CAPITULO 11 Celos.

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---Miyagi---

Ese mocoso, quien se cree para estar aceptando invitaciones de otros hombres frente a mí...

¿Acaso no recuerda todo lo que hicimos?

Me molesta, odio a ese tipo, maldito conde como se atrevió a abrazarlo de esa forma cuando él es mío y solo debe de verme a mí.

No sé porque siento un dolor en mi corazón, es muy frustrante, odio sentirme así, muy vulnerable, no entiendo porque mi corazón se estrujo cuando lo abrazo de esa forma, porque sentí como si me quitaran algo.

No lo quiero perder...

No entiendo estos sentimientos, me molesta...

Maldición, ¿Por qué duele?

Maldición, que rayos me has hecho Shinobu...

¿Por qué rayos no puedo sacar tu imagen de mi cabeza?

¿Por qué tu cara triste me sigue atormentando?

No quiero esa expresión en ti mi niño...

Quiero una sonrisa...

¿Por qué me miro así?

¿Por qué se portó frío?

Será que...

A mi mente llegaron los recuerdos de la vez que lo hice mío y las palabras que le dije antes de dejarlo en esa habitación...

Soy lo peor que existe...

Le dije lo mismo que le decía a mis otras conquistas, pero no sé porque duele, el simple recuerdo me atormenta y me hace sentir que soy lo peor...

No quiero que esto se quede así...

Termine mis labores y vi llegar al Antillano seguido de Ryu que entraron a la casa para ver algunos negocios que comenzaríamos en este reino, así que simplemente los deje realizar su trabajo y me encerré en la sala encendiendo un cigarrillo.

Ese maldito pelimorado, sé que está enamorado de mi Shinobu-chin, pero ni loco se lo dejaré, él es mío desde el primer beso que le di...

Me levante de mi asiento y salí de la casa para darme una vuelta por la plaza, más que nada tenía la esperanza de encontrar a mi niño, pero al único que me encontré fue al idiota del conde, sin pensarlo dos veces me acerque a él.

Lo tome de su hombro y él me miro con superioridad.

-Ah, -suspiro- es usted.
-Quiero que te alejes de Shinobu-chin.
-¿Eh?
-Te lo advierto, -gruñí- no te le acerques.
-Yo puedo hacer lo que quiero, ni un sirviente como tú me dirá que hacer.
-No me respondas, mocoso malcriado.
-¿Ah? ¿Te atreves a insultarme?
-Sí. –sonreí.
-Sabes que con una palabra mía puedes parar en la cárcel...
-No te tengo miedo.
-Pues deberías...
-Ya te lo he dicho, deja a Shinobu en paz, él es...
-Mi prometido. –comento.
-¿Ah?
-Que me casaré con Shinobu.
-T-Tú eres un conde.
-Eso no importa.
-Pero...
-La posición es lo de menos, y sinceramente soy quien más ama a Shinobu, además mi primo Kaoru no me negará la mano de Shinobu cuando él me acepte.
-Serás...
-No sé con qué derecho me reclamas a mi niño, -me miro- no es como si tú...
-Shinobu-chin es mío...
-¿Qué?
-No te atrevas a seguir acosándolo o te juro, -lo mire con odio- te arrepentirás...
-N-No me amenaces, además, -sonrió- yo le gusto a Shinobu.
-Eso no es...
-¿Por qué crees que acepto mi invitación?
-Porque...
-Admite la derrota, Shinobu no es para ti, es mi amado, al cual yo soy el único que puede hacerlo feliz...
-Eso jamás...
-Además, Shinobu es el que decide...
-Maldito...
-Así que cuando me case con él no permitiré que se le acerque, él es solo mío...

Ese maldito pelimorado se alejó dejándome ahí con todo mi coraje, yo no permitiré que me quiten a mi niño, es simplemente mío...

No dejaré que un estúpido como él me lo quite...

Es mío y así será siempre.

Pero...

¿Debería abrir de nuevo mi corazón?

Dejar que esos sentimientos florezcan, o simplemente cerrarme...

Shinobu me ama, él mismo me lo dijo, pero luego se rectificó diciendo que era atracción...

Aunque pudo ser un coraje ya que yo le dije lo mismo...

Tengo que hablar con él...

Y que pase lo que tenga que pasar...



---Ryu---

Me alegre de que tocaran la puerta, porque en estos momentos él y yo...

Mis mejillas se sonrojaron de solo pensar aquello, así que respire profundamente y trate de alejar esa idea de mi mente.

-¿Ryu?
-N-No pasa nada Antillano, aquí está la ruta donde se encuentra nuestro barco.
-¿Estás seguro? Estas muy rojo.
-T-Tonterías mías...
-No quisiera que te enfermaras.
-Tranquilo Capitán no lo haré.

Seguimos viendo los mapas y las propiedades al nombre del Duque Sakurai. Ya que arreglamos los papeles para que no hubiera alguna falla al utilizar ese nombre.

-Ryu, ¿el verdadero Duque Sakurai...?
-Él se encuentra en provincia capitán, es un duque no muy reconocido en su país.
-Me alegro. –suspiro.
-No se preocupe lo tengo todo controlado.
-Gracias Ryu, confió en ti. –coloco su mano en mi hombro.
-Gracias capitán no lo defraudaré, lo prometo.

Nowaki se encerró en su alcoba, tome unas hojas blancas y un lápiz. Salí al puerto para poder dibujar algo, ya que hace mucho no trazaba algún mapa o dibujaba algún paisaje.

Me recargue en un barril que estaba tirado y comencé a dibujar.

-Que hermoso dibujo.

Mire al hombre que había dicho eso, era un pelinegro de ojos color plata, parecía que tenía un arete en su oreja.

-Gracias. –comente.
-Mi nombre es Zess y soy el segundo oficial a cargo de la flota de la marina. –se hinco como signo de presentación.
-Y-Yo soy Ryu. –murmure.
-Lindo nombre. –sonrió.

Me sonroje de la cercanía que tenía conmigo y desvié la mirada.

-Lo siento. –se alejó un poco y se sentó a mi lado.
-Eh...
-Lo siento, te estoy molestando ¿cierto?
-Un poco. –admití.
-Es que tus dibujos me recordaron a alguien que conocí hace años.
-¿Enserio?
-Sí, a un niño de 8 que lo encontré dibujando cerca de un puerto, así como ahora lo haces.
-Coincidencia seguramente. –comente.
-Sí, eso creo... ¿Pedo quedarme aquí un momento?
-C-Claro.
-Gracias, no te preocupes no diré nada lo prometo, no quiero interrumpirte.
-Está bien.

Seguí dibujando, sentí como si me miraran fijamente, al voltear mi mirada se encontró con la de Zess.

-¿Podrías dejar de mirarme?
-Lo lamento tanto Ryu, solo que tu forma de dibujar me encanta, y no pude apartar mi mirada.
-N-No pasa nada.
-En verdad te pareces tanto. –se acercó a mi rostro.
-C-Creo que se confunde. –reí nervioso.
-TU perfil es...

Estaba a unos centímetros de mi cara mientras yo me alejaba.

-SABÍA QUE SOLO QUERIAS VERLE LA CARA A KAORU-SAN. –grito.
-Yuri... -murmure.
-ESTO NO SE VA A QUEDAR ASÍ, KAORU-SAN SE VA A ENTERAR EL TIPO DE RAMERA QUE ERES. –gruño.
-Te exijo que respetes a Ryu, él no ha hecho nada malo.
-CLARO, EL AMANTE DEBE DEFENDERLO.
-Mira niña te exijo que...
-KAORU NO SE MERECE ESTO, DEBERÍAS DEJARLO, MALDITA RAMERA...

Se echó a correr.

-¿Kaoru es tu amante?
-S-Sí...
-Fue mi culpa, no debí acercarme demasiado, solo que te encontré un parecido, si quieres yo puedo hablar con Kaoru para que no malinterprete.
-Gracias...

Supongo que tal vez tiene razón, yo no merezco a una persona como Kaoru...

¿Ramera?

Hummm, seré así, tan fácil soy...

No puedo creerlo, si eso aparento solo le daré mala fama a Kaoru, por mi gran historial, los piratas no podemos ser felices, solo debemos estar con nuestra propia clase...

Kaoru, mi amor...

A pesar de que nos amemos, que nos necesitemos nosotros no podemos estar juntos, por tu posición no podemos...

Lo mejor es dejarte ser feliz con esa chica, tal vez ella puede hacerte feliz...

-¿Ryu? –me miro.

No me había dado cuenta que mis lágrimas comenzaban a caer.

-No me pasa nada, no...
-No llores, -me abrazo- ese rostros no merece estar triste.
-Lo amo, Kaoru es lo que amo...
-Tranquilo, prometo decirle toda la verdad...



---Hiroki---

Me sorprendí tanto cuando dijo que quería enamorarme, no me esperaba una confesión y luego después de que empecé a aceptar a Touya...

-Los dejare solos un momento. –comento mi hermano y salió.

-Hiroki, -sonrió Havi- sé que no seré un príncipe, o duque todavía pero soy un marino que se gana honradamente la vida y quiere hacerte feliz, aceptaré gustoso a James tú hermoso niño y a ti, quiero hacerlos felices...
-H-Havi... -me sonroje.
-Por favor, permíteme hacerte feliz.
-Y-Yo...
-Piensa en mi propuesta.
-Lo siento Havi pero yo, -me sonroje- ya acepte a alguien.
-¿Cómo?
-He aceptado a un duque para que me cortejará.
-¿El duque Touya?
-¿Lo conoces? –me sorprendí.
-Me lo encontré en la entrada.
-Vaya. –suspire.
-Aun así, -tomo mi mano y la coloco en su pecho- no me rendiré contigo, quiero conquistarte, quiero enamorarte.
-Yo...
-Voy enserio contigo y te mostraré que puedo hacerte feliz. –beso mi frente.

No sentí nada con él, solo con Touya...

Realmente Touya me agrada, siento que me gusta demasiado, mi corazón se acelera de solo recordar su beso, me gusta, tal vez pueda ser feliz con él...

-Hiroki, eres hermoso. –me tomo del mentón.

No me había dado cuenta que me sonroje al recordar a Touya así que me aparte de Havi.

-Supongo que daré lo mejor de mí.

Se despidió de mí y lo acompañe a la entrada donde me encontré con mi hermano.

-¿Qué le dijiste? –me miro.
-Lo rechace.
-¿Por qué?
-Y-Ya elegí a alguien.
-¿Aceptaste que te cortejaran?
-S-Sí.
-¿Quién?
-El Duque Touya...
-Me agrada, aunque por un momento pensé que aceptarías a mi amigo.
-Supongo que mi corazón ha elegido al igual que James.
-¿Cómo?
-Digamos que James lo considera como un padre...
-Eso es nuevo. –sonrió.
-Lo sé.
-Tú hijo siempre rechaza a todos tus pretendientes.
-Creo que este es el indicado. –reí.
-Tanto para ti, como para él...
-Eso espero...

Alma de Piratas (Nowaki x Hiroki)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora