CAPITULO 43 Estrategias.

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---Shinobu---

Salí con James a dar una vuelta por el lugar, o mejor dicho James me llevaba a conocer toda la isla, ya que al estar aquí Nowaki le mostro el lugar a su familia.

Me siento más tranquilo de estar en un lugar a salvo...

Donde puedo estar seguro.

No pensé que al estar en ese barco me pudiera pasar eso...

Tal vez también fui violado por Akihiko...

Lo pienso así porque desde que llegue a ese barco, nada me había pasado, estaba bien, pero en cuanto él llego...

Todo cambio prácticamente.

-Tío, tío... -grito James.
-¿Qué pasa?
-Nademos en esa cascada.
-Pero...
-Por fis...
-Está bien, -sonreí- pero quítate tus zapatos.
-WIIIIII, ¿entrarás conmigo?
-Sí.

Me quite mis zapatos, mi camisa y me arremangue mi pantalón, James se quitó prácticamente la ropa solo quedando en bóxer y entro al agua.

-Está muy fresca. –sonrió.
-Sí. –me senté en la orilla.
-Tío.
-¿Qué pasa?
-¿Qué te paso en tus hombros?
-¿Eh?
-Es que parece como si te hubieran mordido.

Cuando me dijo esas palabras, abrace fuertemente mis brazos.

-¿Tío?

Mis lágrimas comenzaban a caer hasta que sentí como me cubrían con una manta.

-Parece que tienes frio, ¿verdad?
-M-Miyagi... -murmure.
-Aquí estoy mi amor, -se hinco y me abrazo- no pienso dejarte ni un segundo.

Me acurruco en su pecho.

-Te voy a empapar.
-No me importa.
-¿Está bien el tío Shinobu? –pregunto James.
-Sí, -sonrió- solo que se siente cansado, no te preocupes, yo lo cuidare, ¿te parece?
-Sí. –sonrió.
-Aquí nos quedaremos, diviértete.

James empezó a nadar mientras Miyagi me abrazaba fuertemente.

-Tranquilo mi amor...
-Miyagi, me siento tan mal, estoy...

Sentí sus labios en mi cuello.

-¿Q-Qué haces?
-Prometo que te haré olvidar todo el dolor.
-Gracias. –susurre.
-No llores más amor mío, -me estrecho entre sus brazos- lo único que quiero en tu carita es esa hermosa sonrisa que te caracteriza.
-No creo que poder sonreír como antes.
-Te lo demostraré, con paciencia y mi infinito amor lo lograre.
-Gracias Miyagi.

Me voltee y lo bese.

Él tomo mi mentón y me correspondió el beso con todo el amor.

"En verdad lo extrañaba..."


Me quede en sus brazos mientras miraba a James.

-Miyagi.
-¿Sí?
-En algún futuro quisiera...
-¿Mmm?
-Quisiera tener hijos contigo.
-¿Enserio?
-B-Bueno solo sí tú así lo quieres.
-Tendremos 10 hijos.
-¿Eh?
-Y ellos correrán por toda la casa mientras tú y yo descansamos en la cama como los felices esposos que seremos.
-Baka, confórmate con 3.
-Bueno, se empieza con algo, ¿no crees?
-Te amo Miyagi.
-Y yo a ti mi niño.



---Odín---

En cuanto llegué a esta isla me encontré con unos hombres que le llamaban a un peliazul Antillano. Sin pensarlo me le fui encima con mi espada.

Él detuvo mi ataque con una espada y ambos comenzamos a luchar, hasta que pude ver al príncipe Hiroki, defendió a ese peliazul.

Fue entonces que me di cuenta que ambos se amaban...

No había rapto, no había secuestro...

Solo simple amor...

Verdadero amor...

Siento pena por Havi, está enamorado de un imposible, de alguien que tiene a una familia, en verdad espero que Havi pueda ser feliz...

Yo he renunciado a este amor...

No puedo más...

Solo sufro con ello y no quiero saber nada más...

Lo mejor es dejarlo ir y solo enfocarme en mi trabajo.

Aunque ahora quiero ayudar a Nowaki, porque sé que él no ha matado a nadie, creo en su inocencia, siempre lo creí.

La segunda vez que vi a Agni me propuso matrimonio, me di cuenta que ese hombre tiene negocios chuecos, que algo esconde.

Afortunadamente me habían dado el título de Almirante y lo rechace diciendo que debía encargarme de la marina.

Pero ahora eso ya no importa...

Dejaré de lado el título de Almirante y solo seré Odín.

Ayudare a Nowaki para que recupere lo que le pertenece, y en parte para saldar cuentas con Kensuke.

-Mejor hablemos en otro lugar. –comente.
-Sí. –suspiro el castaño. –Gracias.
-No tienes nada que agradecer, -guarde mi espada- en verdad lamento el ataque.
-No pasa nada, entiendo que es tu deber.
-Supongo si tu padre se entera habrá severas consecuencias.

"Al menos para mí trasero..."


-¿Mi padre? –se sorprendió.
-Sí.
-Eso es imposible, -me miro- él murió hace mucho.
-Está vivo.
-P-Pero ese hombre dijo...
-Tú padre es un pirata.
-¿Qué?
-Bueno, no cualquier pirata, -suspire- Kusama Kensuke, o mejor conocido como "Barba Negra" es tú padre.

Ambos me miraron sorprendidos.

En todo el camino hacia una casa nos quedamos en silencio. Al llegar Hiroki me ofreció una taza de té.

-Gracias. –sonreí.
-No hay de qué.

Ellos se sentaron frente a mí.

-¿Cómo es que conoces a mi padre?
-B-Bueno eso... -desvié la mirada.
-¿Sí?
-Él y yo éramos amantes.
-¿Eh?
-Bueno les contaré lo que sé.



***Flash-back***

Hace 10 años...

Después de que Barba Negra me salvará de esos tipos, le pedí que me llevará con él. Y así lo hizo, me llevo a su barco donde le dio a entender a todos sus tripulantes quien pusiera un dedo en mí lo daba por muerto.

Yo dormía en el camarote de él, en una hamaca que había puesto.

Siempre se cambiaba frente a mí, cosa que me hacía sonrojar o hacer que me volteara al momento, es un hombre muy atractivo.


Ya han pasado 2 años y he cumplido la mayoría de edad.

Todos me dicen el prometido, piensan que entre Barba Negra y yo hay algo, aunque es una mentira, aunque mis sentimientos fueron incrementándose.

Pero sé que yo nunca lo podré atraer a él, es un hombre y sale con puras mujeres...

Debería desechar mis sentimientos.

Me levante a media noche y camine por la cubierta.

Me gusta el paisaje, creo que nací para ser un hombre de las aguas saladas.

La luna se ve tan hermosa reflejada en el mar.

-Tal vez debería irme...

Siento como unos brazos me rodean.

-NO TE VAYAS.

Mis mejillas se encienden y poco a poco volteo encontrándome con la mirada afligida del pirata.

-B-Barba negra. –murmure.
-No me dejes, quédate a mi lado.
-¿Qué?
-Te amo y no pienso dejarte. –me abrazo.
-...
-Sé que te debe parecer asqueroso que un hombre, o mejor dicho un pirata tan vil y rufián como yo se te confiese, pero es lo que siento, desde el primer momento en que te vi.

Mi corazón empieza a latir fuertemente y acaricié su mejilla.

-B-Barba Negra...
-No me dejes, no ha sido fácil estar al lado de ti cuando te amo como a nadie, pensé que tal vez tú...

No lo deje terminar y salte a sus brazos, besándolo apasionado.

-Odín...
-ERES UN IDIOTA, -lo abrace- TE AMO, TE AMO, ME ENAMORE DE TI CUANDO TE VI, SIEMPRE TE HE AMADO.
-Tienes razón, -rio- soy un completo idiota.

Me tomo del mentón y me beso.

-Siempre estaré contigo, porque desde hoy eres solo mío Odín.

Nos entregamos a la pasión, día y noche...

Nuestro amor era irrompible, nadie nos podía separar...

O eso creí...


Pasaron otros dos años, en los cuales fui muy feliz, pero de un momento a otro Barba Negra y yo caminamos por un poblado hasta que se detuvo...

-Odín.
-¿Sí?
-Quiero acabar con esto.
-¿Eh?
-No quiero que vuelvas a mi barco.
-¿Qué? ¿Por qué?
-Lo siento.
-TE AMO, ¿NO LO RECUERDAS?
-No vuelvas.
-Por favor...
-Quédate aquí, pasaran muchos barcos, -se acercó a mi y me dio unos fajos de billetes- para tus necesidades.

Le avente los billetes a la cara.

-NO QUIERO TU ESTUPIDO DINERO, -gruñí- O ACASO, ¿ME ESTÁS PAGANDO COMO A UNA DE LAS PUTAS CON QUIENES FRECUENTABAS?
-...
-DIMELO.
-Adiós.
-MALDITA SEA. –solloce.

Me dejo, me abandono...


Años más tarde descubrí que lo emboscaron y hubieron muchas bajas, pero el logro escapar... pero nunca me busco

***Fin del flash-back***



-A pesar de todo lo hizo por protegerme, y quiere ayudarte. –lo mire.
-Pensé que había muerto.
-Él también ha buscado la forma de ayudarte.

Seguimos platicando y le conté de mi encuentro con Kensuke y de la flota que tenía.

-Espera, -comento Nowaki- ¿conoces a mi padrastro?
-Sí, -suspire- hace 3 años fue a ese reino y él me pidió que me casará con él.
-Wow.
-Pero no acepte, ese tipo me da mala espina.
-Entiendo.

De pronto a mi mente vino una idea.

Algo con lo que estoy seguro que encontraré información sin que esté en peligro o me la nieguen.

-Aceptaré su propuesta de matrimonio.
-¿Qué? –me miraron los dos.
-Sí yo me comprometo con Agni, tendré acceso al palacio y a todas las habitaciones.
-Eso es...
-Por favor Kusama, esta es nuestra oportunidad.
-No quisiera que...
-Lo haré porque se merecen ser felices, -lo interrumpí- así que no se preocupe.

"Esto es lo mejor que puedo hacer por ellos, además estoy seguro que será más sencillo, soy un marino y no puedo sufrir consecuencias..."

-Gracias, -comento Nowaki- pero se me hace un gran sacrificio.
-Lo sé, -suspire- pero estará bien, así nadie más estará en peligro y menos los reyes de Castilla.
-Gracias Odín. –sonrió el castaño.
-Me iré hoy mismo en el primer barco, aunque...
-¿Qué ocurre?
-Por ciertas circunstancias olvide mi dinero en un barco.
-Yo te daré todo lo que necesites. –comento Nowaki.
-Gracias.



---Havi---

Llegamos al reino de Castenia, nos dijeron que el Antillano había aparecido y se llevó con él a un niño castaño de ojos violetas.

"James"

También dijeron que habían tomado la ruta por el océano pacifico, que no entendían a donde se dirigían.

Me siento tan frustrado...

No he dejado de pensar en Odín, no puedo apartarlo de mi cabeza.

Espero encontrar pronto a Hiroki y poder aclarar mis sentimientos.

-¿A dónde nos dirigimos capitán?
-Iremos a mi reino, debo ver a mi padre.
-Está bien Almirante.

"Supongo que tomaré un descanso en lo que mis hombres siguen buscando..."  

Alma de Piratas (Nowaki x Hiroki)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora