tú? –me miro.
-Yo soy la pareja de este chico. –dije con seguridad.
-P-Pero q-que... -tartamudeo Ryu y yo le guiñé el ojo.
-Eso es verdad. –comento el gitano.
-¿No nos cree? –comente.
-NO.
-Pues eso será...
No termine de hablar puesto Ryu se acercó a mis labios y me beso dulcemente, yo acepte alegremente su beso y lo profundice hasta que nuestras lenguas se encontraron y batallaron por obtener el poder. Al separarnos sus mejillas estaban sonrojadas.
-Debí saberlo, alguien como tú no tiene sentimientos. –gruñó ese gitano mirando a mi amado y se fue.
-No tenías por qué meterte en lo que no te interesa. –comento.
-Me interesas y mucho. –tome sus manos.
-Pero que dices. –se sonrojo.
-Ryu ven conmigo.
-¿Ah?
-Quiero que seas mi esposo.
-Espera... -me quito sus manos.
-¿Qué ocurre?
-Sabes lo que me pides. –me miro.
-Sí, Ryu por...
-Siento lo que paso, si es por los besos no se preocupe, usted no me quito mi inocencia.
-¿EH? –me confundí.
-RYU. –escuche que gritaban a lo lejos.
-Lo siento, debo irme.
-Quédate a mi lado. –tome su mano.
-N-No puedo. –se acercó a mí y rozo sus labios con los míos- Espero verte de nuevo.
-Te amo. –bese su mano.
-I-Idiota. –sonrió.
Lo vi correr hasta donde estaba otro hombre de pelo negro que parecía regañarlo y mi amado comenzaba a reírse.
Camine hacía el barco que ya estaba listo. Luego de unos minutos zarpo y me quede mirando por la cubierta recordando el bello rostro de mi amado Ryu...
No importa el tiempo que pase yo lo volveré a encontrar...
Tarde varias horas en llegar de nuevo a mi reino. Me recibieron mis hermanos Kano e Itsuki, aunque me extraño que Hiroki no viniera a recibirme.
-¿Dónde está Hiroki? –pregunte.
-Ha estado raro últimamente, no sale de su habitación, no come y no quiere hablar con nadie. –comento Kano.
-¿Qué le ocurrió? –me preocupe.
-Quien sabe, creo que ni su sirviente sabe. –dijo Itsuki.
-No puede ser...
Nos dirigimos a la carroza y ordene que nos llevara lo más pronto posible al palacio.
Al llegar encontré a Shinobu bajando las escaleras con una charola de comida a medio comer.
-Su alteza, -saludo- me alegra que este de vuelta.
-Shinobu eso es...
-Hiroki-sama no ha querido comer, apenas y prueba su comida, estoy preocupado yo... -comenzó a sollozar y lo abrace.
-Descuida Shinobu, yo iré con mi hermano.
Subí hasta su habitación tome las llaves de repuesto que tenía y abrí la puerta. Lo encontré recostado en su cama, estaba tapado hasta su cabeza, escuche que sollozaba y me acerque a él.
Estaba un poco más pálido, se veía más delgado, su semblante mostraba tristeza, me senté a lado de él.
-Hiroki.
-K-Kaoru. –me miro.
-Hermanito.
-KAORU.
Me abrazo fuertemente y comenzó a llorar mientras yo acariciaba su espalda, tratando de calmarlo, que estuviera tranquilo.
-Lo siento, lo siento. –lloro.
-¿Qué ocurre?
-Soy lo peor, y-yo debí quedarme.
-¿Hiroki?
-Kaoru, -se tapó la cara- abusaron de mí.
-¿Qué? –lo mire.
-Me violaron.
Sentí tanto odio acumularse en todo mi ser y lo tome de los hombros con delicadeza.
-¿Quién fue Hiroki? ¿Quién fue el estúpido que se atrevió a tocarte?
-No lo sé, -me miro- tenía una capucha, no logre reconocerlo, soy un asco...
-Hiroki, cálmate por favor, tú no eres un asco.
-LO SOY, ESTOY SUCIO.
-Hiroki...
-ESTOY SUC... -se desmayó.
-Hiroki, -lo moví un poco- Hiroki respóndeme por favor.
Él aún seguía sin moverse y su respiración era un poco lenta, toque su frente y estaba ardiendo.
-Maldición. –gruñí.
Corrí hasta la sala y ordene que fueran a traer al doctor para que viniera a revisar a mi hermano. Volví con mi hermano y le pedí a Shinobu que me subiera una bandeja con agua y unos pañuelos, hice algunos fomentos y se los coloque a Hiroki para que le bajara la fiebre.
Al poco tiempo llego el doctor, lo guiaron hasta donde estábamos y lo deje trabajar, en todo momento sostenía la mano de Hiroki.
Mi amado hermano, él no tiene la culpa de la crueldad del mundo...
¿Por qué a él?
Apenas es un niño, no me importa la edad que tenga es un niño ante mis ojos, ¿Por qué le hacen daño?
Los minutos pasaban muy lento, en verdad no quiero que algo malo le pase a mi hermano.
-Afortunadamente los fomentos que usted le puso han surgido efecto y la fiebre ha pasado, aunque no sé cómo se tome la noticia que le daré.
-¿Qué ocurre? –lo mire.
-El príncipe Hiroki está, -suspiro- está premiado.
-Pero que dice...
-Por lo que he comprobado por mis conocimientos, el joven príncipe esta embarazado, debe de tener como un mes o un poco menos.
-Eso debe ser...
-Le daré los alimentos que debe consumir.
-Gracias.
El doctor me dio una lista de alimentos y otra de los cuidados que debe tener Hiroki en su estado. Lo acompañe hasta la salida y regrese a la habitación de mi hermano.
¿Quién habrá sido el desgraciado que le hizo esto a mi hermano?
Juro que lo encontraré y lo haré arrepentirse de lo que hizo.
---Hiroki---
En todo este mes que paso no quise hablar con nadie, no quería salir, no quería hacer nada.
Me dolía la cabeza, mi cuerpo, conforme pasaba el tiempo me daban muchos mareos y nauseas, incluso llegue a vomitar unas cuantas veces, supongo que es por el dolor que siento.
Cuando mi hermano llego no pude contener más las lágrimas y le termine contando lo que sufrí, lo que paso con el Antillano.
No sé porque no pude decirlo la verdad, no pude decirle que fue un pirata el que abuso de mí, tal vez sea por la vergüenza que siento, o el amor que aun siento por él, no lo sé...
Sentí como todo a mí alrededor se empezaba a mover y todo se volvió oscuridad. Me desperté al escuchar unas voces, y aunque no abrí los ojos escuchaba la conversación.
-¿Qué ocurre? –pregunto mi hermano.
-El príncipe Hiroki está, -suspiro- está premiado.
-Pero que dice...
-Por lo que he comprobado por mis conocimientos, el joven príncipe esta embarazado, debe de tener como un mes o un poco menos.
¿Embarazado?
Yo estoy... embarazado.
No puede ser posible...
Escuche la puerta cerrarse y me senté en la cama.
Coloque mis manos en mi vientre y comencé a acariciarlo...
Yo, a pesar de todo yo...
-Hiroki. –murmuro mi hermano.
-¿EN verdad yo...?
-Sí Hiroki. –se sentó mi hermano a mi lado- estás esperando un hijo de ese...
Mis lágrimas no paraban de salir, me siento tan mal pero yo...
-Entenderé si no lo quieres tener. –me tomo de la mano.
-Lo quiero... -murmure.
-¿Cómo?
-Él no tiene la culpa de lo que me hicieron, él merece vivir...
-Hiroki...
-Por favor Kaoru, déjame tenerlo. –solloce.
-Lo que tú quieres Hiroki. –beso mi frente.
-¿Estás enojado? –lo mire.
-No Hiroki, estoy alegre de tener un hermano tan maduro. –sonrió.
-Gracias Kaoru, -lo abrace- no sé qué haría sin ti.
-Te ayudaremos a cuidarlo.
-Lo sé...
---En el barco Osiris---
Dos personas llegaban al barco, Miyagi y Ryu se aproximaban a lado de Nowaki para comprobar su estado, ya que había entrado en un delirio a causa de la herida que le causo su enemigo.
-¿Cómo se siente Antillano? –pregunto Ryu.
-M-Me duele todo. –jadeo.
-Era de esperarse, esa daga tenía veneno. –gruñó Miyagi.
-Supongo que no podré ir al reino de Castilla.
-No por el momento. –comento Ryu.
-Lo que más me duele, -sollozo- es que ese idiota me robo los objetos que más atesoro.
-¿Cómo?
-Mi broche que me dio mi Hiroki, y mi medallón que me dio un niño castaño cuando yo tenía 11 años.
-En cuanto se recupere traeremos de vuelta su tesoro. –comento Miyagi.
-Gracias...
"Hiroki, espérame un poco más, te amo..."-pensó un peliazul.
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Alma de Piratas (Nowaki x Hiroki)
FanfictionEl amor no solamente tienen que ser de la misma clase social, ¿Qué pasará entre un príncipe y un pirata? Kamijou Hiroki es el cuarto príncipe del reino del oeste, es un chico dulce, tierno, amigable, serio, amable, una persona bastante buena, a sus...
